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K.A.Garcia-Salmones, 14 abril 2011
Indymedia Euskal Herria*

Lecciones de Fukushima y Libia: Con el capitalismo no hay paz posible

Domingo 17 de abril de 2011, por Redacción

Han pasado 31 años desde la realización de esta fotografía del doctor Santi Brouard [1], miembro de HB y de HASI, -de ETA según el estandar legislativo oligárquico capital españolista actual para realizar aún mayores pucherazos que los de entonces en los comicios electorales-, mientras protestaba contra el intento fascista de imponer la central nuclear de Lemoniz al Pueblo Vasco, Euskal Herria, apagando las luces eléctricas de su consulta en el masivo apagón popular antinuclear del 3 de junio de 1980. Aquí vemos a Brouard, posteriormente asesinado por terroristas del PPSOE y sus amos propietarios del estado dentro del estado, atendiendo a un bebé bajo la modesta luz de un camping gas durante esa acertada y exitosa protesta.

Tambien han pasado 30 años desde el encarcelamiento del preso del capital-imperialismo hispano-frances, Gatza, hoy liberado, pero en este periodo histórico no todas las centrales nucleares, ni las pruebas de armas atómicas, ni los vertederos de residuos nucleares, ni la utilización de armas construidas con uranio repotenciado han podido ser frenados por amplios movimientos populares antinucleares, como en el que participaron los Gatza y Brouard en los 70 y 80, ni todos han logrado evitar la transformación de la Tierra en un puzzle de tierras radiactivizadas, como sí se logró evitar en el caso de la central nuclear de Lemóniz y las otras 26 centrales nucleares que el capital monopólico energético, centrado en lo que hoy es el BBVA, programó imponer, y no pudo, en nuestra Costa y ... a nuestra costa. Aquel movimiento es el record mundial absoluto de efectividad de un movimiento popular democrático contra las imposiciones aparentemente irresistibles del ahora capital concentrado y monopólico energético internacional y sus estados esclavos.

Lamentablemente, la clase obrera de Japón no pudo evitar la trágica imposición de las tecnologías nucleares pesadas en su pais, y esto tiene ya vastas consecuencias a escala mundial, pues la radioactividad liberada a la atmósfera por las fuerzas del capital no conoce fronteras.

Por supuesto, no todos los trabajadores de clase obrera son inconscientes y así favorables a enfermar y hacer enfermar al resto de la población mediante la producción capitalista, -siempre orientada a la máxima ganancia y explotación-, de energía a partir de las ultracontaminantes materias primas radioactivas [2].

Ni todos los expertos ni todos los militares agreden a la especie humana y las comunidades vegetal, animal y microscópica de la Biosfera [3] al mantener la imposición de esta y otras ciencias y tecnologías de explotación contra la Biosfera, el Proletariado y la Humanidad.

Se adjuntan los informes de la Asociación de Medicinas Complementarias sobre la extrema gravedad de la situación en todo el mundo [4], tanto por la trágica -y sostenemos que, por evitable, genocida- catástrofe nuclear de Fukushima, como por el bombardeo fascista de Trípoli, de nuevo realizado de la manera más impía y farsante, y, para agravar la felonía, realizado, además, según todos los indicios [5] de nuevo con armas compuestas con uranio repotenciado, otro radioactivizador de la atmósfera del planeta en que vivimos y, si logramos noquear a las fuerzas del capital, en que vivirán las siguientes generaciones.

Pero encima, coronando la ignominia y llevándola al colmo del abuso, no contentos con tamaña agresión a la población mundial, el capital también en Japón pretende operar como hizo su versión local en Euskal Herria en los años 80, obligando a la clase obrera a indemnizarle por sus absurdos y dilapidadores gastos pro-radioactivizadores de Lemóniz y la Costa Vasca vía facturas municipales de la recogida de basura, quitas indebidas aún sin resarcir que nos impusieron durante décadas. En este caso, el capital de TEPCO, propietario de la central nuclear de Fukushima, ha decidido salvar sus rentabilidades y plusvalías intentando imponer los gastos y pérdidas de sus desmanes a la clase obrera de Japón mediante un desdoblamiento típico del capital. Este modus operandi, -que tambien ha servido en los EEUU para enjugar las pérdidas del desescalado de la fradulenta pirámide de los precios de la vivienda a los Goldman Sachs, Morgan Stanley y similares, y que ahora BBVA y Banco de Santander junto a sus socios de PPSOE imitan en el estado español con ayuda del capital alemán, el FMI y la burocracia oligárquica de Bruselas para clavar chantajistamente a la secuestrada clase obrera surpirenaica otro ignominioso ’’rescate’’ de gran magnitud [6]-, consiste en algo tan sencillo como es reenviar, con la cooperación del establishmente burgués partidocrático, las facturas de los costos de una empresa capitalista, en este caso TEPCO, a la clase obrera, en este caso la de Japón, para que las pague en su totalidad mediante recortes adicionales de sus ingresos.

