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Patricia Verdugo: "Los Zarpazos del Puma" - "Interferencia secreta 11 de septiembre de 1973" - "La Caravana De La Muerte Pruebas A La Vista" - "Allende: Cómo la Casa Blanca provocó su muerte"

"Chile, la herida abierta", Mario Amorós

Viernes 25 de marzo de 2011, por Redacción

Para poner un momentáneo punto y aparte al pasado más inmediato de Chile
 [1], que en muchos aspectos tanto recuerda en su desarrollo al de la ¿¿transición hacia la democracia?? en el estado español, recogemos cuatro títulos suficientemente representativos de la incansable labor de Patricia Verdugo en defensa de los derechos humanos y contra la impunidad de los genocidas chilenos, cuestión ésta en la que tanto deberíamos aprender por estos lares ibéricos, donde no sólo Franco murió plácidamente en su cama, sino que con toda probabilidad la misma suerte correrán hasta el final de sus días todos y cada uno de sus colegas de crímenes y fechorías. Añadimos, a los textos de Verdugo, Chile la herida abierta, de Mario Amorós, cuya difusión en Chile, en su momento se vió obstaculizada gracias a un senador ¿¿¿socialista???.

(imagen El hombre de la foto. Documental que cuenta la historia de Daniel Céspedes, quien fue retratado en 1973 por David Burnett Chile memoria y derechos humanos 1973-1990) [2].

Marcela Castro Castillo - Instituto de Estudios Políticos para América Latina y África (IEPALA) - Madrid 17 de Enero de 2008

Chile: Patricia Verdugo o los beneficios de la piratería

- El reciente fallecimiento de la periodista chilena Patricia Verdugo [3], autora de uno de los libros más influyentes y destacados sobre la dictadura militar, LOS ZARPAZOS DEL PUMA, sirve como excusa para mostrar cómo la piratería puede tener un punto beneficioso y servir como herramienta de resistencia y desafío ante un régimen injusto o ante la censura.

Dentro del panorama internacional, se debate actualmente los efectos nocivos de la piratería sobre todo para la industria del entretenimiento, pero también sobre otras industrias. Muchos Estados pretenden, mediante sanciones, penas de presidio, cierre de webs, etc., impedir que las personas accedan a ciertas cosas sin comprarlas en locales establecidos.

Evidentemente poco se puede hablar de los beneficios que tiene la piratería. Es un acto sacrílego, digno de las penas del infierno. Sin embargo, la historia nos da ejemplos de cómo la piratería de libros es fundamental para gestar muchos procesos de cambio y revolucionarios. ¿Qué hubiera ocurrido si las copias piratas de los escritos de Martín Lutero no hubieran llegado a manos de Juan Calvino? ¿Cuántos científicos se hubieran decantado por otra actividad si no hubieran conseguido leer a Charles Darwin usando medios ilegales? ¿Acaso la independencia de muchos países americanos se hubiera conseguido sin tener la guía de muchos libros franceses que llegaron al continente gracias a los piratas? ¿Cuanto tiempo se hubiera perdido en reestudiar los procesos astronómicos de Nicolás Copernico y de Galileo Galilei si copias piratas de sus escritos no hubieran circulado?

Dentro de todos los nombres cuyas obras circularon de manera ilegal y que sin embargo marcaron la diferencia gracias a que se pudieron conseguir por copias piratas está sin duda el de la periodista chilena Patricia Verdugo, fallecida este domingo 13 de enero de 2008 víctima de un cáncer de vesícula biliar. La noticia no sólo impactó en Chile por tratarse de una periodista conocida y querida, sino porque ha muerto una de las piedras fundamentales para entender todo el proceso de ajusticiamiento de los responsables de crímenes de la dictadura pinochetista. Es la autora de un libro básico sobre el tema, Los Zarpazos del Puma (CESOC, 1985), que se puede descargar gratis de internet, y que es citado frecuentemente no sólo por historiadores, sino en sentencias judiciales.

