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Katu Arkonada, militante del proceso de cambio, Bolpress, 3 julio 2011
Álvaro García Linera, Vicepresidente de Bolivia, 27 julio y junio 2011

Tensiones y contradicciones del proceso de cambio en Bolivia - El ’oenegismo’, enfermedad infantil del derechismo (O cómo la ’reconducción’ del Proceso de Cambio es la restauración neoliberal) - Las tensiones creativas de la revolución. La quinta fase del Proceso de Cambio

Manifiesto "Por la recuperación del proceso de cambio para el pueblo y con el pueblo", 22 junio 2011 / "P.L. 480 Title II Food Assistance", USAID, 2006

Viernes 5 de agosto de 2011, por Redacción

La Revolución Democrática y Cultural en el Estado Plurinacional de Bolivia atraviesa sin duda un momento de crisis. La reciente publicación de dos documentos contrapuestos quizás es la mejor escenificación de las tensiones, contradicciones y posicionamientos políticos, a veces complementarios, a veces enfrentados entre sí, que vive nuestro proceso.

Por un lado, desde la Vicepresidencia se ha lanzado el documento “Las tensiones creativas de la revolución, la quinta fase del Proceso de Cambio”, escrito por Álvaro García Linera, sobre la base de su discurso el 22 de enero del 2011 en la Asamblea Legislativa durante las celebraciones por el primer aniversario del Estado Plurinacional. Por otro lado se ha lanzado a la opinión publica el manifiesto “Por la recuperación del proceso de cambio para el pueblo y con el pueblo”, firmado por varios conocidos intelectuales bolivianos, algunos de ellos además referentes por haber ocupado distintos cargos públicos en el ejecutivo de Evo Morales, como Alejandro Almaraz, quien ha sido el mejor Viceministro de Tierras que hemos tenido, o Raúl Prada, ex Viceministro de Planificación Estratégica del Estado.

Una mirada a los dos documentos puede darnos algunas claves para entender la coyuntura actual del proceso en Bolivia y el complicado horizonte que se nos dibuja a todos los y las que nos consideramos militantes del proceso de cambio.

Fases del proceso de cambio

- Nuestro Vicepresidente define CINCO FASES DEL PROCESO REVOLUCIONARIO que estamos viviendo desde que en el año 2000 estallara la Guerra del Agua hasta el momento actual, proceso por el que han pasado 5 presidentes en 5 años hasta la victoria de Evo Morales, fases que detallan la construcción de un proyecto común y de una hegemonía nacional popular.

Una primera fase caracterizada por el ciclo de lucha que transcurrió de 2000 a 2003, pues si bien desde años antes se habían dado luchas por la tierra y el territorio en Bolivia, principalmente por parte de los pueblos indígenas del oriente boliviano, germen de la reivindicación de la convocatoria de una Asamblea Constituyente, es con la Guerra del Agua en Cochabamba, guerra popular profundamente antiliberal y con raíces en las luchas antiglobalización, que se da el primer paso de recuperar una memoria histórica de lucha, una unión de las clases populares y subalternas, campesinos, indígenas, obreros fabriles, estudiantes y clases medias urbanas. Guerra del Agua continuada con la Guerra del Gas, con decenas de compañeros y compañeras muertas por las balas del ejército en las calles de El Alto.

Y en este punto llega una segunda fase, la que va de 2003 a 2008, definida como la del empate catastrófico, en el que tras las decisiones populares en cabildos y asambleas de no tomar el Palacio presidencial mediante la utilización de la violencia política, y la apuesta de utilizar el recurso de la vía institucional, en diciembre de 2005 un indígena y el Instrumento Político para la Soberanía de los Pueblos llegan al gobierno, aunque como se vería después, tomar el gobierno no equivalía a tomar el poder. Poder que seguía estando en las mismas manos de siempre, de una derecha política, económica y mediática que utilizó todos los medios a su alcance, violentos y golpistas, para tratar de ganar mediante métodos fascistas lo que había perdido en las urnas.

