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Jaime Richart especial para Argenpress.info
11 de noviembre de 2009

La otra versión del caso Alakrana. Lo que nos ocultan es lo que hay que interpretar [12/11/09]

Jueves 12 de noviembre de 2009, por Redacción

Puesto que es sabido que una particularidad de estos tiempos mediáticos es que los medios se convierten ellos mismos en espectáculo en lugar de limitarse a dar fe de los hechos, ¿quién nos dice que los que llaman piratas no son funcionarios de un Estado aunque sea un Estado pobre como las ratas que no puede tener, por no tener nada, a guardacostas y vigilantes perfectamente uniformados y organizados?. Yo creo que aquí están las claves de este asunto de tan misteriosas negociaciones del gobierno con los "jefes" de los presuntos piratas. Aquí hay casus belli, pero se empeñan todos: familias, políticos, medios y jueces en seguir fingiendo que se están enfrentando a desarrapados y feroces bucaneros, y no a un caso de flagrante violación del derecho internacional por parte del Alakrana. Embarcación cuya máxima responsabilidad corresponde al armador y luego al patrón o capitán del atunero.

Fotografía: el atunero Alakrana

De aquí tantas idas y venidas, tanto sigilo, tanto secreto, tanto misterio en las negociaciones.

Aquí juzgan a dos presuntos piratas, pero allá tienen a un barco, a un patrón y a treinta y seis pescadores con sus treinta y seis familias detrás que están al corriente de la vulneración.

Por eso en el fondo se manifiestan cautos y moderados …


Fotografía: Familiares de los pescadores del Alakrana

Si, por tratarse de un país depauperado, saqueado por los países capitalistas de su escasa riqueza, con un gobierno que vaya usted a saber de dónde ha salido y por quién ha sido puesto allí, van a creer aquí los medios, los políticos, las familias, los armadores, los fiscales y los jueces que nos vamos a tragar una vez más el sapo de la piratería, están equivocados.


Fotografía: el juez español Baltasar Garzón: ¿“incontrolado” “justiciero” “universal” o funcionario al servicio del gobierno y las empresas atuneras?

Por lo que se ha venido leyendo en las más fiables fuentes de Internet, por la desconfianza que nos inspiran los medios y el poder, por la naturaleza de las cosas y por los embarullamientos de que se dota ordinariamente a los hechos para hacerlos aún más oscuros, el caso del Alakrana es probablemente el caso de otra violación de un atunero de las aguas jurisdiccionales somalíes defendidas, como buenamente pueden, por nacionales -o ciudadanos, si se quiere- de aquel desgraciado país; violación ordenada por el patrón de la embarcación, forzado a su vez por las exigencias implacables del armador y del cumplimiento del contrato.

Pero así, como lo acabo de relatar, no hay quien cuente estos hechos en un país dominado por la hipocresía que no por la diplomacia, por la rencilla, por la mentira y por la corrupción a todos los niveles. Empezando por las trastadas, los delitos y las injerencias de los que, con pasaporte español, cometen fuera del país. Y a ampararlas, a disculparlas o a consentirlas llaman aquí medios y políticos ser patriota.

Por eso, salvo las evidencias que no necesitan más que de la fotografía –y ello con reparos-, si no nos creemos nada de lo que los españoles dicen que hacen o les ocurre dentro, ¿qué deberemos creer sobre lo que hacen o les ocurre fuera? Máxime cuando tengo delante noticias constantes acerca de prepotentes y codiciosos que van a robar lo poco que tienen los países desvalidos y débiles.

En resumen, el gobierno español está en negociaciones con autoridades quizá de medio pelo, pero autoridades al fin y al cabo. Los dos somalíes que están siendo juzgados aquí son dos funcionarios guardacostas de aquel país. Y los verdaderos piratas son el armador o naviero del Alakrana, y luego el patrón del atunero. La historia de siempre en el capitalismo: los que faenan en la mar y en la sociedad por cuatro perras, por un lado, y los que, por otro, viven opíparamente mandando faenar a los otros mientras ellos se quedan en casa o van en jet a tostarse al sol mientras sus siervos llamados empleados desvalijan a sus órdenes todo lo que pueden ...

- Fuente: Argenpress.