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Valenastur 15 octubre 2010 / mayo 2008 / agosto 2008

República Dominicana: objetivos del milenio y fracaso del modelo de país / Soberanía Estadística y salud de mujeres latinoamericanas / Impactos sociales y ecológicos de autovía Santo Domingo-Samaná

El reconocimiento del fracaso del país en alcanzar las "metas del milenio" revela el agotamiento de un modelo de desarrollo incapaz de proveer bienestar a la población

Viernes 22 de octubre de 2010, por Redacción

El pasado mes de septiembre el presidente de la República Dominicana, Doctor Leonel Fernández se presentó en la cumbre de las Naciones Unidas sobre los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), para dar cumplida cuenta de los avances del país en el cumplimiento de unos objetivos “asumidos con gran ilusión por la República Dominicana”, según sus propias palabras // La publicación de la Encuesta Demográfica y de Salud 2007 en la República Dominicana puso en evidencia los efectos perniciosos de la dependencia estadística de los países del Sur. A través de fundaciones interpuestas, los Estados Unidos de América financian la producción de información estadística esencial de las naciones dependientes. Los fondos de la “Ayuda al Desarrollo” norteamericana (USAID) financian las estadísticas básicas dominicanas sobre fecundidad, uso de anticonceptivos, salud materno infantil y mortalidad infantil, pero eluden cualquier alusión al aborto en condiciones inseguras. Pese a que la OMS identifica los abortos inseguros como una de las principales causas de la mortalidad materna en el mundo, la República Dominicana carece de datos al respecto // La apertura, hace poco más de dos años, de la “autovía de Samaná”, fue acogida con entusiasmo por amplios sectores de la sociedad dominicana, por ver en ella un éxito de la política gubernamental de infraestructuras, que involucró por primera vez al capital privado en las inversiones públicas. Tras pasar revista a las consecuencias y costes reales de tal política en los diferentes ámbitos, Valenastur concluía entonces: "La autovía de Samaná es expresión de un proyecto de país elaborado por instancias foráneas, pensado para la rentabilidad del capital privado, realizado de espaldas al verdadero desarrollo de las comunidades locales y que, finalmente, hace recaer sobre los pobres buena parte de los costes financieros, ecológicos y de movilidad, haciendo del ciudadano un extranjero en su propia tierra".

Imagen: No a la Barrick Gold en la República Dominicana & Ningún otro País [1]

Varios factores podían hacer esperar, a quien no lleve un seguimiento cercano de la situación del país caribeño, que el presidente dominicano ofreciese resultados ilusionantes. Inició su declaración ante los mandatarios mundiales reunidos en la cumbre, afirmando que entre 1990 y el 2009 el país ha crecido a razón de una media del 6% anual, multiplicando por 2,3 el tamaño del PIB nacional. Si el primer semestre del 2009 supuso una fuerte contracción en el ritmo del crecimiento (sólo creció un 1,4%), el Banco Central eleva para el primer semestre del año en curso, el incremento del PIB a un eufórico 7,5%, que contrasta con los pobres resultados de las economías centrales. Fortaleza económica aparte, el Doctor Leonel Fernández se había convertido en paladín de los compromisos de la Cumbre del Milenio, con iniciativas como la creación de la Comisión Presidencial sobre los Objetivos del Milenio y el Desarrollo Sostenible, o la declaración de El Seybo como “pueblo del milenio”.

Sin embargo el balance presentado para los ODM era claramente negativo; tanto así que Fernández se vio obligado a excusar el evidente fracaso en los avances de Dominicana hacia los magros objetivos fijados para el 2015 con tres argumentos: la crisis bancaria que afectó al país en el 2004 (una de las postreras de la ronda de crisis del bancarias y financieras que devastaron Latinoamérica en el cambio de siglo), la crisis económica mundial vigente y también, quizás para dar una nota de folclorismo, los huracanes y tormentas tropicales que azotan al país [2].

