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Romain Migus, Voltaire
16 de septiembre de 2009

Mitos y realidades de la lucha antidroga en Venezuela [20/09/09]

Domingo 20 de septiembre de 2009, por Redacción

Para ir preparando a la opinión pública internacional de un posible ataque militar contra Venezuela, la propaganda de EEUU insiste en la falacia de que el gobierno de Chávez en Venezuela apoya a los narcotraficantes. Esta acusación calumniosa se desploma porque el gobierno bolivariano revolucionario considera que es su deber educar y emancipar a los drogadictos y combate duro con los traficantes. En EEUU es al contrario, es por ello por ejemplo que la producción de droga prospera en Colombia y Afganistán [1], dos países aliados y protegidos de EEUU. Romain Migus resume elocuentemente con cifras el apoyo.

Desde Caracas (Venezuela) El fin de los convenios que entretenían en Venezuela el Gobierno Bolivariano con la «Drug Enforcement Administration» (DEA) marcó el inicio de una guerra mediática y psicológica contra la Revolución Bolivariana. Se escuchó numerosas declaraciones del gobierno estadunidense que pretenden hacer creer que las mafias de la droga reinan en Venezuela. Estas calumnias, a pesar de ser desmentidas por varios informes de organismos internacionales, son ampliadas por las grandes empresas transnacionales de la comunicación. El consumidor de este tipo de información tiende entonces a denigrar al gobierno bolivariano.

Esto es el efecto buscado: hacer pasar la Revolución Socialista venezolana por una cómplice del trafico de droga internacional en la opinión publica mundial para después justificar cualquier tipo de acciones bélicas lanzadas en nombre de la legitima guerra contra este problema de salud mundial. El reciente acuerdo que permite al ejército estadounidense utilizar siete bases militares colombianas para luchar contra el narcotráfico y el terrorismo materializa estas amenazas guerreristas contra Venezuela.

Pero, más que atacar al gobierno venezolano, conviene preguntarse de donde viene nuestra información, y de qué vale la credibilidad de la fuente principal de esta campaña continua de mentiras mediáticas: es decir el gobierno de los Estados Unidos y las multinacionales que consideran la Revolución Bolivariana como un obstáculo a sus intereses. Nos enfocamos a continuación en los cincos principales mitos que hacen de Venezuela un aliado del narcotráfico [2].

1°) Venezuela no colabora en la lucha internacional contra el trafico de droga

El 8 de agosto de 2005, el gobierno venezolano ponía fin a la colaboración de sus servicios de lucha antidroga con sus colegas estadounidenses de la «DEA». Las autoridades venezolanas señalaron que los agentes estadounidenses dedicaban más tiempo al espionaje que a dicha cooperación. La DEA tenía oficinas dentro de la propia sede de la Oficina Nacional Antidrogas venezolana (ONA), locales a los que no tenía acceso ni siquiera el mismísimo director de la ONA. La ruptura con la DEA no aísla a Venezuela de la lucha antidroga ya que, por una parte, dicho país mantiene en ese campo 50 acuerdos internacionales con 37 países, la mayoría europeos, y por otra parte, Venezuela sigue teniendo un vinculo permanente con las autoridades estadunidense para combatir esta plaga, como lo muestra las extradiciones de traficantes de droga hasta EEUU.

Asímismo, para honrar los acuerdos de colaboración que las autoridades venezolanas mantienen con numerosos países, varios narcotraficantes internacionales fueron puestos en las manos de las Justicias de los países que les pidieron. Así pasó, en 2008, durante extradiciones hacia Colombia, Italia, Estados Unidos, Bélgica, y Francia.

Además de estos acuerdos bilaterales, Venezuela colabora plenamente con la Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas, instancia que depende de la Organización de Estados Americanos (de la cual forma parte EEUU), con la comisión de Estupefacientes de la Organización de Naciones Unidas (ONU) y con INTERPOL.

Durante el año 2008, los embajadores de España, Alemania y Francia en Venezuela realizaron conjuntamente con la ONA diversos seminarios y reuniones de trabajo en los cuales se reafirmó el compromiso común en la lucha contra la droga.

En septiembre del 2009, Venezuela es el huésped de la reunión anual, por América Latina y el Caribe, de los Directores de la Agencias Nacionales encargadas de combatir el trafico de droga (HONLEA por sus siglos en ingles; Head of National Drug Law Enforcement Agencies). Estas reuniones, realizadas bajo el auspicio de la ONU, tienen por objetivo reforzar la cooperación entre los países y coordinar la represión del tráfico de droga al nivel regional. Los países europeos, asiáticos y africanos participan como observadores.