La tercera fase definida por García Linera es la que, en paralelo a la segunda, se inicia el 22 de enero del año 2006 cuando Evo Morales Ayma es declarado Presidente de la República de Bolivia. Es la fase en la que la capacidad de movilización es convertida en presencia estatal gubernamental. La contradicción antagónica de un gobierno controlado por los subalternos y un poder de Estado dominado todavía por las clases dominantes nos sumerge en una fuerte dinámica de confrontación. Y aunque García Linera no se adentra en la cuestión, esta fase es la de la transición del estado republicano y colonial al Estado Plurinacional mediante la convocatoria y desarrollo de la Asamblea Constituyente en Sucre.

Nos adentramos en la cuarta fase, la del punto de bifurcación, y esperemos que de no retorno. Ante el choque y confrontación de dos bloques antagónicos, la derecha es derrotada política y militarmente (después llegaría la derrota electoral en diciembre de 2009 cuando Evo revalida su mandato con el 64% de los votos). No podemos olvidar a nuestros hermanos y hermanas sometidas en Sucre a humillaciones racistas en mayo de 2008, la quema de instituciones estatales en el oriente boliviano y la masacre de campesinos el 11 de septiembre de ese mismo año en Pando. La captura de un grupo terrorista de ex mercenarios de la guerra en Yugoslavia en abril de 2009 o la presentación como candidato de la derecha a Vicepresidente del propio prefecto de Pando encarcelado como autor intelectual de la matanza de campesinos hizo el resto para terminar de desarticular el proyecto político racista de la derecha.

Y así llegamos a la quinta fase del proceso de cambio, la actual, la que el Vicepresidente García Linera define como la de las tensiones creativas, contradicciones secundarias (Mao las definía como contradicciones en el seno del pueblo) pero también creativas que son (si se manejan de manera adecuada) motor del proceso de cambio. Contradicciones y tensiones que giran alrededor de la caracterización, velocidad y profundidad del proceso de cambio. Se nos definen cuatro tensiones dentro de esta quinta fase que repasaremos a continuación.

Tensiones creativas

La primera de las tensiones está referida a la tensión entre Estado y movimientos sociales. Esta tensión es probablemente la más compleja de todas las que se analizan. Lo primero porque exige una distinción entre Estado y gobierno, lo segundo porque sin atrevernos a definir en este momento si éste es el Gobierno de los Movimientos Sociales, en cualquier caso sí que los movimientos sociales y pueblos indígenas, tanto sus bases como su dirigencia, asumen como suyo este gobierno.

La segunda de las tensiones, enlazada con la primera, es la de la flexibilidad hegemónica frente a la firmeza en el núcleo social. Es decir, la necesidad de un nuevo mapa de alianzas políticas para construir hegemonía, pero manteniendo la conducción del proceso en manos de las clases plebeyas. Sin embargo habría que preguntarse si los últimos acontecimientos y decisiones, como la introducción de 2 artículos en la Ley de Revolución Productiva que dan entrada libre a organismos genéticamente modificados en medio de las declaraciones positivas del agronegocio cruceño, o el proyecto de ley que legaliza todos los autos ilegales (más de noventa mil registrados hasta el momento) promovido por senadores del MAS pero en la que se dan una mezcla de intereses legítimos de sectores populares con una serie de intereses de mafias ligadas al contrabando, contribuyen a construir una hegemonía nacional popular u otro tipo de hegemonía que puede poner en peligro el rumbo de nuestro proyecto político.

La tercera tensión es la que se da entre los intereses generales, y los intereses particulares y privados. Es cierto que después de las reivindicaciones colectivas del ciclo de lucha que permitieron a Evo Morales y el MAS llegar al gobierno, después del cumplimiento con más o menos matices de la Agenda de Octubre, nacionalización y convocatoria de la Asamblea Constituyente, los movimientos se han replegado y han pasado a reivindicar demandas más sectoriales. Pero el análisis es más complejo de lo que parece, el que las reivindicaciones sean territoriales o sectoriales no nos puede hacer pensar que son particulares. Tampoco podemos olvidarnos de un año 2010 donde la acumulación de contradicciones (marcha de la CIDOB en oriente, conflicto con colonizadores muertos por la policía en Caranavi, las tres semanas de bloqueo en Potosí, etc.) terminaron con una respuesta popular que obligó a derogar el decreto 748 de nivelación de precios, más comúnmente llamado gasolinazo.

