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’Venezuela violenta’ (1968) y ’Viaje a Sandino’ (1985): ’Orlando Araujo nuestro eterno compañero de viaje’

Nicaragua y Venezuela, hilo conductor de la obra de Araujo, frente al golpismo oligárquico y la injerencia yankee

Martes 11 de septiembre de 2018, por Redacción

"Venezuela violenta se proyecta hacia nuestro presente con toda la fuerza de su interpelación: el destino social de quienes han padecido secularmente la violencia ha comenzado a cambiar de verdad por primera vez en nuestra historia. Y ellos son los auténticos autores de ese cambio tan necesario como impostergable: es el Pueblo dándose poder a sí mismo. Pero no es menos cierto que la batalla contra la violencia estructural y estructurante está muy lejos de haber terminado. Incluso podemos decir que ha experimentado una mutación a la que podemos caracterizar así: la emergencia de una nueva clase, de una nueva oligarquía, y la entropía diseminada a todo lo largo del tejido institucional como producto de la contrarrevolución burocrática". Gonzalo Ramírez Quintero / Si la realidad actual no hace sino confirmar las líneas que anteceden sobre la vigencia de la violencia estructural en Venezuela ---plasmada en las guarimbas, el frustrado magnicidio, los intentos golpistas y la posibilidad más latente que nunca de una intervención mercenaria y externa---, prácticamente lo mismo cabe afirmar acerca de la plena vigencia del viaje y vivencias de Orlando Araujo en la Nicaragua sandinista de 1985: Yo debiera ser aquí didáctico, hablar de estadísticas centroamericanas, ..., sería una clase de trágica aritmética, algo así como poner en números el dolor, el heroísmo, la muerte y la grandeza de un pueblo cincuenta veces invadido más todavía si contamos a España, a Walker y a Reagan. No dictaré una clase. Sería como ponerle un número al sombrero de Sandino, ..., No fui a escribir desde un hotel, ese oficio lo hacen, mejor que yo, reconocidos escritores (...) La Revolución Sandinista tiene la experiencia, el talento, la juventud, la voluntad y el amor de un pueblo azotado por la naturaleza, por la tiranía y por el imperialismo, y que ahora sobrevive, defiende y consolida su libre albedrío, su identidad, su condición humana y el profundo irreversible orgullo de ser libre (...) y cuando digo imperio me refiero a la industria de la guerra y a los ambiguos escritores y parlantes del club de las plumas alquiladas bajo el disfraz de la gloria de los mercaderes (...) Pero esto que escribí en un puesto de avanzada de San Sebastián de Yalí, más allá de Jinotega, más allá de San Rafael del Norte y bien cerca del río Coco, no es una escritura polémica ni política ni económica ni literaria. Soy yo en Nicaragua y Nicaragua en mí. Es un viaje a Sandino, y a Sandino no se le miente: semejan palabras escritas 33 años después, ante el intento golpista y violento de desalojar a los sandinistas y al FSLN. Sirvan estas dos obras de Orlando Araujo para refrescar la memoria y denunciar a cuanto supuesto izquierdista vitupera dos experiencias revolucionarias, contradictorias pero vivas y en pleno proceso de ebullición, muy a pesar de la oligarquía de ambos y otros países latinoamericanos, de los intereses económicos y estratégicos del imperio y sus transnacionales de la globalización, y de quienes autoproclamándose ’radicales’ intelectuales a diario distorsionan e intoxican, ocultan y enfangan con su bilis allá y acá, aquí y allí, las guerras y realidades de Iraq y Libia, de Siria y de Honduras o Brasil: Chávez y Sandino viven, ¡carajo!

Reseña de Venezuela violenta:

Es un ensayo desafiante donde se analizan los distintos planteamientos respecto de la violencia experimentada en esa Venezuela de los años sesenta cuando los grupos antiimperialistas comenzaban a levantar su voz de protesta. Un texto enriquecido por los referentes sociales de esos momentos que dieron pié a la violencia expuesta por el autor como fenómeno surgido de una doble vertiente: a) desde las políticas opresoras nacionales e internacionales; b) como respuesta necesaria de los dominados. Araujo se centra en dos ámbitos muy bien delineados: “la violencia presenta dos fases: la violencia feudal y la violencia imperialista”. Esta doble óptica sirve al lector para apropiarse de herramientas que le ayudarán en la batalla de las ideas, especialmente con la proposición que descubre la intención discursiva de la obra toda: “Muchos se sentirán defraudados de que aquí no aparezcan ni el dictador Pérez Jiménez, ni Rómulo Betancourt, ni Leoni como padres de la violencia; a lo sumo quedan como hijos legítimos o bastardos de una violencia que los tuvo a su servicio”.

