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*comité invisible mars 2007, castellano setiembre 2009
Omar Barghouti avril 2010
Laurent Lévy janvier 2010
La fabrique éditions Paris

La insurrección que viene. L’insurrection qui vient / ’BDS’ contre l’apartheid et l’occupation de la Palestine / «La gauche», les Noirs et les Arabes

Miércoles 18 de agosto de 2010, por Redacción

Nota del traductor: Hace algún tiempo leí en www.liberation.fr un artículo titulado L’Insurrection qui vient. Apenas terminé de leerlo me eché de cabeza en la red para ver de qué se trataba todo ese asunto de Julien Coupat [1]; quería saber cuál era el alboroto en torno a un texto que, a primera vista, no era más que una controversia [2]. Lo primero que hice: ir a la página de la editorial que publicó el texto [3], [4], [5], [6], [7], [8]. Una vez allí, mi mayor sorpresa fue que este librito tan controvertido se pudiera descargar gratuitamente. Comencé a leerlo y mi primera impresión fue evidente: nadie está preparado para lidiar con verdades que son expresadas de una manera tan frontal. Yo mismo experimenté cierta impotencia una vez que terminé de leer el texto. Sin embargo, en lugar de molestarme, preferí pensar en el hecho de que ser juzgado por un comité invisible no era algo que meritara mucha importancia (¿quiénes son ellos para juzgarme?). No obstante, luego de unos minutos, luego de pensar las cosas mejor, comprendí que mi forma de razonar no era otra cosa sino una forma de justificar estúpidamente mi apatía. Así, entendí que ese comité invisible tenía razón, y eso, debo confesarlo, me indignó bastante: yo —al igual que todos los hombres y mujeres— odio equivocarme. Dicho esto, creo que lo que se dice en este libro no es un fenómeno puramente francés. Es un acontecimiento social, una de esas cosas que todos, de alguna manera, sentimos; es algo que está allí, en plena evidencia, pero que negamos como negamos a veces la inevitabilidad de la muerte. Por ello, decidí traducirlo. (Dicho sea tangencialmente que la lectura del libro me ha hecho reconocer una apatía de la que no estoy orgulloso, y si eso me ha ocurrido a mí, un hombre promedio, ¿por qué no podría ocurrir a cualquier otro?). Visto que es una traducción de aficionado, son bienvenidos cualquier tipo de comentarios y correcciones.

Índice

Introducción

Primer círculo

Segundo círculo

Tercer círculo

Cuarto círculo

Quinto círculo

Sexto círculo

Séptimo círculo

¡EN MARCHA!

ENCONTRARSE

ORGANIZARSE

INSURRECCIÓN

¡Todo el poder para las comunas!


Introducción

Bajo cualquier ángulo que se le mire, del presente, no hay salida [9]. Esa no es la menor de sus virtudes. Él niega todo apoyo a quienes prefieren esperar. Él desmiente en el instante a quienes pretenden tener soluciones. Si algo queda claro es que todo no puede ir sino de mal en peor. No se dice en vano que «El futuro ya no tiene porvenir»: esa es precisamente la sabiduría de una época que, con sus aires de extrema normalidad, llegó al nivel de consciencia de los primeros punks.

La esfera de la representación política se cierra. De izquierda a derecha, es la misma nada la que hace poses ataviadas de solemnidad o con aires de virgen, son las mismas cabeceras de góndola [10] las que intercambian discursos siguiendo los últimos hallazgos del servicio de comunicación. Quienes aún votan dan la impresión de no tener otra intención sino la de hacer saltar las urnas a fuerza de ejercer el voto por pura protesta. De hecho, se comienza a adivinar que es contra el voto mismo que siguen votando. De lejos se ve que nada de lo que pasa está a la altura de la situación. En su propio silencio, la población parece infinitamente más adulta que todos los ineptos que se pelean por gobernarla. Hay más sabiduría en las palabras de cualquier chibani [11] de Belleville [12] que en todas las declaraciones de ‘cualquiera’ de nuestros supuestos dirigentes. La tapa de la olla social se vuelve a cerrar —y con triple seguro— mientras en su interior la presión no cesa de aumentar. Desde argentina, el fantasma del ¡Que se vayan todos! comienza seriamente a acosar las cabezas de los dirigentes.