La cuarta de las tensiones es la referida al Socialismo Comunitario del Vivir Bien. Es decir, industrialización versus Madre Tierra. Probablemente la más importante de las contradicciones que vive nuestro proceso de cambio, como lograr una industrialización y un desarrollo para un país saqueado y esquilmado de todas sus riquezas, sin prácticamente industria, a la vez que esto se da en armonía con la Madre Tierra y bajo el horizonte del Vivir Bien. Aquí debemos discrepar con el Vicepresidente en cuanto a que Vivir Bien sea utilizar la ciencia, la tecnología y la industria para generar riqueza, por mucho respeto a la naturaleza que haya en este proceso. Vivir Bien en estos momentos supone construir un nuevo proyecto político sustentado en pilares como la descolonización o despatriarcalización, que desarrollen el Estado Plurinacional, que nos introduzcan en otras lógicas, en las que quizás no salgamos del sistema mundo capitalista, pero sí nos permitan construir una transición hacia otro modelo económico.

Teniendo presente esta tensión, no podemos caer en los turbios movimientos que se dan en algunos sectores para profundizar las brechas coyunturales que surgen por esta dinámica de contradicciones entre gobierno y movimientos. Es legítimo la disputa política y el marcaje férreo en la defensa de nuestra Madre Tierra, pero no cuando esa defensa se da buscando divisiones al interior de las ejecutivas de las organizaciones, o entre las organizaciones y el gobierno, por medio de plataformas u organizaciones como «LIDEMA» (Liga de Defensa del Medio Ambiente), financiada por el programa PL-480 [1] de USAID, la Agencia Internacional de Desarrollo de los Estados Unidos, agencia que se ha demostrado varias veces operadora de los intereses del Departamento de Estado y que en Bolivia realiza acciones de espionaje ante la ausencia del embajador y su cuerpo diplomático, expulsados en 2008.

Reconducción junto al gobierno o frente al gobierno

En esta coyuntura es donde se ha lanzado a la opinión publica el manifiesto [2] “Por la reconducción del proceso de cambio para el pueblo y con el pueblo” en el que se hacen una serie de críticas al gobierno basadas en cuestiones económicas, como que a pesar de la nacionalización las transnacionales siguen en poder de nuestros campos hidrocarburiferos, que se está financiando al capital internacional con nuestras reservas internacionales (en niveles altísimos por encima de los diez mil millones de dólares), reforzándose así mismo el modelo extractivista mientras se sigue acumulando deuda multilateral. En el manifiesto se lanzan además graves acusaciones políticas como la violación de la Constitución Política del Estado, el giro autoritario del gobierno y el abandono de la construcción del Estado Plurinacional.

A la vez, el manifiesto lanza una serie de propuestas sin mucho contenido político, o precisamente con tal alto contenido que lleva a la ambigüedad y con las que todos y todas podemos estar de acuerdo, defensa de la Constitución, de la participación, ejercer la interculturalidad, construir el Estado Plurinacional comunitario y autonómico … Sin embargo ninguna de las anteriores ocupa el primer lugar en el listado de propuestas con la que termina el manifiesto, sino que este lugar le corresponde a la conformación de una Coordinadora Plurinacional de Reconducción, lo cual se parece sospechosamente a algún tipo de articulación política, quizás no (todavía) la creación de un nuevo partido político, pero sí un movimiento que tiene ya reuniones programadas, primero en Cochabamba, y después en otros departamentos, prácticamente definiendo como traidor al gobierno, impulsando una política frentista que no construye, sino todo lo contrario.