Fundación Editorial el perro y la rana

Presentación

En este ensayo hay varios años de trabajo, de meditación, y de experiencia intensamente vividas. Sin tener la verdad agarrada por las barbas, he venido cotejando mis observaciones con la realidad y he comprobado un grado de correspondencia y de ajuste que me anima a entregarlo al editor con la seguridad de cumplir, dentro de mis humanas limitaciones, la responsabilidad fundamental que se le exige al escritor: escribir cuando se tiene algo que decir, cuando se considera necesario decirlo y cuando es más fuerte esa necesidad que los miedos adyacentes.

Meditar sobre la violencia en un país tan violento como el nuestro, expresar el resultado del análisis y de la reflexión rompiendo el tabú que custodia interesadamente el tema, e invitar a los demás a pensar y a discutir abiertamente sobre el destino de una sociedad en la cual la violencia puede ser sostenida como solución, es tan importante y tan necesario como pensar y discutir sobre la política petrolera en una sociedad tan aceitada como la nuestra.

Hemos castigado una y otra vez el lenguaje para evitar dos calamidades: la del lenguaje críptico que, en nombre más de la pedantería que de la ciencia verdadera, solo se comunica con iniciados; y la del lenguaje de los epítetos hirientes, efectivo a veces en la polémica verbal, pero inútil y hasta negativo allí donde el análisis y la demostración objetiva son armas más poderosas y de efecto más perdurable que el odio o la mala intención. En todo caso, cuando la pasión hace saltar un calificativo feroz, yo he procurado que sea como conclusión y no como premisa de un juicio.

La violencia en Venezuela, y es también el caso de América Latina, tiene raíces profundas que vienen fortaleciéndose desde la Colonia hasta nuestros días y, en su contexto histórico, esa violencia presenta dos fases —la violencia feudal y la violencia imperialista— que hoy coexisten y se manifiestan en un complicado cuadro de convulsiones y explosiones complementarias como reflejo de una crisis irreversible ya puesta en el camino de su estallido final.

Al estudio histórico, económico, social y político de este fenómeno he dedicado este ensayo que ahora sale de mi cuidado para correr su propio riesgo. Su deuda mayor la ha contraído con autores universitarios que han investigado aspectos parciales de la totalidad aquí abarcada y su fuente principal —todas están reconocidas en su correspondiente lugar— han sido los centros de investigación histórica, social y económica de la Universidad Central de Venezuela.

Muchos se sentirán defraudados de que aquí no aparezcan ni el dictador Pérez Jiménez, ni Rómulo Betancourt, ni Leoni como padres de la violencia: a lo sumo quedan como hijos legítimos o bastardos de una violencia que los tuvo a su servicio. Este no es, tampoco, un libro sobre las guerrillas a pesar de que a ellas dedicamos buena parte del ensayo: dentro de nuestro análisis, y puesta en una perspectiva histórica, el auge o depresión de la lucha armada es un fenómeno coyuntural dentro de la realidad estructural de la liberación. Por todo ello, no le sorprenda a nadie que para buscar a fondo el sentido de la violencia nosotros hagamos con toda seriedad un estudio del problema agrario, industrial y petrolero, así como análisis de la situación de la burguesía venezolana.

Orlando Araujo  [1] (1968) Venezuela violenta:

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Prólogo Gonzalo Ramírez Quintero

Reseña de Viaje a Sandino

Es un testimonio diferente, son ideas, visiones, más como diario que como crónicas, a raíz de su viaje a la Nicaragua de la Revolución Sandinista, en 1985, poco antes de su muerte. Es un libro cuya rareza radica en la naturaleza y vitalidad de la escritura breve y aguda de la observación, con un estilo poético a modo de diálogo introspectivo, pero también desde una visión de registro objetivo de ciertas realidades. Como bien dice Araujo al comienzo del libro: “Este libro no es libro, soy yo en un testimonio de amor buscándose a sí mismo”. En su primera edición, el editor José Agustín Catalá anotaba: “A Nicaragua fue para indagar lo que allí ocurre. Con una lealtad no disimulada hacia el proceso revolucionario, pero al mismo tiempo con ojo crítico. Lo que hoy nos entrega en este libro es un testimonio excepcional, no sólo por lo bien escrito sino porque a través del mismo se captan los rasgos más auténticos de una realidad que hoy compromete, en uno u otro sentido, a todos los latinoamericanos”.