Estas facturas las deberá pagar la clase obrera de Japón hasta el último céntimo, excepto si acierta a hacer una revolución política y social comunista, mientras lucha contra los efectos catastróficos del calamitoso terremoto y posterior tsunami, y combate desesperadamente por su propio ecosistema interno biogenético mortalmente amenazado por la radiactividad que emite la central de Fukushima, con la AIE y la OMS en contra, por supuesto. Y mientras sigue padeciendo el derrumbamiento demográfico propio de las poblaciones enjauladas en sistemas urbanos con alta composición orgánica de capital [7].

Pero mientras haya ganancias en liza, debido a que la explotación del capital fijo ya instalado, sobre el Proceso de Reparto de los Precios Generales de Producción en que ese capital, en este caso energético-financiero, es dominante, la situación invita a los capitalistas a prolongar la explotación de ese capital fijo instalado, sea una central nuclear o un pozo de petróleo, cuanto más tiempo mejor para así detraer con el menor esfuerzo posible más rentas obreras y asegurar mayores ganancias a los titulares de esos capitales concretos. Éste es el caso en que se encuentra la amenazante central nuclear de Garoña.

Pero el peor problema, -del griego pro, delante, y blema, herida-, quede claro, es que en puridad la central nuclear de Garoña nunca se podrá cerrar del todo pues sus residuos radiactivos hay que gestionarlos continuamente durante décadas, cuando no para el siempre de los milenios, y resulta que los gastos de la gestión del último tramo del proceso de trabajo de ese modelo de negocio capitalista, durante décadas o siglos, no los pagará Iberdrola ni el BBVA, o al menos así lo pretenden, sino que, como su flamante rascacielos clavado en Bilbao, esta gente pretende trasvasarlos al público en general por la vía más sencilla y todavía posible de realizar: la transmisión de esos costes a la forma estado, para que sus bien situados secuaces en esos aparatos, sobre todo en los de (in)seguridad, parlamentarios y judiciales, nos la reenvien a la clase obrera, pretendiendo estos oligarcas quedarse tan frescos y rentables después de cometer la sevicia. Ésta es otra de las razones principales por las cuales se niegan a cerrar la central nuclear de Garoña ahora, pues no es todavía el mejor momento político para perpetrar de tapadillo ese nuevo robo de miles de millones.

Entre tanto, atrapados adictivamente en el momento de ganancias suculentas y sin la retirada, con reencasquetado contundente de sus pérdidas, clara y expedita, no quieren clausurar esa muy peligrosa producción ni quitarnos el riesgo mayor, mientras siguen encargando al Río Ebro que enfrie sus reactores de forma gratuita, esto es, contaminando además sus aguas con calor artificial.

La suma en las cuentas del enemigo de clase resulta, pues, la cuadratura del círculo: Radiactividad, explotación y guerra para los obreros, radiactividad, opresión y guerra para la población, radiactividad, expolio y guerra para la Biosfera y, cómo no, ganancias aumentadas para el capital, que para mayor escarnio ya está trompeteando que ha salido de su crisis de ganancias. Claro, ya vemos cómo. La lección es muy sencilla, cuando llueve, y sigue llueve que te llueve ya sabemos qué, sobre mojado, con el capitalismo y la clase que lo encarna no hay paz posible.

Aski da! Kapitalismo suntsitu!

* Lecciones de Fukushima y Libia: Con el capitalismo no hay paz posible, K. A. García-Salmones, Indymedia Euskal Herria, 14-04-2011. PDF.

Más información

- "CHERNÓBIL, 20 AÑOS DESPUÉS", ECRR (European Committee on Radiation Risk), 2006:

Índice
 

Introducción

Chris Busby, Secretario Científico del ECRR

La Catástrofe de Chernobyl - 20 Años Después (un meta-análisis)

Alexey V. Yablokov

Academia Rusa de las Ciencias, y Centro para la Política Ecológica Rusa, Moscú.

