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LQSomos 20 marzo 2018
Red Roja / La Haine 20 marzo 2018
República / EFE 21 marzo 2018

Trabajador@s de Amazon: "Éxito total" de la Huelga. Solidaridad y Boicot

Condiciones de trabajo, luchas y denuncias globales: WSWS, Todo por Hacer

Miércoles 21 de marzo de 2018, por Redacción

La sección sindical de CGT en Amazon ha convocado Huelga de 48 horas para el miércoles 21 y el jueves 22 de marzo. Es la primera huelga de Amazon en el estado español. La intención de esta multinacional de acabar con el único convenio propio que tenían en el estado español y adaptarse al convenio provincial de logística, con perdida de derechos, es lo que motiva esta primera Huelga de 48 horas. Los trabajadores contaban con un convenio colectivo propio que se consiguió en 2015. En 2016 finalizó y, durante 17 meses de negociaciones, tal y como denuncian los representantes de la plantilla, Amazon “sólo ha puesto sobre la mesa que el centro se rija por el convenio colectivo provincial, que ofrece menos garantías”. “La propuesta de la empresa supondría, además, la reducción del precio de las horas extraordinarias, de las horas del trabajo en festivos y en el turno de noche”, indican. Amazon es la tercera mayor compañía de Wall Street, con una capitalización de 702.463 millones de dólares. Su éxito de negocio radica, como en toda multinacional capitalista, en la brutal explotación que ejerce sobre los trabajadores, con jornadas maratonianas y escasos derechos laborales. Más del 40% de la plantilla es contratada con contratos semanales a través de ETTs, lo que aumenta la desigualdad de las condiciones laborales entre los propios trabajadores, según sean de plantilla o temporal, lo que facilita y origina divisiones entre ellos. A destacar también las amenazas y malas artes que está realizando la empresa para evitar que los trabajadores secunden la huelga, preguntando a casi todos los trabajadores temporales, que acaban sus contratos en los próximos días, si van a secundar la huelga y ofreciendo, a través de las ETTs, a antiguos trabajadores pagarles el doble de lo que suelen pagar para que hagan labores de esquirolaje los días de la huelga. Desde el Comité de Empresa de Amazon se asegura que la multinacional “está echando un pulso” a los empleados del centro, y la acusan de estar “utilizando toda su maquinaria” para “desanimar y contrarrestar” esta huelga, que definen como “fuerte pero pacífica”. “Ya no es sólo que la empresa quiera hacernos retroceder en derechos laborales, parece querer escarmentar y humillar a una plantilla que mayoritariamente ha apoyado la convocatoria de una huelga. Quizás como medida ejemplarizante al resto de almacenes de Europa”, apunta el Comité. La asamblea de trabajadorxs de la empresa decidió masivamente la convocatoria de la huelga, convocada por un comité de empresa donde CGT es el sindicato mayoritario, y ha lanzado su convocatoria propia de huelga como también han hecho CSIT, CCOO y UGT. L@s compañer@s de Amazon han advertido de la presencia de miembros de extrema derecha de España 2000. En esta zona de Madrid la ultraderecha tiene concejales en los ayuntamientos de Alcalá de Henares y San Fernando de Henares. UGT y CCOO han calificado como “éxito total” la primera jornada de huelga de los trabajadores de Amazon en el centro logístico de San Fernando de Henares con un seguimiento que CCOO cifra en el 98%. Los representantes sindicales afirman que la huelga “será un triunfo sin lugar a dudas”, y mantienen que impedirán la salida de cualquiera de los millones de artículos almacenados en San Fernando de Henares, dentro de esta huelga que va camino de convertirse en la mayor que sufre Amazon en Europa, después de las vividas hace pocos meses en Alemania, Francia e Italia. Los trabajadores han recibido apoyo por parte de varios grupos políticos y ayuntamientos de la Comunidad de Madrid, como Izquierda Unida Madrid, Somos Alcalá, el Partido Comunista de Madrid o el Ayuntamiento de Coslada, que se reunió con el Comité de Empresa este lunes.