La autoría del manifiesto tiene una homogeneidad en cuanto a su composición, clase media, urbana, de un ámbito intelectual, lo cual es muy legítimo, pero con una heterogeneidad en cuanto a posiciones políticas, desde compañeros que han sido parte institucional de este gobierno, a otros que están enfrentados a él desde hace varios años. En cualquier caso, y aunque se ha buscado, no ha contado con la firma de movimientos sociales ni colectivos urbanos que están en posiciones críticas con este gobierno pero con una lealtad al proceso de cambio que les lleva a plantear su crítica al interior y no al exterior en una actitud que además es alimentada por algunos medios de comunicación e intereses de la derecha.

Además, ya ha provocado algunas pequeñas divisiones al interior de las organizaciones, lo cual es bien peligroso. Es de resaltar la actitud de madurez política del CONAMAQ planteando [3] que siempre ha tenido una posición crítica frente a las acciones gubernamentales, pero considerándose a la vez guardián del proceso de cambio que construyen los movimientos indígenas desde antes de la Asamblea Constituyente y que ahora coyunturalmente dirige Evo Morales.

Todo esto además sólo puede llevar a un repliegue de filas oficialistas, un cierre de los espacios de reflexión y crítica interna, en perjuicio de los compañeros y compañeras que al interior del ejecutivo, están trabajando y peleando por construir el Estado Plurinacional bajo el horizonte del Vivir Bien.

Cómo encarar la transición

Estamos viviendo un tiempo histórico, una transición hacia otro modelo, modelo en construcción, además de en disputa. No puede haber propuestas alternativas de ningún lado que no profundicen en una plurinacionalidad descolonizadora, en el pluralismo democrático, jurídico, cultural, lingüístico, etc. que ofrece nuestra Constitución. Transición en la que, y aquí volvemos a coincidir con el Vicepresidente, el modelo alternativo de generación y distribución de la riqueza es el de la economía plural con liderazgo estatal en los sectores estratégicos de generación del excedente.

En estos momentos es urgente un mayor acercamiento entre gobierno y movimientos, no solo a nivel de dirigencias, legítimamente elegidas, sino especialmente con las bases. Debemos convertir de nuevo al MAS-IPSP en el instrumento político de los pueblos, implementándolo territorialmente, abriendo mayores cauces de participación y debate para construir desde adentro, para una real construcción del proceso de cambio también desde las bases y los sectores populares y no sólo desde el gobierno, con lealtad al proceso de cambio, pero también con una mirada crítica sobre la burocracia, tecnocracia, peguismo, corrupción, y por qué no decirlo también, la derecha instalada en nuestro gobierno, a la que hay que combatir siempre, aunque sin hacerle el juego a todos los que están esperando y operando para convertirse en alternativa electoral en 2014. Alternativas electorales con las que nunca, bajo ninguna circunstancia, vamos a profundizar y mucho menos radicalizar el proceso de cambio.

Propuestas desde la reflexión son urgentes y necesarias en estos momentos, ahora es cuando. No podemos desaprovechar este momento histórico, incluidas crisis, tensiones y contradicciones, debemos valernos de ellas para avanzar, construir y profundizar una transición bajo otro horizonte político y civilizatorio, el horizonte de la descolonización y el Vivir Bien.

Fuente: Bolpress

- (imagen: junto a Evo Morales - García dice que su contribución es de "puente" entre los indígenas y las clases medias: BBC MUNDO, diciembre 2005).

Álvaro García Linera [4], Bolpress, 27 julio 2011

O cómo la “reconducción” del proceso de cambio es la restauración neoliberal

El “oenegismo”, enfermedad infantil del derechismo

- Días atrás, un grupo de personas de distinta procedencia política firmó un Documento proponiendo LA RECUPERACIÓN DEL PROCESO DE CAMBIO. Algunos de los firmantes estuvieron en funciones de Gobierno y abandonaron sus actividades en medio de críticas de las organizaciones sociales debido a una deficiente gestión, y forman parte de lo que podríamos denominar un grupo de “resentidos” políticos, por su paso o cercanía al Proceso de Cambio liderizado por el movimiento indígena-campesino y popular, al que con el tiempo abandonaron o desertaron por algún tipo de desavenencia, enojo o malestar.

