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Inminente regreso de las multinacionales petrolíferas al Irak ocupado [23/06/08]

Miércoles 9 de septiembre de 2009, por Redacción

La agencia AFP, bajo la rúbrica de Benjamin Morgan, informa del anuncio que ayer realizó Assim Jihad, portavoz del ministerio del crudo, de la asignación de contratos a 41 compañías extranjeras para, con inversiones mínimas pues ya están hechas las perforaciones, extraer petróleo en el norte y sur de Irak e incrementar en breve la producción de hidrocarburos. Los contratos se firmarán el 30 de junio. Se pone así fin a la prolongada ausencia en el país de las más poderosas multinacionales petrolíferas ---de momento no se han hecho públicos los nombres de las beneficiadas por el suculento botín que supone la concesión de permisos, tampoco se ha dicho su duración, para explotar los yacimientos iraquíes, 3ª reserva mundial estimada en 115.000 millones de barriles, y uno de los objetivos confesos y explícitos de la agresión anglo-norteamericana. Aunque nadie es capaz de aseverar que la región autónoma del Kurdistán, al norte de Irak, esté dispuesta a compartir a estas alturas sus beneficios petroleros, por lo que cálculos más realistas y conocedores de la situación probablemente aconsejen restar sus reservas del total estimado para el conjunto de un Irak que la hegemonía militar de EE UU ha conseguido casi inexistente a muchos niveles.

La sangrienta e ilegal ocupación de Irak posibilita, ---más de 5 años después de la invasión por Bush y Blair, Aznar y restantes epígonos, inicio de un planificado y siniestro genocidio tras el derrocamiento de Sadam Hussein y la ejecución de los principales cuadros del partido Baaz---, la reanudación del expolio de los recursos iraquíes 36 años después de que su satanizado presidente expulsara a las grandes petroleras, accionistas de «Iraq Petroleum Company», monopolio del hidrocarburo entre 1925 y 1961, fecha a partir de la cual y hasta 1972, el Baaz y Sadam nacionalizaron progresivamente el sector petrolero.

El anuncio de Assim Jihad coincide con la escalada de los precios del petróleo y cuando hace tiempo dejó de ser noticia, en y para los grandes grupos mediáticos, la barbarie perpetrada a diario y sin interrupción contra el pueblo iraquí, entre la generalizada indiferencia occidental.

De las empresas elegidas, 35 lo han sido por ser «de nivel internacional, basándonos en sus finanzas y su experiencia»; las otras 6 extranjeras seleccionadas son turca, vietnamita, pakistaní, tailandesa, angoleña y argelina, declaró en nombre de las autoridades iraquíes Jihad, quien implícitamente reconoció que las agraciadas no han debido someterse a concurso de concesión alguno cuando añadió en sus explicaciones que dicho concurso se pospone hasta después de que el parlamento apruebe la ley sobre la explotación a largo plazo de los yacimientos iraquíes.

Dicha ley pretendería como declaración de intenciones una distribución justa de los beneficios procedentes de la referida explotación entre las 18 provincias del país; aunque Hussein al-Chahristani, Ministro del Petróleo, manifestó hace 4 meses su esperanza de que la ley fuera aprobada antes de finalizar 2008, responsables de la administración admiten no haberse materializado progreso alguno en tal sentido y el retraso «sine die» de su puesta en vigor.

Benjamin Morgan apunta un dato esclarecedor acerca de la ecuanimidad de dicha legislación; en su crónica habla muy claro y dice, textualmente y sin saber lo que es el rubor: «La futura ley iraquí sobre el petroleo tendrá que pronunciarse sobre el tema del acceso al sector de las petroleras occidentales sin dar la impresión de favorecer a las estadounidenses».

Objetivo: duplicar la extracción en 5 años

Las sanciones internacionales, en las que participó el gobierno de Felipe González al estar legitimadas por la ONU, arruinaron las conquistas sociales del pueblo iraquí y le privaron entre otros logros baazistas (sanidad, educación, laicismo, igualdad de la mujer, etc.) insólitos en los regímenes circundantes, de la tecnología y capital necesarios para modernizar su red de producción y distribución petrolífera.

El actual gobierno iraquí, de una más que cuestionada legitimidad dentro y fuera de sus fronteras, quiere prácticamente doblar en los próximos 5 años la producción de crudo y dar el salto desde los actuales 2,5 millones de barriles diarios (mbd) ---2.22 mbd se exportan--- para extraer 3 mbd y llegar a una producción de 4,5 mbd.

Para ello, además, las autoridades de Irak concederán a 5 multinacionales occidentales contratos de asistencia técnica para aumentar la producción en 500.000 bd: «El personal iraquí ejecutará los trabajos y dichas empresas portarán su competencia y logística», concretó el vocero petrolero Assim Jihad. La revista especializada MEES, agrega Morgan, adelanta los nombres de dichas multinacionales así como de los campos petrolíferos de aplicación: Shell en Kirkuk, BP en Rumaila, ExxonMobil en Al-Zubair, Chevron y Total en la fase I de Qurna-Oeste, Shell y BHP Billiton en la provincia de Missan, y Anadarko, Vitol y Dome de los Emiratos Árabes Unidos en los campos de Subba y Luhais.

Cálculos y botín a repartir que quizás hayan de ponerse en cuarentena cuando AFP informa que el gobierno kurdo ya ha firmado 15 contratos de exploración y explotación con 20 multinacionales después de aprobar sus propias leyes sobre el petróleo hace casi un año.

(artículo publicado en un diario digital español, 23 de junio de 2008)