Solidaridad y apoyo a la huelga en Amazon

Redacción*. LQS 20 Marzo 2018

Las compañeras y los compañeros de la sección sindical de CGT en Amazon han convocado Huelga de 48 horas para el miércoles 21 y el jueves 22 de marzo. Es la primera huelga de Amazon en el estado español.

Esta huelga va camino de convertirse en la mayor huelga que ha sufrido Amazon en Europa, después de las vividas hace pocos meses en Alemania, Francia e Italia. Nunca antes una declaración de huelga había sido precedida de una votación en asamblea de trabajadores, y mucho menos siendo por tan abrumadora mayoría.

La intención de esta multinacional de acabar con el único convenio propio que tenían en el estado español y adaptarse al convenio provincial de logística, con perdida de derechos, es lo que motiva esta primera Huelga de 48 horas.

Recordamos que Amazon es la tercera mayor compañía de Wall Street, con una capitalización de 702.463 millones de dólares. Es especialmente significativo puesto que Amazon ni siquiera figuraba entre las diez primeras del ránking hace tres años. Desde entonces, sus acciones se han multiplicado casi por cuatro, hasta superar los 1.400 dólares por acción. Por ello es obsceno que una de las principales multinacionales del planeta intente rebajar las condiciones a su plantilla cuando está disparando su valor y sus beneficios.

La asamblea de trabajadorxs de la empresa decidió masivamente la convocatoria de la huelga, convocada por un comité de empresa donde CGT es el sindicato mayoritario, y ha lanzado su convocatoria propia de huelga como también han hecho CSIT, CCOO y UGT.

L@s compañer@s de CGT van a organizar los piquetes durante las 48 horas que dura la Huelga. Estos piquetes son prioritarios en el inicio de la huelga (la noche del 20, al 21, a partir de las 23:30) y, sobre todo, la concentración central el día 21 y el 22 a la 12:00 de la mañana.

Señalar que l@s compañer@s de Amazon han advertido de la presencia de miembros de extrema derecha de España 2000. En esta zona de Madrid la ultraderecha tiene concejales en los ayuntamientos tanto en Alcalá de Henares como en San Fernando de Henares y es bastante posible que aparezcan por allí ya que dentro de la fábrica tienen algún seguidor y han aparecido esvásticas y diversas cuestiones en relación a ellos. Es un motivo más para apoyar a l@s compañer@s de Amazon reforzando la presencia en los piquetes siempre que nos sea posible.

El Centro Logístico de Amazon en San Fernando de Henares esta ubicado en la Avenida de la Astronomía, 24.

* CGT

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solidaridad huelga trabajadores amazon

¡Solidaridad con la Huelga de 48 horas de los trabajadores de Amazon!

Red Roja / La Haine 20-03-2018

Desde Red Roja apoyamos y mostramos nuestra solidaridad incondicional a la Huelga de 48 horas que tendrá lugar los días 21 y 22 de marzo en la multinacional estadounidense Amazon, situada en San Fernando de Henares (Madrid) y al boicot en la compra de sus productos desde el 19 al 25 de marzo.

Es la primera huelga que se convoca en el Estado español contra Amazon, cuyo éxito de negocio radica, como en toda multinacional capitalista, en la brutal explotación que ejerce sobre los trabajadores, con jornadas maratonianas y escasos derechos laborales, provocando elevados daños físicos y psicológicos en los trabajadores.

Todo ello unido a que más del 40% de la plantilla es contratada con contratos semanales a través de ETTs, lo que aumenta la desigualdad de las condiciones laborales entre los propios trabajadores, según sean de plantilla o temporal, produciéndose una división dentro la clase.

Esta huelga se convoca con un apoyo del más de 75% de los trabajadores en Asamblea y, entre otras razones, por el mantenimiento del convenio propio, por mejoras laborales y contra la imposición del convenio sectorial pero, sobre todo, se convoca por dignidad, por la dignidad de la clase obrera que sabe que sólo la lucha decidida hará posible la consecución de sus derechos.