Decir que Venezuela no colabora en la lucha internacional contra el tráfico de droga es una mistificación cuyos fundamentos no resisten ni un sólo instante a un análisis objetivo del trabajo de Venezuela y de los acuerdos que el país bolivariano honra con numerosos países y organismos internacionales.

2°) El presidente Chávez es un facilitador del trafico internacional de droga

El 20 de enero de 2008, durante una visita a Colombia, el antiguo director del Buró para la Política del Control de Drogas de la Casa Blanca declaró que «Hugo Chávez se está convirtiendo en un importante facilitador de cocaína hacia Europa y otras regiones del hemisferio», léase Estados Unidos. Si nunca surgirá prueba alguna para aclarar la afirmación del funcionario estadunidense, la intención de Walters salta a la vista. Se trata de acusar a Hugo Chávez de estar en contubernio con el tráfico de droga internacional. Esa misma acusación fue el elemento clave mediático que legitimó la intervención de Estados Unidos en Panamá, en 1989, y en menor medida la invasión de Afganistán en 2001 (además del terrorismo). Esa fue también la razón que se invocó para implementar el «Plan Colombia» y el fortalecimiento de la ayuda militar al gobierno colombiano en su guerra contra la guerrilla. En pocas palabras, se trata de un arma poderosa en la propaganda de guerra que antecede a toda intervención militar.

Ahorra bien, según la ONU, el 50% de la cocaína disponible en territorio estadounidense entra por la costa del Pacífico y el 38% llega bordeando la costa de los países de América Central. En otras palabras, el 88% de la cocaína que llega a Estados Unidos no pasa, según la ONU, por Venezuela.

Si Hugo Chávez y Venezuela no facilitan en nada el trafico de droga internacional (en 2008, el numero de detenidos venezolanos en Europa por tráfico de droga disminuyo pasando de 121 condenaciones a 30), ¿podemos decir lo mismo para los Estados Unidos?.

El Informe Mundial sobre las Drogas de la ONU para el año 2008 recuerda algunas cifras esclarecedoras.

El mayor productor mundial de cocaína es Colombia, con el 61% de la producción mundial; el mayor productor de opio del mundo es Afganistán, que concentra el 92,5% de la producción. Esos dos países cuentan con una masiva presencia del ejército de Estados Unidos en sus territorios, el primero en el marco del Plan Colombia y el segundo debido a la ocupación militar «Libertad Inmutable». El informe de la ONU demuestra que, a pesar de la ocupación militar estadounidense, los resultados en materia de lucha antidroga son catastróficos en ambos países. En el caso de Colombia, la producción de cocaína prácticamente no ha bajado con diez años de ayuda técnica y militar de los Estados Unidos a través del Plan Colombia. En el caso de Afganistán, la producción de opio aumentó, según la ONU, el 141% desde la presencia de tropas militares y de la DEA en el país.

¿Entonces, quien es el facilitador?.

3°) Venezuela hospeda y protege a los traficantes de droga internacionales

No es buena idea involucrarse en el tráfico de droga en Venezuela desde que el gobierno decidió expulsar a los funcionarios de la DEA. La claridad de las cifras lo dice todo. En 2004, con el apoyo de los funcionarios estadunidense, la Justicia venezolana condenó a 1.179 traficantes (dentro de los cuales 273 extranjeros). Cuatro años mas tarde, y sin la presencia de la DEA, Venezuela puso tras las rejas a 9.133 traficantes (dentro de los cuales 419 extranjeros). Sin los funcionarios de la DEA, las condenaciones aumentaron para el año 2000 el 675%.

Si acumulamos los resultados de los cuatros últimos años de cooperación con la DEA y comparamos esta cifra con el resultado acumulado de los cuatros primeros años de una política independiente y soberana en la lucha antidroga, resulta muy positivo y alentador para el Estado venezolano. Durante los cuatros últimos años de presencia de la DEA, 8.823 personas fueron arrestadas. Desde que Venezuela asumió sólo su política antidroga, 15.174 delincuentes tuvieron que enfrentarse a la Justicia del país. Es decir un aumento del 72%.

Sólo en el año 2007, 68 funcionarios de la policía acusados de prestar colaboración al crimen organizado fueron también detenidos.