El incendio de 2005 no termina finalmente de proyectar su sombra sobre todas las conciencias. Esos primeros fuegos de alegría han sido el bautizo de un decenio repleto de promesas. El cuento mediático de las-afueras-contra-la-República, si no carece de efectividad, carece de veracidad. Brotes de fuego que fueron metódicamente silenciados comenzaron a arder hasta en los centros urbanos. Calles enteras de Barcelona ardieron de solidaridad, sin que nadie lo experimentara excepto sus habitantes. Y no es verdad que, desde entonces, el país haya dejado de arder. Entre los inculpados se encuentran toda clase de perfiles que apenas el odio de la sociedad existente puede unir. Algo que no hace la pertenencia de clase, de raza o de barrio. Lo inédito no reside, pues, en una «rebelión de las afueras» —que ya en 1980 no era nueva—, sino en la ruptura con sus formas establecidas. Los asaltantes ya no escuchan a nadie, ni a los hermanos mayores ni a la asociación local que ya debería manejar el retorno a la normalidad. Ningún SOS Racisme [13]
podrá hundir sus raíces cancerosas en este evento al que sólo la fatiga, la falsificación y la omertá [14]
mediáticas pudieron pretender dar un término. Toda esta serie de golpes nocturnos, de ataques anónimos, de destrucciones sin concesión tuvo el merito de abrir al máximo la brecha entre la política y el político. Honestamente, nadie puede negar la carga de evidencia de este asalto: no formulaba ninguna reivindicación, no ofrecía ningún mensaje diferente a la amenaza y, a fin de cuentas, sólo quería hacer la política. Hay que estar ciego para no ver todo lo que hay de puramente político en esta negación resoluta de la política. Ciegos, o no conocer nada sobre los movimientos autónomos de la juventud que se vienen realizando desde hace ya treinta años. Los primeros bibelots de una sociedad que sabe que no merita más miradas que los monumentos de París al final de la Semana sangrienta [15] se consumieron en empresas desesperadas.

No habrá solución social para la situación actual. Primero, porque el conglomerado de medios, de instituciones y de burbujas individuales —que por antífrasis se llama «sociedad»— no tiene consistencia; segundo, porque ya no hay un lenguaje para la experiencia común. Y si no se comparte un lenguaje, no se comparten las riquezas. Fueron necesarios medio siglo de lucha, en torno a las Luces, y un siglo de lucha, en torno al trabajo, para concretar la posibilidad de la Revolución francesa y para dar nacimiento al temible «Estado providencia» [16]. Las luchas crean el lenguaje en el que se dicta el nuevo orden. No hay nada semejante hoy día. Europa es un continente empobrecido que se esconde para hacer sus compras en Lidl [17] y viaja en low cost [18] para poder viajar. Ninguno de los «problemas» que se formulan en el lenguaje social admiten aquí una solución. La «pregunta de las jubilaciones», la de la «precariedad», la de los «jóvenes» y de su «violencia» sólo pueden permanecer en suspenso mientras que se maneje policiacamente su paso a la acción; transición que, además, es siempre más sobrecogedora de lo que estas preguntas abarcan. No se conseguirá, pues, adornar el hecho de chapucear a buen precio a unos viejos despojados de su grupo y que no tienen nada que decir. Quienes encontraron en las vías criminales menos humillación, y más beneficios, que en el cuidado de los retretes no dejarán sus armas, y la prisión no les inculcará el amor por la sociedad. Encontrándose sobre sus rodillas, la exacerbación para disfrutar las hordas de jubilaciones no soportará los cortes oscuros en sus rentas mensuales, y ante la negativa al trabajo por parte de un gran sector de la juventud, esta sólo puede incrementarse. Para terminar, ninguna renta básica —ninguna a la que se llegue en el futuro de un casi-levantamiento— suministrará las bases de un nuevo New Deal [19], de un nuevo pacto, de una nueva paz. El sentimiento social se ha evaporado ya suficientemente para eso.

En materia de soluciones, la presión para que nada pase y las inspecciones policiales del territorio no dejarán de acentuarse. Incluso el UAV [20] —que, según testimonio mismo de la policía, sobrevoló el Seine-Saint-Denis [21] el 14 de julio pasado— dibuja el futuro con colores más puros que todas las brumas humanistas. Que se haya tomado tanto cuidado en precisar que no iba armado, deja ver claramente en qué camino nos estamos comprometiendo. El territorio estará cada vez más demarcado por zonas cerradas. Ya las autopistas que se construyen al borde de un «barrio sensible» [22] levantan un muro invisible y completamente acondicionado para separar las zonas urbanizadas. La notoriedad de la gestión de los barrios «por comunidad» es la más efectiva, no importa lo que piensen las buenas almas republicanas. Las porciones puramente metropolitanas del territorio, los principales centros de la ciudad, llevarán con una deformación siempre más retorcida, siempre más sofisticada, siempre más resplandeciente su vida lujosa. Alumbrarán todo el planeta con su luz de burdel. Y mientras tanto las patrullas de la BAC [23], las compañías de seguridad privada —en una palabra, las milicias— se multiplican al infinito beneficiándose simplemente de una máscara judicial siempre más impudente.