Por último, denunciamos enérgicamente las amenazas y malas artes que está realizando la empresa para evitar que los trabajadores secunden la huelga, preguntando a casi todos los trabajadores temporales, que acaban sus contratos en los próximos días, si van a secundar la huelga y ofreciendo, a través de las ETTs, a antiguos trabajadores pagarles el doble de lo que suelen pagar para que hagan labores de esquirolaje los días de la huelga.

Sin embargo, con estas amenazas van a conseguir lo contrario de lo que pretenden, dando más fuerza si cabe a los trabajadores para continuar y redoblar la lucha por un convenio y unas condiciones laborales dignas, reforzando y reafirmando la idea de que la lucha es el único camino.

¡A la Huelga Compañeros/as!

¡Boicot Amazon!

¡Que viva la Lucha de la Clase Obrera!

La Haine

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boicot amazon!!

Amazon afronta su primera huelga en España: 48 horas sin envíos

República / EFE | 21-03-2018

Los trabajadores del centro logístico de Amazon en San Fernando de Henares están convocados este miércoles y jueves a una huelga para defender "sus derechos laborales" y el convenio colectivo que tenían, ya que "ofrece mejores condiciones laborales que la nueva propuesta de la empresa".

Los sindicatos UGT y CCOO han calificado como “éxito total” la primera jornada de huelga de los trabajadores de Amazon en el centro logístico de San Fernando de Henares con un seguimiento que CCOO cifra en el 98 por ciento.

En este centro, el más antiguo de Amazon en España, trabajan unos 1.100 empleados fijos y alrededor de 900 temporales, señalan los sindicatos, que hacen hincapié en que, tras la asamblea de trabajadores, el 75% de los cerca de 1.000 empleados que votaron se mostraron a favor de dar la batalla contra el ‘gigante’ estadounidense del comercio electrónico.

Los trabajadores contaban con un convenio colectivo propio que se consiguió en 2015. En 2016 finalizó y, durante 17 meses de negociaciones, tal y como denuncian los representantes de la plantilla, Amazon “sólo ha puesto sobre la mesa que el centro se rija por el convenio colectivo provincial, que ofrece menos garantías”.

De hecho, CSIT Unión Profesional, sindicato que ostenta el 38 por ciento de la representación de la plantilla, ha interpuesto una demanda en los Juzgados de lo Social de Madrid contra la multinacional por “su negativa a avenirse a desarrollar una negociación de los derechos laborales de sus empleados, en el marco del convenio colectivo que tenían firmado”.

Los sindicatos critican que los trabajadores llevan sin subida salarial desde que caducó el convenio. Hasta ahora negociaban subidas anuales siempre superiores al IPC, pero aseguran que la multinacional pretende que el incremento lo marque el convenio provincial, que “actualmente es menor que el que se había logrado en el centro de trabajo”. Además, pese a que el convenio provincial incluye aumentos por antigüedad, señalan los sindicatos, que Amazon “no está por la labor de aplicarlos en su totalidad”.

La cobertura por baja laboral es uno de los puntos que más preocupa a los empleados, al igual que otra de las novedades establecidas por la compañía. Se trata de la supresión de una de las tres categorías laborales que existen en la empresa, los llamados T2, responsables de inventario, que pasarían a ser mozos de almacén o T1.

Para los convocantes esto significa “un descenso de categoría de una parte importante de la plantilla” que, por el contrario, seguiría realizando las mismas funciones. “La propuesta de la empresa supondría, además, la reducción del precio de las horas extraordinarias, de las horas del trabajo en festivos y en el turno de noche”, lamentan.

Prácticas ‘antihuelga’

Desde el Comité de Empresa de Amazon también han criticado durante esta semana supuestas prácticas “antihuelga” de la empresa. Aseguran que la multinacional “está echando un pulso” a los empleados del centro, y la acusan de estar “utilizando toda su maquinaria” para “desanimar y contrarrestar” esta huelga, que definen como “fuerte pero pacífica”.