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Explicación

Este libro no es libro, soy yo en un testimonio de amor buscándose a sí mismo. Podría decir que me jugué la vida, y es verdad que lo hice, pero eso no tiene el valor de los que vi morir con muerte jubilosa, jóvenes que no alcanzaron los treinta años y vivieron más que los teóricos del mal aliento cómodo.

Yo debiera ser aquí didáctico, hablar de estadísticas centroamericanas, evidenciar como economista, como profesor universitario, el bloqueo por aire, tierra, mar y fuego contra Nicaragua; sería una clase de trágica aritmética, algo así como poner en números el dolor, el heroísmo, la muerte y la grandeza de un pueblo cincuenta veces invadido más todavía si contamos a España, a Walker y a Reagan. No dictaré una clase. Sería como ponerle un número al sombrero de Sandino, bajo cuya protección se acurrucaron, saltaron y se fortalecieron todos los miedos que alimentan mi fuerza.

No fui a escribir desde un hotel, ese oficio lo hacen, mejor que yo, reconocidos escritores.

Fui a Yalí, visité el frente sin mayores aspavientos, vi morir de lado y lado a gentes del mismo porvenir y de la misma historia, pero por vertientes contrarias. Somoza no ha muerto todavía, es un invasor de probeta. La Revolución Sandinista tiene la experiencia, el talento, la juventud, la voluntad y el amor de un pueblo azotado por la naturaleza, por la tiranía y por el imperialismo, y que ahora sobrevive, defiende y consolida su libre albedrío, su identidad, su condición humana y el profundo irreversible orgullo de ser libre.

El Papa, el Santo Padre, el heredero de mártires y pobres lo sabe pero no lo acepta. Reagan también lo sabe, pero su poder consiste en la industria de la guerra, y la industria de la guerra se fundamenta en la negación de la libertad, tanto adentro como afuera del imperio, y cuando digo imperio me refiero a la industria de la guerra y a los ambiguos escritores y parlantes del club de las plumas alquiladas bajo el disfraz de la gloria de los mercaderes.

Hay honorables mercaderes hasta en el templo, sólo que Jesús era un extremista de látigo en mano. Eso también lo saben los burócratas de San Pedro.

Pero esto que escribí en un puesto de avanzada de San Sebastián de Yalí, más allá de Jinotega, más allá de San Rafael del Norte y bien cerca del río Coco, no es una escritura polémica ni política ni económica ni literaria. Soy yo en Nicaragua y Nicaragua en mí. Es un viaje a Sandino, y a Sandino no se le miente.

Orlando Araujo (1985) Viaje a Sandino:

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Introducción a Orlando Araujo Nuestro Eterno Compañero de Viaje

Orlando Araujo Poeta, narrador, ensayista, periodista, profesor universitario y economista venezolano, nacido en Calderas, estado Barinas, el 14 de agosto de 1928 y fallecido en Caracas el 15 de septiembre de 1987. Hijo de Sebastián Araujo y Edén Chiangarotti. Cursó la primaria en Calderas, Boconó y Barinitas, la secundaria en San Cristóbal y Caracas y, entre 1949 y 1953, estudió y se graduó con mención Summa Cum Laude simultáneamente en las escuelas de Economía y de Letras de la Universidad Central de Venezuela. Realizó estudios superiores en la Columbia University de Nueva York. Fue docente y director de la Escuela de Letras de la UCV. Su obra escrita consta de casi treinta títulos, en los cuales abarcó muy diversos géneros, aparte de su extensa labor periodística desarrollada durante tres décadas. Fue un activo militante de izquierda, sufriendo continuas persecuciones y encarcelamientos durante la década de los sesenta en el país. En 1972 ganó el Premio Municipal de Prosa y en 1975 el Premio Nacional de Literatura. Algunas de sus principales obras son: Lengua y creación en la obra de Rómulo Gallegos (1955), Juan de Castellanos o el afán de expresión (19 6 0), Venezuela violenta (1968), Compañero de viaje (1970), Los viajes de Miguel Vicente pata caliente (1971), La obra literaria de Enrique Bernardo Núñez (1972), Narrativa venezolana contemporánea (1972), Glosas del piedemonte (1980), Crónicas de caña y muerte (1982), Viaje a Sandino (1985), Cartas a Sebastián para que no me olvide (1988).