Por todas partes visible, el impase del presente se niega por todos lados. Jamás debe haberse empleado un número tan grande de psicólogos, de sociólogos y de literatos, cada uno de ellos con una jerga particular que carece sobre todo de conclusiones. Basta escuchar los cantos de época, las fantasías pergüeñadas por la «nueva canción francesa» (donde la pequeña burguesía desmenuza sus estados de ánimo y las declaraciones de guerra de la Mafia K’1fry [24]) para saber que una coexistencia pronto finalizará, que una decisión está cerca.

Este libro está firmado por un nombre de colectivo imaginario. Sus redactores no nos los autores. Los primeros, se contentaron con poner un poco de orden en los lugares comunes de la época, un poco de orden sobre eso que se murmura en las mesas de los bares, detrás de las puertas cerradas de los dormitorios. No han hecho más que fijar las verdades necesarias, esas cuyo rechazo universal colma los hospitales psiquiátricos y las miradas de pena. Ellos se hicieron los escribas de tal situación. Es un privilegio de las circunstancias radicales que la precisión conduzca con una lógica correcta a la revolución. Basta con decir lo que se tiene a la vista. Y no eludir la solución.

- Texto completo

L’insurrection qui vient nous sort de trente ans où l’on n’aura cessé de rabâcher que «l’on ne peut pas savoir de quoi la révolution sera faite, on ne peut rien prévoir». De la même façon que Blanqui a pu livrer les plans de ce qu’est une barricade efficace avant la Commune, nous pouvons déterminer quelles voies sont praticables hors de l’enfer existant, et lesquelles ne le sont pas. Une certaine attention aux aspects techniques du cheminement insurrectionnel n’est donc pas absente de cette partie. Tout ce que l’on peut en dire ici, c’est qu’elle tourne autour de l’appropriation locale du pouvoir par le peuple, du blocage physique de l’économie et de l’anéantissement des forces de police. Télécharger le livre "L’insurrection qui vient", au format PDF, sur Mecanopolis > http://www.mecanopolis.org/?p=2071


- Boycott, Désinvestissement, Sanctions. BDS contre l’apartheid et l’occupation de la Palestine, Omar Barghouti [25].

Contre Charles Boycott, propriétaire terrien irlandais, ses fermiers organisèrent en 1879 un blocus qui l’obligea à capituler sur les loyers et les conditions de travail. Le boycott est l’arme des pauvres contre les puissants, des opprimés contre la domination. Le mouvement BDS (boycott, désinvestissement, sanctions) est issu d’organisations populaires palestiniennes en lutte contre l’occupation militaire de la Palestine et l’apartheid en Israël. Comme l’explique Barghouti, c’est un mouvement non violent, moral et antiraciste. Il vise tous les produits en provenance d’Israël: le limiter aux produits des colonies serait le rendre inefficace, tant cette origine est facile à masquer. Il vise entre autres le domaine académique, car à de très rares exceptions près l’université israélienne est complice de l’occupation et de l’apartheid.

Le débat sur le boycott atteint désormais des pays aussi divers que la Norvège, l’Australie, les États-Unis ou l’Afrique du Sud. Sur ce débat, le public français est mal informé. La publication de ce livre, qui comble une lacune, est menée au nom de la liberté d’expression et du droit du public à une information indépendante.


- «La gauche», les Noirs et les Arabes, Laurent Lévy [26]

La loi sur le foulard à l’école, les émeutes de novembre 2005 dans les banlieues françaises, l’Appel des Indigènes de la République: autant d’événements où sont apparus des clivages graves dans ce qu’on appelle «la gauche» –qu’il s’agisse de l’ex-LCR, du Parti communiste, des Verts ou des anarchistes. Dans tous ces groupes et partis, on trouve des fondamentalistes de la laïcité, des «républicains», des féministes institutionnelles qui crient aux valeurs bafouées ou au communautarisme. Laurent Lévy décode le racisme et la haine de l’islam dissimulés derrière chacun de ces discours. Il décrit le combat de la jeunesse populaire postcoloniale: les «islamogauchistes», le collectif «Une école pour toutes et tous», les Indigènes. Un livre qui fera grincer bien des dents mais qui défend l’égalité de n’importe qui avec n’importe qui –valeur républicaine après tout.