Ya no es sólo que la empresa quiera hacernos retroceder en derechos laborales, parece querer escarmentar y humillar a una plantilla que mayoritariamente ha apoyado la convocatoria de una huelga. Quizás como medida ejemplarizante al resto de almacenes de Europa”, apunta el Comité.

Los representantes sindicales afirman que la huelga “será un triunfo sin lugar a dudas”, y mantienen que impedirán la salida de cualquiera de los millones de artículos almacenados en San Fernando de Henares, dentro de esta huelga que va camino de convertirse en la mayor que sufre Amazon en Europa, después de las vividas hace pocos meses en Alemania, Francia e Italia.

Los trabajadores han recibido apoyo por parte de varios grupos políticos y ayuntamientos de la Comunidad de Madrid, como Izquierda Unida Madrid, Somos Alcalá, el Partido Comunista de Madrid o el Ayuntamiento de Coslada, que se reunió con el Comité de Empresa este lunes.

(21 de marzo de 2018)

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Centro de cumplimiento en Tracy, California

Trabajadores de Amazon denuncian condiciones de trabajo

Evan Blake World Socialist Web Site 24-04-2017

En los últimos años, Amazon se ha convertido en una de las empresas de más rápido crecimiento y más lucrativas del mundo. De acuerdo con los rankings del Financial Times Global 500, Amazon tiene la cuarta mayor capitalización del mercado, saltando desde el puesto 33º en 2015 y ahora sólo detrás de Apple, Google y Microsoft.

El gigante minorista en línea con sede en Seattle, Washington, tiene unos 341.000 empleados en al menos 30 países de todo el mundo. A finales de 2016, Amazon tenía aproximadamente 180.000 empleados de tiempo completo en los Estados Unidos aumentando seis veces desde 2011. En enero, la compañía anunció planes para contratar a 100.000 trabajadores de tiempo completo en los Estados Unidos a mediados de 2018. Esto se hará en gran medida a través de la construcción de nuevos centros de distribución (bodegas de un millón de pies cuadrados o aproximadamente el tamaño de 28 campos de fútbol), que contienen inventario de proveedores y permiten a Amazon ofrecer servicios de entrega al mismo día para muchos de sus productos.

El ascenso de Amazon ha canalizado una riqueza desmesurada al fundador, presidente y CEO de la compañía, Jeff Bezos, quien recientemente superó a Warren Buffett para convertirse en la segunda persona más rica del mundo, con una fortuna total de $76.900 millones de dólares. En 2016 solamente, Bezos acumuló $27.6 mil millones, en gran parte mediante el aumento en el valor de las acciones de la compañía. Esta cantidad es suficiente para pagar a cada uno de los empleados de Amazon en todo el mundo un salario anual de $80.938 dólares, o un salario aproximado por hora de $39 dólares.

La gigantesca riqueza acumulada por Bezos ha sido producida por el trabajo de los trabajadores de Amazon, quienes están siendo sobreexplotados y a quienes les paga cerca del salario mínimo por un trabajo altamente exigente físicamente. La empresa utiliza tecnología de punta para maximizar la producción que extrae de cada trabajador y ha sido citada rutinariamente por violaciones a la seguridad en el lugar de trabajo y por el abuso de sus trabajadores.

A los “Recolectores”—los trabajadores de almacén que recogen los artículos programados para entrega—se les requiere llevar dispositivos de rastreo y caminar rutinariamente más de 15 millas durante un turno. Son reprendidos e incluso despedidos por los supervisores si sus datos muestran alguna ineficiencia.