Los espléndidos resultados económicos agregados, –avalados por el FMI-, y la grandilocuencia del discurso modernizador que despliega Leonel Fernández, contrastan con la pervivencia de la pobreza y de la lacra de la desnutrición. La República Dominicana ha sido reconocida por la UIT, para orgullo de su gobierno, como parte de los “al menos treinta países que han incluido ya la banda ancha en su definición del acceso/servicio universal”, lo cual significa que consideran esta herramienta tecnológica “como un servicio público al que deben tener acceso todos los ciudadanos [3]. Pero al mismo tiempo sólo el 13% de los hogares tiene computadora. Más gravemente aún, según las más recientes estimaciones, sólo el 41.9% de los hogares se abastecía de agua potable por acueducto dentro de la casa –23% en la zona rural- (Enhogar 2007, Oficina Nacional de Estadística); y el 30% de los jóvenes entre 15 y 19 años no habían siquiera completado la educación primaria. Un reciente informe de la Oficina de Desarrollo Humano del PNUD [4], [5] denunciaba las grandes carencias nacionales en los rubros básicos del desarrollo (pobreza, educación, salud, cohesión social, empleo ...) tras seis años de gobierno del PLD; la llamada a capítulo por parte del vicepresidente de la república hizo rectificar a la representante del PNUD en el país, Vallerie Julliand, desdiciendo a su propio equipo técnico, en un bochornoso capítulo que demuestra hasta qué punto las agencias internacionales participan de la perniciosa lógica política local [6] El incidente, ampliamente comentado en el país, se cerró con la publicación por parte del Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo de los resultados de un estudio sobre la evolución de la pobreza monetaria que contradecía los resultados realizados por la institución del sistema de Naciones Unidas [7] [8].

En medio de una feroz desigualdad social y territorial, el país crece pero no se desarrolla. Las infraestructuras presentan todo tipo de deficiencias. El abastecimiento de agua potable es irregular en muchos sectores y de mala calidad por deficiencias en la distribución; pese a ser un país con grandes recursos hídricos el agua para beber se distribuye en botella o camión cisterna (“camioncito”) al 67% de la población –sin que ello implique garantía alguna de calidad. La recogida de residuos urbanos e industriales, en principio competencia de unos ayuntamientos mal financiados y peor gestionados, es muy deficiente, convirtiéndose ríos y cañadas en verdaderas cloacas. Según la Endesa 2007 el 28% de los hogares se deshacen de la basura por sus propios medios, y en el resto de hogares el camión de la basura pasa una vez a la semana o con menos frecuencia, en el 44% de los casos. Las infraestructuras de transporte son absolutamente insuficientes, fuera del sistema de las carreteras para entrada y salida de mercancías que comunica las grandes zonas urbanas y zonas francas de exportación con los principales puertos del país. Las inversiones se concentran en estas vías de comunicación y en las que, con la financiación del Banco Mundial, abren nuevas zonas a la expansión del sector turístico. Al mismo tiempo amplias regiones del país están mal comunicadas por vías muy precarias que sufren el impacto de una climatología ruda. Los mayores problemas en lo relativo a infraestructuras provienen sin embargo del sector eléctrico, proveedor de un servicio deficiente, irregular y caro. Ni el decidido apoyo venezolano al precio del petróleo, ni las sucesivas reformas en la producción y distribución de energía –sucesivamente pública, privada y nuevamente publica– han conseguido asegurar la calidad del servicio, ni siquiera el cobro del mismo. Este problema lastra la competitividad de la economía dominicana, supone grandes molestias para familias y empresas, y drena del presupuesto gubernamental millones de dólares anuales: según la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE) en el 2009 se transfirieron al sector eléctrico 551,8 millones de dólares más 128,25 millones por los pagos por servicios a las instituciones publicas; esta cantidad supone el 6% de los ingresos del gobierno previstos para 2010. No es de extrañar que el problema eléctrico también cuente entre las excusas presidenciales presentadas ante el previsto incumplimiento de los ODM.

Por otro lado los avances en la cobertura social son desiguales y muy débiles: el sistema de seguridad social y las políticas del gabinete social de la presidencia pueden valorarse positivamente, bien que presentan evidente falta de ambición en el planteamiento, insuficiencias capitales en la cobertura, y muchos desatinos en la ejecución; la gran masa de la población, de ingresos muy bajos obtenidos de manera informal, no está siendo correctamente atendida por un sistema sanitario público de calidad pésima, incapaz de controlar los vectores de contagio de enfermedades tan graves como el dengue, la leptospirosis, la malaria, etc. Las condiciones de vida de amplias capas de la población en barrios marginales, “parte atrás”, bateyes y zonas rurales perpetúan las enfermedades de la pobreza: la diarrea aguda, enfermedades respiratorias, parásitos, etc., responsables de muchos casos de mortalidad infantil. El PNUD ha señalado la especial gravedad del “estancamiento desde hace cinco años en la reducción de la mortalidad infantil, la cual se mantiene en 23 por cada 1.000 nacidos vivos, mientras que la mortalidad materna se sitúa en 154 por cada 100.000 nacidos vivos [9], [10]