¿Es Seguro Vivir en los Territorios Contaminados con Radioactividad?
Consecuencias del accidente de Chernobyl 20 años después

E.B. Burlakova

Instituto Emanuel de Física Bioquímica, Academia de las Ciencias Rusas Moscú

A.G Nazarov

Comité de Moscú ”Union of Chernobyl”

Trastornos mentales, psicológicos y del sistema nervioso central: Comentarios críticos sobre el informe del Grupo de expertos “Health” sobre Chernobyl de la ONU.

Konstantin N. Loganovsky

Departamento de Psiconeurología Radiológica, Instituto de Radiología Clínica, Centro de Investigación de Medicina Radiológica, Academia de Ciencias médicas de Ucrania.

Las consecuencias del accidente de Chernobyl en los animales vertebrados salvajes

Eugene Yu. Krysanov

Instituto de Ecología y Evolución, Academia Rusa de las Ciencias, Moscú (Rusia)

Aberraciones Cromosómicas en los Linfocitos Sanguíneos de las Personas Expuestas a Radiación como Resultado del Accidente de Chernobyl.

G.P.Snigiryova

Institución Federal Estatal Centro Ruso de Roentgenología & Radiología Roszdrav, Moscú, Rusia

V.A.Shevchenko

Instituto Vavilov de Genética General, Moscú, Rusia

Los Efectos de la Radiación sobre los Seres Humanos tras una Exposición in utero: Conclusiones de lo Observado tras el Accidente de Chernobyl

Inge Schmitz-Feuerhake

ECRR, Departamento de Físicas, Universidad de Bremen, Alemania

Reflexiones sobre la catástrofe de Chernobyl en el mundo vegetal: Aspectos biológicos específicos y generales

D.M.Grodzinsky

Academia Nacional de Ciencias de Ucrania

La Leucemia Infantil en Europa tras Chernobyl y su Significado en Materia de Radioprotección; un Meta-Análisis de Tres Países Incluyendo Nuevos Datos del Reino Unido.

Chris Busby

ECRR, Universidad Green Audit de Liverpool, Reino Unido

La Salud de los Liquidadores: un Meta-Análisis

Alexey V. Yablokov.

Concejal, Academia de Ciencias Rusa, Moscú

¿Hubo síndrome de irradiación aguda entre los habitantes en un radio de 30 km?

Tetsuji Imanaka

Research Reactor Institute, Universidad de Kioto

Análisis combinado espacio-temporal de las tasas de malformación en Baviera después del accidente de Chernobyl

Helmut Küchenhoff, Astrid Engelhardt, Alfred Köerblein

Consecuencias Radio-Ecológicas en Bielorrusia 20 años después de la catástrofe de Chérnobil y la necesidad de Radio Protección a largo plazo para la población.

V.B. Nesterenko y A.V. Nesterenko

Instituto de Seguridad de Radiación Belrad

Estudios acerca de los efectos sobre el embarazo del Accidente de Chernobyl

Alfred Koerblein
Dr Rer Nat Físico

Primera valoración real de muertes atribuibles al desastre de Chernobyl basada en la Metodología Convencional de Riesgo

Rosalie Bertell

Epidemióloga e investigadora sobre la radiación

(17 de abril de 2011)


[1De esa misma época, 1978, el doctor Alfredo Embid nos aporta este importante y plenamente vigente artículo del Comandante Maurice E. André:

Plutonio, pulmones y efecto de proximidad

Maurice E. André, Comandante, antiguo oficial N.B.C. (Experto en guerra nuclear, biológica y química) con función exclusiva en la Fuerza Aérea Belga.

Introducción, traducción, ilustración y notas finales de Alfredo Embid.

[5Contaminación radiactiva por partida doble: Fukushima y Libia. La nube radiactiva inicial emitida por Fukushima ha dado ya la vuelta al mundo, los bombardeos en Libia pueden añadir más contaminación radiactiva:

Fukushima + Guerra de Libia = más radiactividad para todos.

[6Leáse Crisis de la deuda en Europa, un análisis de su futuro desenvolvimiento, de Daniel Munevar, en el que analiza las orientaciones del proceso que este aspecto de la Crisis Capitalista de Sobreproducción de Capitales está tomando, bajo la programación antiobrera todavía sin trabas de la oligarquía capitalista europea, todavía impune.

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