Un artículo de 2014 en la revista Wired señaló “la manera tan rápida como un tiro que los trabajadores de bodega” mueven y empaquetan los artículos. “Las estaciones de empaque son un torbellino de actividad donde los algoritmos prueban la resistencia humana. Las órdenes fluyen por una pantalla de computadora que indican el tamaño correcto de la caja para cada una. Los rodillos escupen las bolsas de aire sellado utilizadas para amortiguar los artículos en las cajas y la cinta para sellarlos. Los trabajadores golpean rápida y repetidamente durante el plegado, embalaje y sellado de las cajas a una velocidad que sólo puede llegar mediante días, meses y años de práctica. El ritmo no puede disminuir si Amazon quiere satisfacer la demanda que la propia compañía ha alimentado a través de la velocidad y la fiabilidad de su operación de cumplimiento”.

En un Centro de Almacenamiento, Empaque y Despacho en Carlisle, Pennsylvania, en junio de 2014, la trabajadora Jody Rhoads, de 52 años de edad, fue muerta cuando la maquinaria que estaba operando para mover los palets se estrelló contra las estanterías y la atravesó. En otro infame incidente en 2011, la gerencia en un Centro de Amazon en Breinigsville, Pennsylvania se negó a abrir las puertas para proporcionar ventilación cuando la temperatura alcanzó más de 43 grados centígrados. En el momento que los trabajadores comenzaron a colapsar, la compañía simplemente pagó para tener ambulancias en espera fuera de la instalaciones para trasladar a los trabajadores al hospital.

Recientemente un equipo de reportaje de World Socialist Web Site habló con trabajadores de Amazon en Tracy, California, a 101 Km al oriente de San Francisco. Quedó claro rápidamente que la administración ha tratado de crear un ambiente de intimidación para evitar que los trabajadores denuncien las malas condiciones de trabajo. Un trabajador con tres años de experiencia, al principio estaba aprehensivo por hablar con un reportero del WSWS, sin embargo decidió hablar brevemente sin dar su nombre. Refiriéndose al riesgo que estaba tomando, el trabajador dijo: “Muchos trabajadores han sido despedidos por mucho menos”.

Durante la capacitación laboral, se dice a los trabajadores que hablar con los medios de comunicación es contra la política de la empresa y podría resultar en despido inmediato. “Conocí a alguien que fue despedido simplemente por decir la palabra ‘unión’ y ser escuchado por un gerente”, dijo el trabajador a WSWS. “La compañía ha amenazado con cerrar y reubicar Centros de Empaque y Despacho completos si oyen hablar lo suficiente sobre la formación de un sindicato”.

Otro trabajador dijo que el salario inicial en la planta es de $13.50 por hora. Los trabajadores reciben un modesto aumento de $0.25 por hora cada seis meses, con un tope máximo de $15 por hora, una escala de salarios de pobreza en un estado con uno de costos de vida más altos en Estados Unidos. A nivel nacional, los salarios iniciales para los trabajadores de Amazon son frecuentemente de sólo $11-12 por hora.

Otro trabajador dijo a WSWS: “Lo más sorprendente para mí de trabajar aquí es la moral increíblemente baja. He trabajado en otras empresas, incluso en grandes fábricas, y nunca he visto la moral de los trabajadores tan baja. Tratas de pasar y fingir que es otro día en el paraíso, pero es realmente difícil cuando todo el mundo parece estar tan deprimido y malgeniado todo el tiempo.”

El Centro de Empaque y Despacho de la ciudad de Tracy se inauguró en octubre de 2013 al mismo tiempo que se inauguró otra instalación en Stockton, una ciudad devastada por el colapso financiero de 2008, que en 2012 se convirtió en la ciudad estadounidense más grande en declararse en bancarrota, antes de ser superada por Detroit al año siguiente.

Amazon tiene seis de estos Centros en San Bernardino, otra ciudad importante para declararse en bancarrota.

Aparentemente, la compañía apunta a áreas que han sido duramente golpeadas por la desindustrialización, que tienen una amplia oferta de trabajadores desempleados que pueden ser explotados por bajos salarios. Estados y localidades con escasez de dinero ofrecen a la compañía grandes recortes de impuestos y otros subsidios para “crear empleos”.