Es difícil encontrar alguien en Chile que no sepa de qué trata ese libro. Pero, como ésta es una web española, haremos un breve resumen. El título es un juego de palabras. El puma es un mamífero de la familia de los felinos que está presente en la mayor parte de América. Se le conoce como el león de montaña. Pero también es el nombre de un helicóptero de la serie SA 330, Aérospatiale Puma, reemplazado actualmente por la serie AS 332. Ese fue el medio de transporte usado durante octubre del año 1973 por el general de brigada Sergio Arellano Stark, el teniente coronel Sergio Arredondo González (más tarde director de la Escuela de Infantería), el mayor Pedro Espinoza Bravo, un oficial de Inteligencia del Ejército (más tarde jefe de operaciones de la policía secreta DINA), el capitán Marcelo Moren Brito (después comandante de Villa Grimaldi, el campo de torturas) y el teniente Armando Fernandez Larios (más tarde un agente de la DINA e involucrado en el asesinato de Orlando Letelier), para viajar por casi todo Chile. El juego de palabras radica en que mientras el puma es un felino carnívoro, ese viaje fue una masacre. Porque donde se detenía el Puma, morían personas, la mayor parte prisioneros políticos, muchos de los cuales están en la lista de detenidos desaparecidos, ya que sus cuerpos fueron inhumados en tumbas sin marcar.

¿Qué hizo tan relevante a este libro? No fue el relato en sí de los hechos. Chile es un país pequeño, a pesar de tener más de 4000 kilómetros de largo. El viaje y lo que realizaba Arellano era bastante conocido. Y bien pudo engrosar la larga lista de investigaciones periodísticas y testimoniales publicadas a pesar de la dictadura (por ejemplo Chile: Prisión en Chile (1977) de Alejandro Witker, Dawson (1984) de Sergio Vuskovic, Chile, el estadio, los crímenes de la junta militar (1974) de Sergio Villegas, Tejas Verdes (1974) de Hernán Valdés, Nunca de rodillas (1974) de Rodrigo Rojas, La vida a través de una reja (1981) de Osvaldo Ahumada) o por sobre otros trabajos de la misma autora, tales como Una herida abierta (1979, uno de los primeros libros sobre los detenidos desaparecidos), André de La Victoria (1984, que relata las acciones y el asesinato del sacerdote francés André Jarlan que trabajaba en la población santiaguina de La Victoria cuando en medio de una protesta fue asesinado por una bala policíaca), Quemados vivos (1986, la forma cómo fuerzas policíacas quemaron a los jóvenes Carmen Gloria Quintana y Rodrigo Rojas Denegri), o Bucarest 187 (2001, donde relata lo que ocurría en ese centro de detención donde murió su padre, ”Yo evito pensar y hasta hablar de esta parte de la historia, porque duele demasiado. Imaginar el terror que sintió. Imaginar como le habrá saltado el corazón en el pecho al salir de la casa, sin poder siquiera escribir una nota pidiendo auxilio. Encontramos su cuerpo varios días más tarde en el río Mapocho, el río que atraviesa mi ciudad. En su cuerpo había huellas de tortura. De la peor de todas no había huella evidente. Sólo el examen de sus pulmones podía indicar que el agua en que fue ahogado no era el agua de ese río café y barroso que fue tumba de tantos en mi país").

Lo que hizo diferente a este libro de cualquier otro trabajo periodístico o testimonial sobre el tema es que fue una de las investigaciones más exhaustivas sobre lo ocurrido, sólo superada por la investigación judicial que hizo el juez Juan Guzmán sobre el caso. Y que mostró, apoyándose en testimonios no sólo de familiares de las víctimas sino de militares que estuvieron relacionados con el caso, el absurdo de la gran mentira de la dictadura. No hubo, en ningún caso, una razón política o militar para que murieran esas personas. Durante toda la dictadura se calificó a los muertos como comunistas, como terroristas, u otro calificativos ofensivos. El libro expuso que quienes murieron eran campesinos, obreros, estudiantes, incluso niños y militares (como era el ex gerente general de la División Salvador, Ricardo García Posada, muerto en el marco de la Caravana), elegidos para morir porque Arellano los señaló con el dedo. Mostró cómo un hombre que tenía el poder de vida y muerte sobre chilenos lo usó y abusó de él, destrozando la vida de 72 familias. El placer que Arellano y su comitiva mostró en ese viaje, relatado por los militares a cargo de los centros de detención, los desconcertó incluso a ellos. La comitiva tenía carta blanca para actuar contra chilenos, no había forma de detenerlos, no podían escudarse en la “obediencia debida” porque respondían directamente al dictador Augusto Pinochet informando de lo que habían hecho, no pidiendo permiso para hacerlo.

Una pequeña editorial chilena, Centro de Estudios Sociales- Cesoc, decidió publicarlo en 1985. Pero fue censurado por la dictadura por lo que no pudo venderse en las librerías. De hecho, fue prohibida su venta, prohibición que duró incluso durante los primeros años en democracia.