Pero quizás el fracaso más evidente de la gestión de Leonel Fernández está en el sistema educativo. El sector privado sólo tiene presencia en las grandes ciudades para servir a las clases medias-altas y altas. El sector público, por su parte, se debate entre la desidia y la falta de recursos (2,4% del presupuesto público en 2010, muy por debajo de los países del entorno). La educación pública viene lastrada por instalaciones deterioradas y muchas veces “eternamente” provisionales, personal desmotivado y mal pagado, acumulación de turnos para un mismo plantel físico y universidades masificadas. Como resultado final, los magros resultados académicos de los jóvenes –de los que no han abandonado o nunca han entrado en el sistema– en las comparaciones internacionales (Serce 2008), revelan una amarga realidad difícilmente compatible con la fraseología desarrollista de un gobierno que tituló oficialmente al año 2007, como el “año de la educación”.

En días recientes, el sector educativo ha sido objeto de atención por una razón distinta: una nueva intoxicación de los alumnos de las escuelas que reciben el denominado desayuno escolar (El Día, Santo Domingo, viernes 15 de octubre de 2010), ha puesto al país ante la evidencia de que su gobierno –y más allá del gobierno, el propio estado, su clase política y sus funcionarios– son incapaces siquiera de asegurar que los niños reciban un desayuno sin arriesgar su salud. Destinado a suplir las carencias alimentarias de los niños de familias más pobres, que muchas veces llegan al colegio sin haber comido nada en la mañana ni la noche anterior, la organización de este servicio se ha visto salpicada desde el principio por irregularidades, sospechas de corrupción, cuestionamiento de la calidad de la comida provista y, actualmente, se ha enredado con las acusaciones del principal proveedor de leche escolar –Ladom, Lácteos Dominicano– de que ha existido un envenenamiento intencionado de sus productos para sacar del programa a la compañía. La reacción de la empresa ha sido fulminante y en esta misma semana ha decidido suspender unilateralmente su contrato con el ministerio de educación, dejando con ello sin desayuno escolar a miles de niños en el país.

Este bochornoso episodio, que ahora mismo se escenifica ante los ojos de la ciudadanía, revela mejor que ningún otro el cúmulo de males que se vierte sobre la sociedad dominicana: la incompetencia de las administraciones públicas para resolver los problema más insidiosos y vergonzantes de pobreza en un país que alardea de su crecimiento económico, la actitud depredadora de las empresas que compiten por los contratos públicos, la absoluta falta de moralidad de unos y otros, el irrespeto de las garantías contractuales y el recurso ordinario a la ley del más fuerte, y el desprecio por las clases bajas de una élite política y económica que, más que vivir, coloniza su propio país.

Frente a este panorama, las fuerzas sociales y políticas dominicanas no muestran capacidad de reacción. Esta impotencia se hace patente en las rutinariamente exaltadas denuncias que realizan los medios de comunicación; suenan hueras las declamaciones contra la corrupción y la ineficiencia, de los voceros de una clase media que hace tiempo ha aceptado su propia subordinación en el modelo político vigente a cambio de la garantía de su nivel de consumo, de la ausencia de impuestos directos y de la protectora mano dura del estado frente a la amenaza de las clases excluidas –apenas sublimada en el temor a la creciente delincuencia.

Más eficacia y menos paciencia podrían esperarse de la clase empresarial, especialmente en relación con temas tan graves como el servicio eléctrico o la seguridad jurídica. Sin embargo, en el ambiente de corrupción y amiguismo imperante, empresarios nacionales y extranjeros pueden encontrar padrinos para sus negocios, más o menos lícitos, dentro de un estado que es entendido por los propios funcionarios como un instrumento de enriquecimiento personal. Si sumamos a esto el amparo que encuentran en los organismos internacionales (Banco Mundial y sobre todo FMI) en lo relativo a la política macroeconómica (fiscalidad, tratado de libre comercio, orientación de la inversión pública, política monetaria, gestión de la deuda pública, etc.), los empresarios pueden aceptar algunos inconvenientes para ellos fácilmente soslayables. Solo los mas sinceramente comprometidos con el país, aun sea desde una óptica liberal, se verán implicados -y a la vez cooptados– en solucionar los problemas más acuciantes (electricidad, educación ...).