Sortie 28 janvier 2010

200 pages - 13 euros

ISBN978-2-35872-004-5

(18 de agosto de 2010)


[2El Comité invisible es una tendencia de la subversión presente. Recientemente, varias personas fueron detenidas en Francia por el mero hecho de tener un ejemplar de este libro en su casa. Y lo más inaudito es que se les aplicó la ley antiterrorista.

Fuente: NPH Nuevo Proyecto Histórico.

[5Syndicat de la magistrature

Les mauvais jours finiront

40 ans de combats pour la justice et les libertés

Un bien étrange sujet que ce Syndicat de la magistrature. Fils des promesses de 1968, né d’une conception radicalement anti-corporatiste, il s’est toujours efforcé de penser la Justice avant le droit, et le Peuple avant le juge. Voltaire collectif de notre temps, il dénonce l’arbitraire du pouvoir et la soumission de l’appareil judiciaire. Il revendique à l’égard de tous les pouvoirs qui se sont succédé depuis sa fondation un droit de critique et une indépendance absolue.
On retrouvera dans ce livre les grands combats du Syndicat. On verra aussi comment se sont élaborées des positions souvent iconoclastes sur la délinquance financière, les relations avec les pays pauvres, les institutions carcérales; ou comment le Syndicat a défini ses rapports avec les avocats, les syndicats ouvriers ou encore la Cour pénale internationale.

Depuis quarante ans qu’il existe et interroge la justice avec une singulière liberté de ton, le Syndicat de la magistrature n’a pas changé de cap. Aujourd’hui, fidèle à son utopie fondatrice, il proclame comme la chanson communarde que «les mauvais jours finiront».

Syndicat de la magistrature

Le syndicat de la magistrature a été fondé le 8 juin 1968. Il représente environ 30 % des magistrats.

Sortie 22 avril 2010

264 pages - 15 euros

ISBN978-2-3587-2009-0

[6- Alain Deneault: Offshore paradis fiscaux et souveraineté criminelle - Sommaire & Présentation

Un renversement de perspective: les paradis fiscaux ne sont nullement un ailleurs de la finance, où fuiraient des capitaux alimentant des économies parallèles et marginales. Ce ne sont pas des bas de laine offshore, mais des entités souveraines, des repaires criminels où se concentre la moitié du stock mondial d’argent. Criminels, les paradis fiscaux le sont au sens strict: l’argent accumulé est au service des clans mafieux, des cartels de la drogue, des trafiquants d’armes, de ceux qui s’enrichissent par le pillage des pays pauvres. Mais en outre (surtout ?), les États dits «de droit» sont largement soumis aux manœuvres des paradis fiscaux: financement des partis politiques, contrôle des investissements, corruption des dirigeants. «L’acteur offshore accède à l’élite financière et politique des États “démocratiques” sitôt qu’il dispose des fonds pour se parer des habits de l’honorabilité hiérarchique et symbolique». Il en résulte que la «lutte contre les paradis fiscaux» est une comédie: listes noires devenant grises, règles de bonne pratique soumises au bon vouloir des acteurs offshore, secret bancaire bien protégé: «Les banquiers suisses recommandent à leurs clients d’ouvrir chez eux des comptes à partir de sociétés écrans créées dans les paradis fiscaux, de préférence au Panama et aux îles Vierges qui ont signé avec la Suisse un traité sur la double imposition».

«Affamer l’État“de droit”. Caricaturer le fisc. Organiser offshore la prédation économique du Nord et encore plus aisément du Sud. Corrompre les dictatures du Sud et financer les campagnes électorales du Nord. Déréglementer le peu de mesures publiques qui tiennent. Tel est le programme de l’époque». Tels sont les sinistres effets des paradis offshore.

Alain Deneault Philosophe de formation (Université de Partis-VIII), Alain Deneault est chercheur en sociologie à l’Université du Québec à Montréal et un des auteurs de Noir Canada, Pillage, corruption et criminalité en Afrique (2008).

Sortie 8 avril 2010

176 pages - 14 euros

ISBN978-2-3587-2008-3

[7- Grégoire Chamayou: Les chasses à l’homme - Sommaire & Introduction

Chasse aux esclaves fugitifs, aux Peaux-Rouges, aux peaux noires; chasse aux pauvres, aux exilés, aux apatrides, aux Juifs, aux sans-papiers: l’histoire des chasses à l’homme est une grille de lecture de la longue histoire de la violence des dominants. Ces chasses ne se résument pas à des techniques de traque et de capture: elles nécessitent de tracer des lignes de démarcation parmi les êtres humains pour savoir qui est chassable et qui ne l’est pas. Aux proies, on ne refuse pas l’appartenance à l’espèce humaine : simplement, ce n’est pas la même forme d’humanité. Mais la relation de chasse n’est jamais à l’abri d’un retournement de situation, où les proies se rassemblent et se font chasseurs à leur tour.