En el trascurso del año 2008, 14 capos de la droga que pensaban haberse refugiado en Venezuela fueron arrestados y extraditados, principalmente hacia Colombia y EEUU. Se trata, entre otros, de los colombianos Marcos Orozco Wilches, Aldo Álvarez Duran, Farid Domínguez, y Gustavo Otero Borrero, buscados por trafico de droga. Pero, sobre todo, Venezuela puede estar orgulloso del arresto de Hermagoras González Polanco "El Gordo", jefe del cartel de La Guarija y principal dirigente de la organización paramilitar «Autodefensas Unidas de Colombia» (AUC) en esta región. Así mismo, el jefe del cartel colombiano del Atlántico-Norte Libardo de Jesús Parra González fue interpelado en Maracaibo. Todos estos criminales internacionales han sido extraditados hacia Colombia o entregado a Interpol.

El italiano Giovanni Civile, arrestado en septiembre de 2008 y solicitado por Francia, está en espera de su extradición.

A pesar del cierre de la oficina de la DEA en Caracas, las autoridades venezolanas siguen colaborando con la justicia de los Estados Unidos. Los narcotraficantes Daniel Ervin Davis y el mexicano Luis Ramón Guerra lo saben muy bien, ya que fueron extraditados hacia el gran vecino del norte.

Mientras que, durante los años de colaboración con la DEA, el organismo estadunidense manejaba de forma exclusiva la información de capos solicitados, desde la ruptura del convenio con esta agencia, Venezuela ha expulsado o extraditado a 23 capos internacionales del trafico de droga.

Desde que recuperó su soberanía en la lucha contra el narcotráfico, Venezuela se convirtió en un verdadero infierno para los traficantes internacionales.

4°) La consumación de droga se incrementó en Venezuela desde la expulsión de los agentes de la DEA

Una de las orientaciones de la ONA es la de considerar que "las incautaciones se miden en gramos y no en toneladas". Si las incautaciones record de drogas efectuadas por la agencia venezolana son golpes muy fuertes al narcotráfico, una atención primordial debe concentrarse en el consumidor, y no sólo en términos de represión sino insistiendo en la prevención.

En este terreno, la ONA ha tejido cooperaciones con todas las organizaciones y todos los sectores de la vida social venezolana, con el fin de sensibilizar a la población sobre los efectos devastadores del consumo de droga. Para sistematizar sus diferentes políticas de prevención, la ONA lanzo, en 2008, el Plan "Sembrando valores por la Vida" cuyo papel es la formación de los ciudadanos venezolanos para que combaten la raíz de todo consumación.

En consecuencia, varios talleres de formación se realizaron en el seno de las escuelas de la República para perfeccionar el mensaje pedagógico que los profesores transmiten a sus alumnos. En las Universidades, unas Oficinas Internas Antidrogas fueron creadas para desarrollar proyectos de prevención con la comunidad universitaria.

Al nivel laboral, la ONA colabora con todas las empresas públicas y privadas de más de 50 empleados con el objetivo de reducir la absorción de drogas y de alcohol en el sitio de trabajo. Desde julio hasta noviembre del 2008, una formación fue dispensada a unos representantes del empresariado venezolano a fin de ayudarles en la prevención de la consumación y para que repercutan esta información en sus empresas.

Por otro lado, numerosos eventos deportivos, tal como torneos de baloncesto, de fútbol, de boxeo, de ajedrez, fueron organizados por la ONA en las comunidades populares de las grandes ciudades del país para incentivar en los jóvenes la práctica regular de una actividad deportiva y alejarse así de los vicios de la droga. Estos encuentros deportivos también fueron el lugar ideal para divulgar el mensaje de prevención de la ONA.

Además, la agencia venezolana se involucró particularmente en el trabajo con las poblaciones más expuestas al problema de la droga por razones socio-culturales: niños, niñas, y adolescentes en situación de calle, población penitenciaria, comunidades indígenas, ciudadanos con discapacidades, o comunidades fronterizas con Colombia, primer productor mundial de cocaína.