Del piedemonte a nosotros

Nació en pleno piedemonte barinés, por lo que se consideraba “mitad gocho y mitad llanero”. Su gran talento lo llevó a incursionar tanto en la economía como en la literatura, destacándose por igual en ambas disciplinas. Irreductible militante revolucionario, lúcido analista político, económico y social, poeta de infinita ternura y sobre todo venezolano integral y comprometido, dejó como imperecedero legado una vasta obra compuesta por una treintena de títulos e innumerables artículos, crónicas, críticas y reseñas. Es uno de los escritores venezolanos más prolíficos y de los pocos que puede ostentar con justeza el título de polígrafo. Orlando Araujo escribió de todo y para todos, con firmeza, convicción y sensibilidad a partes iguales. El cuento, la poesía, el ensayo y el periodismo fueron las áreas en las cuales se destacó, aparte de su labor como docente. Dentro de sus títulos más conocidos podemos mencionar Miguel Vicente pata caliente, personaje que representa al niño de nuestras barriadas populares que se ve obligado a trabajar como limpiabotas para ayudar al sustento familiar, el típico muchacho pícaro y pintoresco. En los cuentos de Compañero de viaje hallamos una recreación del mundo rural y campesino, particularmente de la región andina, plena de leyendas y evocaciones míticas. Dentro del ensayo hallamos su fundamental estudio Lengua y creación en la obra de Rómulo Gallegos, uno de los más completos que se han escrito sobre el maestro novelista, así como su imprescindible volumen Narrativa venezolana contemporánea, obra de inevitable referencia para el estudioso del tema. En el terreno del ensayo socioeconómico, en su libro Venezuela violenta abordó temas fundamentales como el petróleo, el latifundio, la reforma agraria y la industrialización del país; aquí destaca su faceta de economista comprometido con el pensamiento de izquierda y de agudo analista social. Orlando Araujo fue siempre una figura polémica y contestataria dentro del ámbito político y social, que nunca rehuyó el debate ideológico y siempre llamó a las cosas por su nombre.

Vivió intensamente la década de los años sesenta en el país, época de eclosión de las fuerzas revolucionarias, años violentos y conflictivos, de grandes luchas y cambios, de los cuales fue uno de los principales protagonistas. Pero también fue un poeta de alto vuelo y profunda ternura, como lo demuestran sus Glosas del piedemonte, y especialmente las Cartas a Sebastián para que no me olvide, dedicadas a su hijo y publicadas póstumamente.

Hemos querido realizar esta pequeña muestra con lo que a nuestro juicio es lo más representativo de la obra literaria de tan insigne venezolano, como una forma de acercarlo más al pueblo que tanto amó y por el que tanto luchó. En ella encontrará el lector un poco de cada uno de los temas que ocuparon su pluma: imaginativos cuentos dirigidos a los niños, poemas en prosa rebosantes de ternura, relatos magistrales que retratan la idiosincrasia del campesino y del guerrillero, fragmentos de sus análisis y reflexiones sobre la realidad socioeconómica venezolana, todos componentes de una obra que constituye una de las más altas cimas de la literatura venezolana.

La presente selección forma parte de una serie de publicaciones que apoyan el Plan Nacional “Pueblo que lee no come cuento”, cuyo objetivo es compatir las herramientas de la creación literaria para el empoderamiento colectivo de la palabra, en su historia y presente. Este plan estratégico consiste básicamente en la distribución digital gratuita de una muestra de los textos más destacados de cada autora y autor homenajeado, la activación de puntos de lectura en las plazas Bolívar y otros espacios comunes, así como talleres y conversatorios en espacios comunitarios, procurando el acercamiento directo del pueblo a la obra de escritoras y escritores venezolanos, como una manera de consolidar en el imaginario colectivo nuestra extensa y rica literatura.

Luis Lacave (2015) Orlando Araujo Nuestro eterno compañero de viaje:

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Fundación Editorial el perro y la rana 2015

- Orlando Araujo, desde el sol y la niebla

La vida de Orlando Araujo contada a través de las letras del periodista Earle Herrera se vuelve una biografía inspiradora para los amantes de la escritura, no sólo por el esfuerzo que se vuelve una constante en la vida de Araujo sino por la calidad de sus textos y su vinculación con el acontecer social, político y económico del país:

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Agosto 2018

Hoy Tenemos Patria - Hugo Chávez (12-04-2013)

Las palabras del Comandante Chávez “Hoy tenemos Patria” nos dicen y nos seguirán diciendo que hemos vencido la imposición del destierro y la alienación. Patria o Matria para nosotros significa refundación, reconocimiento y pertenencia. Hace 15 años las generaciones más jóvenes estaban hambrientas, perseguidas o idiotizadas. Hoy las juventudes venezolanas se pronuncian y se mueven en diversidades activas, manifiestas, con rostro propio. Hoy deseamos y podemos vivir luchando por mejorar y profundizar nuestro anclaje a esta tierra venezolana. Hoy la política no es tabú o territorio tecnócrata. Hoy la participación es ley y movimiento continuo.