Es el caso de Alejandro Almaraz, ex Viceministro de Tierras; Raúl Prada, ex constituyente, ex Director General de Normas y Gestión Pública del Ministerio de Economía y Finanzas Públicas y ex Viceministro de Planificación Estratégica; Gustavo Guzmán, ex Embajador de Bolivia en los Estados Unidos, Víctor Hugo Sainz, ex Superintendente de Hidrocarburos. También firma Óscar Olivera, que si bien no fue funcionario público, estuvo a punto de ser congresista del MAS el 2002, de no ser por su exigencia para tener su propia plancha de diputados.

Además se adhieren al Documento otras personas que, junto con los primeros, presentan dos características. La primera: su cercanía o simpatía siempre fría y formal con el MAS y las organizaciones sociales indígenas-campesinas y populares que gobiernan el país, una cercanía cargada de un pudor de clase media cuidadosa de no impregnarse del olor y las luchas reales de los indígenas, y de precautelar sus imágenes personales y su prestigio social.

Impulsados no por la convicción ni el empeño, sino por la fuerza de los hechos, a observar las sublevaciones populares, mantuvieron esa simpatía forzada a las movilizaciones sociales que cuestionaban el viejo orden neoliberal. Pero cuando se tuvo que pasar a la construcción práctica de las nuevas estructuras de poder que materializaran la fuerza de la sociedad sublevada, en ese momento se replegaron al origen de clase del que provinieron, o al compromiso y expectativa de clase para el que se formaron, y no sólo exhibieron una extraordinaria impotencia intelectual para convertir sus discursos de adhesión “formal” a la causa popular, en acciones de implementación práctica de sus propuestas, sino que hoy, ya fuera del Gobierno, critican lo que antes hicieron, lo que antes les parecía bien cuando estaban adentro, lo que no quisieron hacer cuando tuvieron la posibilidad.

Peor aún, con cierta dosis de señorialismo, denigran el dificultoso aprendizaje y los reiterados esfuerzos, retrocesos y nuevos avances de gestión, propios de un Gobierno compuesto por personas de distinto origen social popular, que no fueron educadas como “profesionales” del poder, y que tienen que ir aprendiendo sobre la marcha, corrigiendo errores en el camino, enderezando acciones a cada momento, pero siempre teniendo como objetivo supremo orientador el de convertir en materia estatal, en logros consolidados, las victorias alcanzadas en las calles por el movimiento social.

Al parecer, los firmantes del Documento se horrorizaron ante la sola posibilidad de que la fuerza popular sublevada dejara de ser una simple voz de protesta y de denuncia testimonial (redituable para acceder a financiamientos por asesorías, padrinazgos y estudios de ONG´s), y se esforzara para buscar convertirse en poder, en un Estado a cargo de campesinos, indígenas y trabajadores, en el que por supuesto, las asesorías y los padrinazgos externos no tienen cabida.

Precisamente éste es el segundo común denominador de una parte importante de los firmantes: pertenecen, dirigen o están largamente vinculados al trabajo de fundaciones y ONG´s. Y ese no sería un problema si no fuera que se trata de ONG´s, que durante años, crearon una relación prebendal y de neocolonización mental hacia diversas organizaciones sociales y principalmente hacia algunos dirigentes.

Por supuesto que existen ONG´s que apoyan a las organizaciones sociales, subordinándose a sus decisiones, pero otras simplemente buscan suplantar el pensamiento y acción organizativa de los sectores populares indígenas y campesinos, y a través del uso discrecional y selectivo del dinero, financian los viajes de los dirigentes, elaboran documentos a nombre de las organizaciones sociales, dirigen las propias reuniones de estos sectores y promueven pequeñas marchas en oposición al Gobierno para sacar fotos y luego pedir con ello mayor financiamiento en el extranjero.

Varias de esas ONG´s son ventrílocuas, es decir usan la voz oficiosa de algún dirigente o asesor a nombre de los trabajadores y de los indígenas, pero en realidad hablan por sí mismas, por sus intereses particulares de instituciones financiadas, camufladas en la voz comprada de ese “dirigente” o “consultor”.