Si la chasse à l’homme remonte à la nuit des temps, c’est avec l’expansion du capitalisme qu’elle s’étend et se rationalise. En Occident, «de vastes chasses aux pauvres concourent à la formation du salariat et à la montée en puissance d’un pouvoir de police dont les opérations de traque se trouvent liées à des dispositifs d’enfermement … Le grand pouvoir chasseur, qui déploie ses filets à une échelle jusque-là inconnue dans l’histoire de l’humanité, c’est celui du capital».

Grégoire Chamayou Agrégé de philosophie, Grégoire Chamayou est chercheur à l’Institut Max Planck à Berlin. Il a également publié Les corps vils. Expérimenter sur les êtres humains aux XVIIIe et XIXe siècles (2008).

Sortie 25 mars 2010

248 pages - 13 euros

ISBN978-2-3587-2005-2

[8- André Schiffrin: L’argent et les mots - Sommaire & Introduction

Aussi loin du catastrophisme ambiant («Tout va disparaître») que de l’angélisme bêtifiant («On en a vu d’autres»), André Schiffrin, dans ce nouveau livre, trace des pistes pour sauvegarder l’indépendance de l’édition, de la librairie, du cinéma et de la presse.

Il ne se contente pas de faire un triste état des lieux: s’inspirant de tentatives qui ont réussi, d’Oslo à Paris, du Chambon-sur-Lignon (Haute-Loire) à Minneapolis (Minnesota), il propose des solutions, simples ou sophistiquées, qui ont en commun de pouvoir être appliquées dès demain sans ruiner les finances publiques.

Toutes ces solutions, Schiffrin le souligne, nécessitent des décisions politiques mais pas nécessairement gouvernementales: les municipalités, les régions, les États en Amérique ont un rôle important à jouer, qui peut partout contrebalancer les néolibéralismes nationaux.

Ce livre, écrit par un homme qui a derrière lui un bon demi-siècle dans l’édition indépendante, est une incitation lucide et optimiste à prendre conscience que nous ne sommes ni impuissants ni condamnés à la seule consommation de best-sellers, de journaux misérablement asservis ou de séries télévisées ineptes. L’Argent va-t-il l’emporter sur les Mots? La réponse, nous dit Schiffrin, dépend de chacun de nous.

André Schiffrin André Schiffrin a été pendant trente ans à la tête de Pantheon Book, prestigieuse maison d’édition littéraire aux USA (de Duras à Foucault, de Sartre à Claude Simon ...). Il dirige depuis 1991 The New Press, maison indépendante à but non lucratif.

Sortie 11 mars 2010

112 pages - 13 euros

ISBN978-2-35872-006-9

[10En los mobiliarios utilizados para la exhibición de mercancías, parte lateral del mueble donde se colocan los productos en promoción.

[11En la jerga militar, palabra que designa al más anciano de los individuos de una compañía.

[12Barrio de París.

[13Asociación francesa creada para luchar contra todas las formas de discriminación racial.

[14Ley del silencio, decisión a callar cualquier cosa que, de una manera u otra, se haya presenciado.

[15Fase final caracterizada por el hundimiento de la Comuna de París y la ejecución en masa de sus miembros.

[16Estado que interviene activamente en los dominios económico y social con el fin de asegurar prestaciones sociales a los ciudadanos.

[17Lidl” es una tienda de descuentos de origen alemán. En Francia, es primera en su ramo.

[18Aerolínea de bajo costo.

[19Conjunto de medidas económicas implantadas por Franklin D. Roosevelt en 1933 para hacer frente a la crisis económica de 1929. Se basaba firmemente en el intervencionismo estatal.

[20Unmanned Aerial Vehicle”, por sus siglas en inglés.

[21Departamento de Francia.

[22En Francia, eufemismo administrativo para describir las zonas que necesitan más atención del estado.

[23Brigada anti-criminal de la policía nacional francesa.

[24Colectivo de rap francés.

[25Omar Barghouti Chorégraphe et philosophe, Omar Barghouti est membre fondateur de la campagne palestinienne BDS (Boycott, Désinvestissement, Sanctions). Il est notamment l’auteur de The New Intifada: Resisting Israel’s Apartheid (Verso, 2001). Il vit et travaille à Ramallah.

[26Laurent Lévy Il a longtemps exercé la profession d’avocat à Paris. Il est également l’auteur de Le Spectre du communautarisme (2005).