Como oficina gubernamental, la ONA supo adaptarse a los cambios estructurales del aparato estatal venezolano, en su conversión en un verdadero Estado Revolucionario, dándole una prioridad a la colaboración con los Consejos Comunales. De acuerdo con los artículos 8 y 9 de la Ley de Consejos Comunales, la ONA participa en la elaboración del Comité de Prevención Comunal para reforzar la realización local del trabajo de información sobre los peligros de la droga por parte de las organizaciones de base. Además, a fin de tejer una potente red social, la ONA institucionalizó, con la ayuda de las comunidades organizadas, la figura de responsable antidroga en todos los niveles del Estado venezolano (Regional, Municipal, y Parroquial) incorporando así 11.296 ciudadanos en el trabajo preventivo de lucha contra la droga.

Este trabajo cotidiano produjo buenos resultados. Según las cifras de la ONU, Venezuela tiene un consumo por habitante bastante débil, claramente inferior a los países europeos, y sin ninguna comparación posible con el primer consumador mundial de droga: los Estados Unidos. Por ejemplo, la ciudad de Nueva York tiene un consumo de cocaína por habitante 12 veces más alto que Paris, y mucho más que cualquier ciudad importante de Venezuela.

5°) Los resultados obtenidos por Venezuela en su lucha contra las drogas son deplorables

Existe una categoría de personas que ya no creen esta mentira mediática: los mismos traficantes.

Los resultados positivos del gobierno bolivariano en la guerra contra el narcotráfico crecieron de manera constante desde la expulsión de los funcionarios de la DEA.

Mientras que el gobierno bolivariano había incautado 43 toneladas de droga en 2004, gracias a la colaboración de la DEA, esta cifra aumentó hasta 77,5 toneladas de drogas incautadas apenas los funcionarios estadunidense estaban expulsados. Los buenos resultados de esta política soberana en la lucha contra el narcotráfico se confirman si analizamos las incautaciones de los cuatros primeros anos sin la colaboración de la DEA (250.298,19 kilogramos de droga incautadas) con los cuatros años precedentes (150.884,65 kilogramos de drogas incautadas). Podemos constatar un aumento del 63% de las toneladas de drogas decomisadas cuando la DEA no realiza ninguna ingerencia en los asuntos de Venezuela.

Cabe resaltar que los buenos resultados de Venezuela siguen aumentando. Durante la Operación Boquete, desarrollada en el año 2008, 223 pistas clandestinas de aterrizaje utilizadas por los narcotraficantes fueron destruidas. Esta Operación contó con la participación de 600 funcionarios provenientes de la ONA, de las Fuerzas Armadas Nacionales Bolivarianas, y de la Guardia Nacional, apoyados por helicópteros MI-17, por aviones F-16 así como por nuevos radares de fabricación china recién adquiridos para luchar contra el tráfico internacional.

Asimismo, la destrucción de laboratorios clandestinos, que generalmente bordean la frontera con Colombia, es una prioridad del gobierno venezolano. Solamente en el año 2007, Venezuela desmanteló 12 laboratorios clandestinos que producían hasta una tonelada diaria de cocaína por mes.

De forma general, tanto los organismos internacionales como la ONU, o la OEA a través de su Mecanismo de Evaluación Multilateral, como los numerosos países que mantienen acuerdos bilaterales con Venezuela en la lucha antidroga, concuerdan todos en subrayar los buenos resultados de Venezuela en este terreno.

Romain Migus. Artículos de este autor en Voltaire

- Fuente Voltaire

(20 de setiembre de 2009)


[1Voltaire, 6 de julio de 2005

Afganistán balance 2004: un narco estado protegido por la OTAN

En el año 2000, cuando Afganistán era víctima del caos y estaba casi completamente controlado por los Talibanes, en esos tiempos no producía prácticamente opio. Hoy, los informes del Departamento de Estado de los EEUU y del Órgano Internacional de Control de Estupefacientes, están de acuerdo en constatar que el Afganistán del presidente Hamid Karzai, bajo control de una fuerza militar de la OTAN, produce tres cuartos de la producción mundial de la droga de opio. Afganistán se ha convertido actualmente en un verdadero narco-estado junto a Pakistán, donde más del 50% de su PIB lo realiza gracias al comercio de narcóticos. Los Talibanes admiten que ellos habían podido controlar más eficazmente la producción de opio, pero ¿estaban ellos en la posibilidad de mejorar también el control de las fronteras del país en reemplazo del fallido control que efectúa actualmente la OTAN?. Fuente: Voltaire.

[2Las cifras que utilizamos son extractas del Informe Mundial sobre las Drogas realizado por la ONU en 2007 y 2008, así como de los resultados de la Oficina Nacional Antidrogas de Venezuela.