Pero ahí entra la magia de la piratería. Recordemos que hablamos de 1985, la dictadura parecía no tener intención de acabar a pesar de las manifestaciones ciudadanas en su contra. Varios periodistas habían tenido que optar entre autocensurarse o terminar muertos. La venta de un libro donde se documentaba un episodio (uno de tantos) que la dictadura quería enterrar en el olvido (como a las víctimas de sus atropellos) era una forma rápida de visitar alguna cárcel. Sin embargo, se corrió el riesgo y en clandestinidad comenzó a venderse en la calle por vendedores de periódicos y por quienes venden en la misma calle con una manta (lo que actualmente en España se conoce como top manta). No estaba expuesto, había que pedirlo en susurro, temiendo siempre que algún policía o algún espía oyera y denunciara al vendedor y al comprador. Pero cuando un libro debe leerse no hay quien pueda impedirlo. El boca a boca (en Chile “pasarse el dato”) hizo que un libro que oficialmente no estaba disponible estuviera misteriosamente en las manos de profesores, abogados, médicos, empleados, funcionarios, estudiantes, artistas ... ¿Cuántos se consiguieron de esa forma? La astronómica cifra (pensando en el mercado chileno) de 30 mil volúmenes. Y eso que no se sabe a ciencia cierta cuántos fueron los que lo fotocopiaron. La fotocopia, el mayor invento después de la imprenta, era un aliado para los que no pudieron comprarlo. Tampoco se sabe cuántos lo leyeron de las copias que les prestaron amigos. En un Chile de dictadura, de allanamientos, de censura, de muerte, un libro que mostraba cómo 72 personas murieron bajo sus ruedas se pasó de mano en mano, burlando controles. Lo que sí se sabe es que Los Zarpazos del Puma es uno de los libros más leídos en la historia del país, y aún es el mayor best sellers de la piratería.

Cuando el libro finalmente pudo ser vendido en las librerías, vendió en un año más de 100 mil ejemplares, y sigue siendo uno de los más reeditados.

¿Qué hubiera pasado si la red de piratería no hubiera funcionado? Afortunadamente podemos especular. Tomemos en cuenta lo que ha pasado en estos años. Desde finales de la dictadura hasta hace unos días, personal de las Fuerzas Armadas ha dedicado tiempo a destruir sistemáticamente toda prueba que pueda servir para enviar a prisión a acusados militares de crímenes contra la humanidad. Muchos documentos han desaparecido, varias tumbas ilegales han sido exhumadas y los restos han sido nuevamente inhumados ilegalmente en diferentes lugares. El hecho que Los Zarpazos del Puma lograra circular y que fuera un excelente trabajo de investigación impidió que fuera desmentido ante tribunales. Porque ante un juez no importa lo que se sepa, sino lo que se puede demostrar. Sin el libro, y la piratería que permitió que se salvara de una quema y de su desaparición, hubiera sido casi imposible llevar a juicio a los responsables.

Patricia Verdugo es un símbolo de lo que puede hacer la pluma contra la espada, de cómo es posible cambiar el mundo escribiendo, cómo la verdad puede ser descubierta a pesar de todos los intentos por ocultarla y de cómo la tenacidad sí tiene recompensa, tal vez no monetaria (lo que se pretende con las leyes antipiratería) pero sí una mucho más relevante: ayudar a los demás. Sin ella, sin sus libros, sin sus investigaciones, cientos de personas no habrían podido tener acceso a información crucial para saber qué ocurrió con sus seres queridos y varios actuales presos militares seguirían libres.

Este ejemplo (uno de miles) muestra el error del enfoque de las leyes antipiratería. Todo actualmente se reduce a piratería=traducciones-no-oficiales-de-Harry-Potter. El sólo tomar en cuenta la relación costo-beneficio-pérdida es un indicio de la falta de visión que tienen muchos de nuestros políticos. Obviamente que muchas veces se piratea lo que vende, softwares de última generación, best sellers, el cd del cantante de moda, la película recién estrenada. Pero no siempre el interés económico es lo único que mueve a una red pirata. Otras veces es un desafío al orden, a una ley injusta, a la censura, a la dictadura, a la imposición. Tomemos un ejemplo: Missing, una película que relata la implicación de la CIA tanto en el golpe militar de 1973 como la muerte del periodista norteamericano Charles Horman. ¿Cómo se pudo ver en Chile si estaba prohibido? Gracias a las copias piratas. La última tentación de Cristo, otra película, prohibida no sólo en dictadura, sino en democracia, y que es un caso emblemático de la censura dentro de la jurisprudencia no sólo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos sino a nivel mundial, ¿cómo pudo verse en Chile? Gracias a las copias piratas. Y así podríamos seguir dando ejemplos.