El papel del FMI en el país responde a sus principios fundadores: asegurar que Dominicana lleve adelante una política económica tal que garantice su capacidad para hacer honor a los pagos internacionales que tiene comprometidos, es decir, su deuda. La amortización de la deuda pública exige el 18% de los ingresos financieros y no financieros del gobierno cada año, y equivale al 3,6% del PIB [11]. Además, los pagos de los intereses equivalen al 1,9% del PIB, en donde se incluye la refinanciación del Banco Central sobre el que pesa el haber asumido las deudas contraídas por los Bancos privados quebrados en el 2003. La amortización de la deuda externa pública compromete el 1,5% del PIB del país, cuyo monto total se situaba en enero de 2010 en 7.209,6 millones de dólares. El Banco Mundial y el BID ofrecen préstamos en muy favorables condiciones para implementar las grandes inversiones necesarias para el modelo de desarrollo orientado a la exportación y para las mucho menores inversiones destinadas a paliar los efectos más devastadores de dicho modelo (destrucción medioambiental, urbanización salvaje, desequilibrios territoriales abruptos, pobreza, etc..)

Del lado de la política no puede esperarse que venga el golpe de timón que muchos dominicanos están esperando. Los dos grandes partidos políticos PLD y PRD (opositor) son fuerzas políticas agotadas. Se han venido alternando en el gobierno de la nación, se han repartido senadurías, alcaldías y todo el resto de cargos públicos. Profundas mutaciones ideológicas han terminado por desnaturalizar la Liberación y la Revolución que esconden las siglas de uno y otro. El tercero en disputa, el PRSC fundado por Balaguer –cuyo régimen ilustró como ningún otro el concepto “democradura”– extrema con su oportunismo descarnado todos los defectos de los dos primeros: corrupción generalizada, patrimonializacion de los recursos del estado, populismo degradante, redes clientelares que colonizan a sindicatos, juntas vecinales, colegios profesionales y a la sociedad civil en general y, más modernamente, infiltración del narco. Sin embargo la inexistencia de ningún recambio a la vista, alarga la vida política de estos “zombis” de una política hace tiempo fenecida, acentuando día a día sus rasgos más desagradables y provocando un creciente rechazo en el conjunto de la sociedad que sólo los percibe como un incómodo lastre del que no sabe cómo deshacerse.

Lamentablemente, tampoco en el campo popular encontramos organizaciones con vigor suficiente para plantear al estado una oposición eficaz y mucho menos un contraprograma alternativo al modelo de desarrollo económico y al sistema de representación política. Los sindicatos más combativos son los choferiles –asociaciones de transportistas– que actúan más como un grupo de interés que como sindicatos de clase –pese a la marcada retórica de alguno de ellos. Otros grupos profesionales han encontrado en sus sindicatos profesionales el instrumento de defensa de sus intereses (los médicos por ejemplo) pero no de los intereses colectivos. En las zonas francas existe un sindicalismo muy débil que, no obstante, podría dar envidia al resto de trabajadores asalariados, prácticamente indefensos frente a una patronal implacable, que incumple reiterada e impunemente la normativa recogida en el Código del Trabajo. Debe tenerse en cuenta que, según la Encuesta de Fuerza de Trabajo del Banco Central, en abril del 2010, el 55% de los ocupados se desempeñaban en empleos informales que, de media, obtienen un ingreso por hora un 22% inferior a quienes laboran en el sector formal.

Sin embargo existen organizaciones de base popular que demuestran una gran fortaleza (FLU, FALPO, MPD). El FALPO, Frente Amplio de Lucha Popular es una agrupación de fuerzas populares que tiene su origen en las luchas de los años 80, paraliza de forma regular la vida de poblaciones importantes de la región del Cibao. La pasada semana un paro general en esta zona terminó con un joven estudiante muerto por disparos de la policía, y al menos nueve personas heridas, varias de ellas de bala incluido un policía [12]. Estos sucesos muestran la contundencia con que la fuerza pública (policía nacional, SWAT) actúa contra las protestas populares y también la capacidad de respuesta de algunas organizaciones. Los cortes de carreteras, la quema de gomas (neumáticos), y los enfrentamientos con la policía es la forma corriente en que se resuelven las demandas populares de asuntos banales como el asfaltado, la iluminación de las calles, la reparación de las deterioradas escuelas, o la reiteración de los cortes de luz.

