Portada del sitio > Hemeroteca Ecología > La Araucana, siglo XXI (o la Larga espera de la Tierra Alargada) (...)

Vito Apüshana (Miguelángel López-Hernández)*
Argenpress cultural
10 de octubre de 2009

La Araucana, siglo XXI (o la Larga espera de la Tierra Alargada) [11/10/09]

Domingo 11 de octubre de 2009, por Redacción

… y aunque vuestra aventura agora crezca,

No durará gran tiempo, porque os digo,

que como a los demás el duro hado

os tiene su descuento aparejado”.

(La Araucana II Parte).

Hoy, en el noveno año del tercer milenio de la era cristiana, vivimos la tercera versión de la obra del cronista español Alonso de Ercilla, La Araucana (poema épico publicado en tres partes: en 1569, 1578 y 1589) sobre la guerra acaecida en el sur de Chile a mediados del siglo XVI; en la cual se disputaba el control de toda el área austral entre la Corona Española y el pueblo Mapuche, llamado, por los europeos, Araucano. Posteriormente, a finales del Siglo XIX (entre 1880 y 1883), se presentó otra confrontación bélica alrededor de la soberanía y el derecho colectivo del territorio al sur del río Bío Bío entre el Estado Chileno y el pueblo originario de la Araucanía – que llamaron “Pacificación de la Araucanía”, con más de 10. 000 muertos en las huestes nativas.

469 años después del primer escenario de guerra (versión Corona Española) y 126 años después del término del segundo escenario de guerra (versión República Chilena), se recrudece el fantasma de la intolerancia atávica por parte de los representantes del Estado-Nación occidental, que no soporta la idea de otro concepto de nación dentro de su “territorio soberano”, acompañados de grandes grupos de poder económico transnacionales (como la «Forestal Mininco»).

En cualquiera de los casos, nunca ha variado el fin que origina el conflicto: La Tierra … unos para vivir en ella en comunidad permanente y otros para su explotación económica sinfín. La Wallmapu (madre tierra) representada en la extensa región que aúna cuatro divisiones de las quince que conforman la estructura político-administrativa de Chile, aproximadamente unos 125. 924 km2, desde el sur del río Bío Bío (VIII Región) hasta los límites de Puerto Montt (X Región).

De aquellos Lonkos y Toquis del siglo XVI como Caupolicán-Kallfvlikan-, Lautaro–Leftraru-, Tukapel, Kolo Kolo, Galvarino …, devienen los actuales herederos … hoy llamados Aucán Huilcamán; Luisa Calfunao; Antonio Cadin Huentelao, Jaime Marileo, José Millalén, María Teresa Panchillo, Marcial Colín, Lorena Lemunguier, Lorenzo Aillapán, David Añiñir, Carlos Gaminao … entre muchos, ya un millón de Gente de la Tierra urbanos y rurales.

Y entran, cada uno de ellos, al centro de la batalla entregando su corazón al principio inspirador de la lucha por la autonomía territorial:

“En esta tierra raíz, / en esta media noche/ donde mis pies reposan;

grandes jefes, / ustedes que duermen en la tierra de arriba,

eleven mi corazón y mis sueños, / porque frente a sus esteros estoy cantando”.

(Leonel Lienlaf: Ngillañmawün).

Ahora el mapuche se empina desde su canto como arma invisible, como arma intangible creada por un trenzado de sueños intemporales … el universo agrupado en los saltos de un niño sobre las praderas y los bosques … espacios ya cercados, ya alambrados por la ambición neoliberal que desdeña otras formas de desarrollo distintas a las de exprimir la naturaleza.

¡Suelta!, quita tu oscuridad, mira que azul es la luz de la mañana/ y tú, levántate hijo. Se repiten los ruegos en las paredes rocosas del cielo”.

(Elikura Chiuailaf: Ruego en las Paredes Rocosas del Cielo).

Este Elikura, recupera el fuego de la gran herencia: la Palabra-Canto, aquella que proviene de las placas tectónicas de su fértil tierra … y con esta herramienta ya no es necesario tomar la adarga, la maza o las flechas de hace casi 470 años ni tomar las escopetas ni las lanzas del siglo XIX para llegar hasta la raíz de la confrontación y utilizar su sustancia como escudo y rostro.

“… No sabíamos de Virgen ni de Cristo, padrecito, / ni del Dios en las Alturas.

Jugábamos tirándonos estiércol de caballo en los potreros;

Robábamos panales a los ulmos y a los moscos /

y pinatras a los hualles de la pampa.

Malo era. / Sí/. Por eso vino envidia y litigio y carabina,

(…) Así era, mamita, así fue:

las estrellas dejaron de alumbrarnos la sangre de repente,

y tuvimos que ocultarnos como zorros en montañas y barrancos”.

(Jaime Huenún: Ceremonia de la Muerte)

He aquí a los hombres imantados con la tierra, dispuestos al máximo sacrificio por ella, como los jóvenes asesinados Alex Lemun, Matías Catrileo y, el más reciente, Jaime Mendoza Collío (ocurrido el pasado 12 de agosto), como las activistas comuneras Patricia Troncoso y Andrea Marifil, cuyos alientos extienden el músculo multiplicador de la vida. La altivez del pueblo mapuche agiganta el proceso de demolición que exige la descolonización mental de Abya Yala (América) … hacia el desmontaje del karma del colonialismo.

¿A qué altura llegarán los Gobiernos chilenos (y latinoamericanos) frente al desafío planetario que exige la construcción de una Nación de naciones desde lo multiétnico y pluricultural? ¿Será suficiente el programa de gobierno de Bachelet , bautizado: “Re-conocer: Pacto Social por la Multiculturalidad" ... desde el cual se espera la horizontalidad reclamada para establecer los acuerdos bilaterales que permitan la restitución definitiva de las tierras y el desarrollo de la participación democrática indígena de manera integral desde su real autonomía?.

La Araucana no ha terminado de escribirse y cientos de miles de Caupolicanos están enteros para continuar en el fragor de esta disputa por la tierra … de esta lucha por la preservación de la Wallmapu y más allá de la Frontera otros cientos de miles de Weichafe (guerreros) nos sumamos a favor del señorío de los mapuches, a favor de la permanencia de esta mirada originaria del mundo, imprescindible al profundo vuelo del espíritu humano.

* Vito Apüshana (Miguelángel López-Hernández): Escritor de origen Wayúu, cultura indígena del norte de Colombia y noroeste de Venezuela, que ha sido galardonado por el Premio Casa de Las Américas de La Habana, Cuba, año 2000, por la obra "Encuentros en los senderos de Abya Yala" (que compendia relatos poéticos de las comunidades indígenas de los Mapuches, Wayuu, Kogui, Kichua, Desana Y Nahuatl). Actualmente trabaja en la próxima publicación de su obra "Los 400 conejos de aquello por-venir", sobre el legado poético de los antiguos poetas Náhuatl del México Prehispánico ... con énfasis en los 510 años de la llegada de Hernán Cortés a México.

- Fuente: Argenpress cultural.