La piratería puede ser cuestionada, pero ¿debería ser penalizada o castigada? Pensamos que la respuesta no es tan simple. Si la vemos desde el punto de vista de que una vertiente que existe es tráfico humano o el tráfico de drogas, podemos decir que "Por supuesto que debe ser condenada". Pero si pensemos cuánto deben miles de personas a la piratería de medicamentos, porque no pueden pagar el precio del mercado o simplemente no está disponible, la respuesta no es tan tajante. ¿Por qué defender a las empresas farmacéuticas que sólo buscan tener control sobre el precio del producto sin pensar muchas veces en la necesidad de las personas? Así como nada es del todo blanco o negro, así también la piratería no es del todo mala, sobre todo cuando se relaciona con el derecho a la información y con el acceso a la cultura y a otros productos que en el mercado no existen o tienen precios prohibitivos.

La piratería puede ser mala para muchas personas y en muchos aspectos las afecta y las perjudica, pero no podemos más que decir que “Viva la piratería de libros que permitió que miles de chilenos pudiéramos leer Los Zarpazos del Puma.” Y gracias Patricia Verdugo por poner la investigación y el derecho la información por sobre el porcentaje de ventas. Fuiste una de las grandes del periodismo, cumpliste con tu famosa frase “Yo no ofendo, yo informo de los hechos que ocurren”. Descansa en paz, porque pese a las malas decisiones judiciales, tu libro sigue circulando libre.

Porque la cultura y las ideas deben fluir sin censura y libres.

Fuente: Gloobal.

Otros libros de Patricia Verdugo

- "INTERFERENCIA SECRETA (11 de septiembre de 1973)", 1998:

Índice

Presentación 9

Capítulo Uno: En el comienzo, una mentira 11

Capítulo Dos: A los puestos de mando 29

Capítulo Tres: Tiempo de lealtad y de traición 45

Capítulo Cuatro: La conexión que debió ser secreta 71

Capítulo Cinco: Allende no se rinde 105

- "LA CARAVANA DE LA MUERTE Pruebas A La Vista", 2000:

Todo indica que la misión militar encomendada al general Arellano Stark, Oficial Delegado del general Pinochet, conocida como "caravana de la muerte", tenía dos objetivos: instaurar el miedo en el corazón de la población civil e imponer en el Ejército una "línea dura" e implacable. Para alcanzar estas metas no se trepidó en masacrar a prisioneros indefensos y hacer desaparecer sus cadáveres.

La maraña de contradicciones, los silencios de la cadena de mando, los subterfugios, la obediencia debida, las lealtades y deslealtades quedan al descubierto en este libro.

Patricia Verdugo nos entrega una extraordinaria síntesis del proceso que lleva adelante el juez Juan Guzmán Tapia. Trece tomos públicos y uno reservado reunían la pesquisa de este juez cuando —el 8 de agosto de 2000—la Corte Suprema ratificó el desafuero de Pinochet.

Aquí están las pruebas, los documentos, los fallos, todos los elementos de análisis. Es un derecho de todo ciudadano tener acceso a estas páginas y formarse una opinión con las Pruebas a la Vista.

- "ALLENDE: CÓMO LA CASA BLANCA PROVOCÓ SU MUERTE", 2003:

Este es un libro que confirma la necesidad del conocimiento histórico para develar el presente. El relato que atraviesa -desde el origen político de Salvador Allende y sus convicciones hasta su derrocamiento-, da las claves para entender buena parte de la historia que atravesó con grandes denominadores comunes a toda América Latina.

La prolija exposición que realiza Patricia Verdugo sobre la conexión entre la Casa Blanca y la muerte de Allende, se apoya en documentación perteneciente a la CIA en la que se devela la actuación de la misma en Chile en la década del setenta.

Cualquier parecido con la realidad actual en la región, ¿será pura coincidencia?

Ver además

- "CHILE, LA HERIDA ABIERTA", Mario Amorós, 2001

(25 de marzo de 2011)

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