Por otro lado en los últimos años está tomando protagonismo una nueva generación de activistas de clase media, muchos con antecedentes izquierdistas en la familia, que están encontrando en las redes sociales de internet [13] y en la militancia medioambiental un ámbito propio desde el que impactar en la sociedad dominicana: la exitosa lucha contra el proyecto de instalación de una cementera en el Parque Nacional de los Haitises, tiene hoy su continuación en la lucha contra la instalación en el país de la empresa minera Barrick Gold, conocida por sus desmanes en toda América Latina. Esta lucha está agrupando a los sectores ambientalistas, junto con sectores populares de la zona, incluido el propio FALPO [14], y también a los sindicalistas que están planteando, en la fase previa al inicio de las explotaciones, el derecho de sindicación de los trabajadores contratados [15]. Es cierto que cada sector viene actuando por separado y que, potencialmente, pueden llegar a tener intereses contrapuestos. Pero por ahora las torpes reacciones de la empresa y el gobierno, que ayer mismo enviaba a la policía a disparar postas contra los sindicalistas [16], puede convencer a todos los actores contrarios a la minera, de que todos están entablando una misma lucha contra la imposición y la arbitrariedad. El reto de los movimientos populares dominicanos estriba en superar el rechazo visceral que produce en la población, y sobre todo en los jóvenes, una política absolutamente desprestigiada, articulando un movimiento plural y desde abajo, donde tendrán mucho que decir jóvenes, feministas y organizaciones populares autónomas de los partidos del sistema.

Mientras tanto, tal como afirma el incómodo Informe de la Oficina de Desarrollo Humano del PNUD, el país seguirá acumulando los lastres de un subdesarrollo nunca superado del todo (desnutrición, pobreza, déficit educativo, racismo y clasismo) junto con los problemas del nuevo siglo: medio ambiente, globalización, brecha digital, banalizacion de la cultura, urbanización salvaje, etc. [17]

Sobre República Dominicana

El aborto en condiciones inseguras: una lacra en Latinoamérica

- La Soberanía Estadística y la salud de las mujeres latinoamericanas

Valenastur

mayo 2008

- La reciente publicación de la Encuesta Demográfica y de Salud 2007 en la República Dominicana pone en evidencia los efectos perniciosos de la dependencia estadística de los países del Sur. A través de fundaciones interpuestas, los Estados Unidos de América financian la producción de información estadística esencial de las naciones dependientes. Los fondos de la “Ayuda al Desarrollo” norteamericana (USAID) financian las estadísticas básicas dominicanas sobre fecundidad, uso de anticonceptivos, salud materno infantil y mortalidad infantil, pero eluden cualquier alusión al aborto en condiciones inseguras. Pese a que la OMS identifica los abortos inseguros como una de las principales causas de la mortalidad materna en el mundo, la República Dominicana carece de datos al respecto.

Obras de construcción de la autopista

Santo Domingo-Samaná

- Bueno para el Desarrollo: los impactos sociales y ecológicos de la autovía de Samaná en República Dominicana

Valenastur

agosto 2008

La reciente apertura de la “autovía de Samaná”, ha sido acogida con entusiasmo por amplios sectores de la sociedad dominicana. La obra es celebrada como un éxito de la política gubernamental de infraestructuras, que involucra al capital privado en las inversiones públicas. Con el sostén financiero e ideológico del Banco Mundial, el gobierno ya ha dado el visto bueno a una segunda fase de la obra [18] y, de forma más ambiciosa, prepara un plan general para privatizar las principales carreteras del país. Una evaluación menos entusiasta desvela los efectos sociales y ecológicos negativos de la autovía de Samaná y del modelo de desarrollo turístico que se promueve, así como las dudosas ventajas de un modelo de financiación privado que traslada los riesgos al presupuesto público sin garantizar un servicio accesible a toda la población.

(22 y 23 de octubre de 2010)


[1- * Barrick Gold, procesada por carecer de licencia ambiental, almomento.net, Santo Domingo, República Dominicana, 25-09-2010 * Comisión Ambiental UASD afirma Barrick Gold promueve "cuatro mentiras capitales", Francheska Pérez, El Metro Periódico Digital Dominicano, 25-09-2010 * La red internacional que protege a Barrick Gold, Francisco Luna, elciudadano.cl, septiembre 2009.