En algunos casos, estas ONG´s actúan como brazos operativos de intereses transnacionales y al oponerse, por ejemplo a la construcción de carreteras o a las inversiones tecnológicas reivindicadas por las propias organizaciones indígenas, en realidad se oponen tenazmente a la satisfacción de necesidades básicas de la población laboriosa. Lo que ellas quieren son unas “comunidades” congeladas en sus carencias y con relaciones de subordinación a patrones e intermediarios, porque claro, a sus funcionarios no les falta luz ni agua potable, tienen movilidades, pueden viajar en avión, y ganan salarios en dólares.

Pues bien, buena parte de los que firman este Documento pertenecen a este tipo de ONG´s y han absorbido y sistematizado esa forma de pensamiento suplantadora de la sociedad, practicando una lógica prebendal de colonización de las dirigencias sociales. Por ello no es extraño que permanentemente ataquen a las organizaciones del Pacto de Unidad (CSUTCB, CNMCIOB “BS”, CSCIB, CIDOB y CONAMAQ), que son las que preservan su capacidad autónoma de movilización, construcción discursiva y pensamiento político.

Pero este activismo oenegista, reproductor de lógicas de dominación colonial sobre las organizaciones populares, no sólo es impulsor de una práctica de patronazgo mercantil y padrinazgo ideológico sobre algunos dirigentes sociales, sino que también recoge y amplifica a plenitud y sin rubor alguno, las falacias, mentiras e infamias con las que la derecha neoliberal y la derecha empresarial mediática atacan al Gobierno de los Movimientos Sociales encabezado por el Presidente Evo.

- ANALICEMOS PUNTO POR PUNTO LAS FALSEDADES DE ESTE DOCUMENTO

(5 de agosto de 2011)


[1- "P.L. 480 TITLE II FOOD ASSISTANCE", «USAID» from the american people, budget, June 02, 2006.

[2- MANIFIESTO "Por la recuperación del proceso de cambio para el pueblo y con el pueblo", Alejandro Almaraz, Gustavo Guzmán, Raul Prada, Oscar Vega, Roberto Fernández, Oscar Olivera Foronda, Marcela Olivera Foronda, Leonardo Tamburini, Pablo Regalsky, Pablo Mamani, Jorge Komadina, Gustavo Soto, Aniceto Hinojosa, Víctor Hugo Sainz, Moisés Torres, Rafael Quispe y otros, Bolpress, 22-06-2011

[3Conamaq ratifica militancia con el proceso de cambio

Periódico Boliviano Cambio, 24 junio 2011

Política

Desautorizan a dirigente Quispe quién habló de apartarse del proyecto político

El Consejo Nacional de Marqas y Ayllus del Qullasuyu (Conamaq) no se desmarca del Pacto de Unidad y menos del proceso de cambio, aseguró el dirigente de esa organización, Idelfonso Canaza.

La aclaración es con relación al anuncio el miércoles de allegados y ex allegados al Movimiento Al Socialismo (MAS), partido en función de Gobierno, como el dirigente de Conamaq Rafael Quispe, de crear otro partido político, supuestamente para reconducir el proceso de cambio.

En esa misma línea, el ex viceministro de Tierras Alejandro Almaraz y el líder de la llamada Guerra del agua, David Olivera, anunciaron reuniones desde el 1 de julio, para organizar el nuevo partido político. El dirigente de la Confederación de Indígenas del Oriente Boliviano (Cidob), Ernesto Sánchez, según la red Erbol, también habló sobre esa opción política.

“Es personal, (la afirmación de Rafael Quispe), nada que ver como institución”, enfatizó Canaza. El dirigente, en ese contexto, informó que entre el 4 y 5 de julio el Consejo de gobiernos del Conamaq sostendrá una reunión para analizar la actuación de Quispe.

“Ahí vamos a debatir, (porque) fácilmente una persona no puede adueñarse de la organización y aprovecharse como autoridad sin consenso del Consejo, aunque ya sabemos cuál es la posición política que tiene (Quispe)”, expresó.