Para defender lo avanzado en estos años de Revolución Bolivariana es impostergable que sigamos fortaleciendo nuestra conciencia y nuestro espíritu en rebeldía. La lectura nos ayuda a comprender-nos desde múltiples espacios, tiempos y corazones, nos da un necesario empujón para pensar-nos con cabeza propia en diálogo con voces distintas.

Leamos pues y escribamos nuestra historia. Leamos y activemos la reflexión colectiva que emancipa, seamos capaces de empuñar las ideas y transformar-nos con palabras y obras.

Decía Martí que no hay igualdad social posible sin igualdad cultural, ésta es una verdad luminosa que nos habla de la necesidad de alcanzar una cultura del nosotros histórico, que nos una en la inteligencia, el pecho y los sentidos hacia la Patria Nueva, hacia la afirmación de la vida en común, para todos y todas.

Leamos y escribamos, que de ello se nutrirán muchos más de los nuestros y seguiremos creciendo, pues con todos y todas sumando, no será en vano la larga lucha de los pueblos hacia su emancipación definitiva.

¡Vivan los poderes creadores del Pueblo!

¡Chávez Vive!

Revista Memorias de Venezuela

La revista MEMORIAS de Venezuela del Centro Nacional de Historia [2] es un instrumento para la estrategia rememorizadora. Su acción va dirigida al gran público, escolares, estudiantes, maestros, docentes, autodidactas, no para reinterpretar la historia a la medida de un proyecto político, sino para hacer una nueva política de la memoria, en la que resurjan los actores y circunstancias, con perspectiva hacia la construcción de una sociedad justa, equitativa e incluyente.

MEMORIAS de Venezuela ofrece en cada número un recorrido por los diferentes períodos de la historia venezolana y latinoamericana, abordados a través de temas y aspectos concretos, relevantes, diversos y de interés actual. Su lenguaje claro y atractivo, su profuso acompañamiento de imágenes y sus encartados desplegables quieren ser un aporte a la reactivación de nuestra historia viva, y traer de nuevo la Historia al uso diario y necesario.

Memorias de Venezuela Centro Nacional de Historia República Bolivariana de Venezuela: Dossier Lucha armada venezolana en los 60: nº 16, octubre 2010:

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- La lucha armada en Venezuela. Apuntes sobre guerra de guerrillas venezolanas en el contexto de la Guerra Fría (1959-1979) y el rescate de los desaparecidos Pedro Pablo Linárez, Universidad Bolivariana de Venezuela, Cátedra de la Memoria de los años 60, Caracas julio 2006:

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Pedro Pablo Linárez
Universidad Bolivariana de Venezuela 2006

- Criterio de esta edición de Venezuela violenta de Orlando Araujo:

La presente edición reproduce íntegramente los textos contenidos en la edición original de Venezuela violenta (1968). No obstante, incorpora, a manera de coda, el ensayo La industrialización en Venezuela, teniendo en cuenta el aporte fundamental de Orlando Araujo en el análisis de la evolución de la economía venezolana del siglo pasado y su crítica al proceso de industrialización por la sustitución de importaciones:

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Presentación Carlos Mendoza Pottellá, Caracas 2013

(11 de setiembre de 2018)


[1Orlando Araujo:

Barinas, 1927 – Caracas, 1987

Economista y licenciado en Letras en la UCV. Cursó estudios de postgrado en la Columbia University de Nueva York. Fue director de la Escuela de Letras desde 1969 hasta su allanamiento, y profesor de la misma y, también, de la Escuela de Comunicación Social de la UCV, desde 1958. Periodista de amplia trayectoria en temas económicos, políticos y literarios, fue redactor de El Venezolano y militante activo de la izquierda venezolana. Entre sus muchos premios figuran: el Premio del Concurso de Cuentos de El Nacional (1968), el Premio Municipal de Prosa (1972) y el Premio Nacional de Literatura (1975). Uno de nuestros mejores escritores. Su bibliografía comprende más de treinta títulos, entre ensayos literarios, cuentos, poesía, crónica, historia y literatura infantil: La palabra estéril (1966), Venezuela violenta (1968), Narrativa venezolana contemporánea (1972), Contrapunteo de la vida y de la muerte (1974), La letra roja: la violencia literaria y social en Venezuela (1974), 7 cuentos (1982), Crónicas de caña y muerte (1980), La palabra activa (1968), Los viajes de Miguel Vicente Pata Caliente (1977), Glosas del piedemonte (1980), Elia en azul (1988).

Fundación Editorial el perro y la rana. Ministerio del Poder Popular para la Cultura. Gobierno Bolivariano de Venezuela.

[2

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