Cry of the Andes Trailer

Cry of the Andes, documental sobre Barrick Gold se estrena en Canadá. Latinoamérica - Chile 17 de Octubre de 2010
Cry of the Andes, documental de 88 minutos realizado por Carmen Henríquez y Daniel Paquette hoy se estrena en la pantalla grande. El trabajo audiovisual, da cuenta de la ambición insaciable de la transnacional de oro más grande del mundo Barrick Gold Corporation quien pretende llevar a cabo una explotación minera a tajo abierto en la alta cordillera de Los Andes, poniendo en riesgo el último curso de agua dulce del norte chileno. Una lucha de valores corporativos contra valores sociales de una comunidad que ha habitado ancestralmente el valle. El documental se estrena hoy en Toronto (Canadá) y se espera que en los próximos meses visite nuestro país.

Fuente: No a la Mina.

[5Política social: capacidades y derechos

- Volumen I: Marco teórico; La política social: capacidades y derechos; Educación; Salud

- Volumen II: Empleo; Seguridad social y asistencia social; Asentamientos humanos

- Volumen III: Justicia y derechos; Inmigración haitiana; Cohesión social; Hacia una política social basada en derechos

- Informe sobre Desarrollo Humano República Dominicana 2008.

Informes provinciales de Desarrollo Humano República Dominicana

Informe de Desarrollo Humano 2008. República Dominicana

ODHAdmin | 02/06/2008

El Informe Nacional de Desarrollo Humano 2008 (INDH 2008) analiza las relaciones entre el proceso de creación de capacidades, el empoderamiento, el poder y el desarrollo humano a nivel provincial en República Dominicana. En este sentido, el INDH 2008 conjuga la dimensión del poder y la dimensión local del desarrollo humano, explorando la creación y distribución de capacidades en el territorio, la magnitud y forma en que éstas se convierten en empoderamiento en las provincias, la viabilidad de convertirse en poder y las condiciones para que ese poder produzca desarrollo humano. El Informe Nacional sobre Desarrollo Humano 2008 entiende que "no hay razones para suponer que las instituciones políticas y las relaciones de poder vayan a cambiar de manera espontánea, por lo tanto, si la sociedad no se organiza, se empodera, se moviliza y reestructura las relaciones de poder no habrá desarrollo humano, porque el desarrollo humano es una cuestión de poder".

[17- Como a menudo sucede que se pierden, o se rompen, o no se puede acceder en un momento determinado a los enlaces de las notas de un artículo, -en este caso del texto de Valenastur-, para que no se pierda información alguna, se inserta a continuación el contenido de dichos enlaces: Referencias de República Dominicana: los objetivos del milenio y el fracaso del modelo de país: *Discurso del presidente Leonel Fernández ante la ONU, Diario Libre, 21-09-2010 (pág 1) *RD entre países definen banda ancha como servicio público, Hoy digital, 24-09-2010 (pp 4) *República Dominicana. El PNUD presenta informe que contribuyó al debate de la Estrategia Nacional de Desarrollo 2010-2020, Oficina de Desarrollo Humano, PNUD, 09-06-2010 (pp 6) *PNUD asegura pobreza disminuyó de 45 a 35% en 6 años, Adalberto de la Rosa, Hoy digital, 17-06-2010 (pp 8) *(pp 10) Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo, República Dominicana: ’Estimación de la pobreza monetaria y la desigualdad de ingresos familiares mediante la Encuesta de Fuerza de Trabajo (EFT) del Banco Central’, Informe UAAES actualizada hasta octubre 2009, febrero 2010 & ’Evolución y determinantes de la pobreza monetaria en la República Dominicana: actualización abril 2010’, julio 2010 *Los Objetivos de Desarrollo del Milenio en República Dominicana, PNUD República Dominicana, Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (pp 11) *Protestas en SD, San Fco. de Macorís y Licey Al Medio, Pedro Jiménez y Pablo Mejía, almomento.net, 13-10-2010 (pp 14) *Cientos se movilizan en Cotuí contra la Barrick Gold, Sánchez Ramírez, Cosas del cibao.net, 18-04-2010 (pp 17) *Barrick Gold cancela al menos 80 trabajadores por estar sindicalizados, Miguel Pichardo, panoramadigital.com.do, 29-09-2010 (pp 18) *Protestas contra Barrick Gold, Cotuí deja seis heridos, midesahogo.com, 14-10-2010 (pág 19).

[18El proyecto tiene dos fases. La primera son 106 km que conectan la Autopista de las Américas en la costa sur del país, cerca de la capital, con la actual carretera Nagua–Sanchez en la costa norte. La segunda son 24 kilómetros de obra nueva (17 según otras fuentes) en la costa norte y la mejora de otros 99 (o 106) en esa misma zona calificada de “alto potencial turístico” (circuito Nagua-Sanchez–Samaná– Las Terrenas).