En ese contexto, aseguró que el Pacto de Unidad, del cual es parte Conamaq, junto con la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB), la Cidob, la Confederación Sindical de Comunidades Interculturales de Bolivia y la Confederación Nacional de Mujeres “Bartolina Sisa”, está sólido en su apoyo al proceso de cambio.

No obstante, aclaró que Conamaq siempre tuvo una posición critica frente a las acciones que encara el Gobierno, en el marco del proceso de cambio y el Pacto de Unidad.

Canaza dijo que Conamaq está como “guardián” del proceso de cambio que construyeron los movimientos indígenas desde antes de la Asamblea Constituyente y el cual coyunturalmente dirige el presidente Evo Morales.

“A veces, como Pacto de Unidad, queremos colarnos nomás y apoyar a ciegas, aunque el cielo se esté cayendo. Conamaq no es así, siempre tiene sugerencias y en el Pacto de Unidad eso queremos reorientar y no decir todo está bien. Esto se planificó en Cochabamba y otras reuniones de Comisiones, por eso el Conamaq no se separa nada”, enfatizó.

“No estamos hablando de una política partidaria, es una política social, colectiva, horizontal. Es de proposición para construir una verdadera alternativa que dé sustento a lo que se ha expresado, a un Estado plurinacional comunitario con participación, a eso queremos llegar”, dijo Quispe el miércoles, según Bolivisión.

No tienen perspectivas políticas

El analista político Marcos Dómic ve escasas perspectivas políticas de los anuncios de movimientos políticos paralelos al Movimiento Al Socialismo (MAS).

“Tratándose de disidentes como Raúl Prada, no tienen perspectivas y más bien serán útiles a la derecha”. “Lo siento por Alejandro Almaraz, (ex viceministro de Tierras en el primer Gobierno del MAS), que tiene formación política, pero se dejó llevar por esta situación, no me parece lo mismo del señor Prada, que siempre ha tenido ideas anarquistas más que una adhesión y consecuencia a las posiciones de la izquierda”, dijo, con relación a un manifiesto público firmado por estos.

El analista considera que para que este movimiento tenga posibilidades políticas “tienen que aproximarse a la derecha o a la centroderecha que les va a quitar perspectivas históricas” En cuanto a Conamaq, afirmó que un indigenismo radical pretende arrastrar a esa organización social a posiciones equivocadas. Dómic atribuye que las posiciones del Cidob, de apartarse del proceso de cambio, son porque esa organización “hace mucho tiempo estuvo bajo control de gente servil de la derecha”.

Para el analista político, las posiciones de conformar un partido político de la derecha como los Verdes en Santa Cruz encabezado por el gobernador Rubén Costas, expresado el miércoles, son más coherentes, aunque con escasas posibilidades de apoyo popular en el occidente del país.

El MAS ve movimientos debilitados

El presidente del Senado por el MAS, René Martínez, ve debilidad de los movimientos políticos que desean asumir el proceso de cambio, por el fuerte liderazgo del presidente Evo Morales.

“La intención de intentar consolidar un instrumento político alternativo en democracia es permisible. El hecho de que algunas fuerzas políticas intenten pugnar el liderazgo del proceso de cambio, entiendo que es una lectura de un gran deseo, pero está a distancia de éste por el fuerte liderazgo con el compañero presidente Evo Morales y su programa de Gobierno”, sostuvo.

Por su parte, el viceministro de Coordinación con los Movimientos Sociales, César Navarro, afirmó que el anunciado movimiento político de supuesto reencausamiento del proceso de cambio, no preocupa al Gobierno, porque está constituido por políticos resentidos y teóricos. “Uno tiene que ser revolucionario de corazón y de convicción. Algunos son revolucionarios de café y teóricos de papel. Lo lamentable es que utilizan discursos revolucionarios y se convierten en bufones de la derecha”, expresó. Dijo que esas posiciones no preocupan al Gobierno. “A ver si las teorías de los resentidos políticos, tienen apoyo del pueblo”, desafió.

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[4- ÁLVARO GARCÍA LINERA: Vicepresidente de Bolivia. VÍDEOS.