Uno de los sitios elegidos para los nuevos Centros de Empaque y Despacho es Livonia, Michigan, un suburbio localizado al occidente de Detroit, donde el Centro será construido en el lugar que ocupara una antigua planta de General Motors.

Amazon también planea abrir dos instalaciones en Aurora, Illinois, donde Caterpillar planea cerrar una planta a finales de este año, eliminando 800 empleos. El estado de Illinois está otorgando a Amazon $ 12.9 millones en incentivos fiscales para estas dos instalaciones, y potencialmente más de $100 millones para las ocho instalaciones en total de la compañía en el estado.

Hay una profunda corriente de hostilidad entre los trabajadores de Amazon hacia las brutales condiciones de trabajo que enfrentan, y un creciente sentimiento de apoyo para la lucha. Además de estas preocupaciones, los trabajadores de Amazon en Tracy, California, y de otra bodega en el norte de Virginia—justo en las afueras de Washington, D.C. —también hablaron con WSWS sobre el peligro de la guerra, expresando así el sentimiento general contra la guerra de la mayoría de la población estadounidense.

Después de enterarse de que Trump había ordenado ataques aéreos dirigidos directamente contra el gobierno sirio, un trabajador de Tracy declaró enfáticamente: “Trump es un idiota”. Otro en la instalación del norte de Virginia dijo: “En mi opinión, matar nunca es el camino y definitivamente no es el camino para lograr la paz en este mundo”. Este trabajador señaló que a una edad más temprana se había visto obligado a unirse al Ejército de los Estados Unidos, como medio de pagar por sus estudios universitarios.

Un contratista de Amazon en el Centro del norte de Virginia dijo: “Hay tantas otras cosas por las que la población debería preocuparse … la amenaza de una gran guerra con otra potencia nuclear es algo de lo que todos debemos preocuparnos, y debería ser el trabajo de los medios llevar esto a la atención de la gente. Parece que ha quedado en manos de los socialistas el hacerlo”.

Mientras que la gerencia de Amazon busca silenciar la disidencia entre sus trabajadores, hay muchas páginas de Facebook y comentarios en reddit.com donde ellos expresan activamente su oposición. Hay una sensación que algo debe hacerse, no sólo sobre las condiciones en el trabajo, sino por las sombrías perspectivas que una generación entera de jóvenes trabajadores enfrenta, incluyendo enormes deudas de préstamos estudiantiles, trabajos -trampa sin salida y mal pagados y el peligro de la guerra.

Los esfuerzos de varios sindicatos para hacer incursiones entre los trabajadores de Amazon, incluyendo a la Asociación Internacional de Maquinistas, han sido rechazados debido a las décadas de traiciones a los trabajadores por parte de estas organizaciones. Lejos de mejorar los salarios y las condiciones de los trabajadores de las bodegas y de la logística, incluso en United Parcel Service, los Teamsters y otros sindicatos han mantenido sistemas de salarios y beneficios de varios niveles y condiciones precarias de empleo de tiempo parcial.

Los trabajadores de Amazon necesitan organización. Sin embargo, no necesitan organizaciones vinculadas a los grandes negocios y a los partidos políticos controlados por las corporaciones. El Partido Socialista de la Igualdad insta a los trabajadores de Amazon a formar Comités de Trabajo de Base para unir a los trabajadores de Amazon y luchar por el derecho a empleos estables, bien pagados y con seguridad laboral. Los trabajadores de Amazon en los Estados Unidos e internacionalmente poseen un poder inmenso, pero aún no explotado, y la acción industrial común de los trabajadores podría convertirse rápidamente en un punto de estrangulación en la economía global.

Fundamentalmente, las grandes cuestiones a las que se enfrentan los trabajadores de Amazon, como todos los trabajadores de los Estados Unidos y del mundo—la gigantesca desigualdad social, la estructura subyacente de la sociedad, la amenaza de una devastadora guerra nuclear mundial—sólo pueden abordarse mediante la construcción de movimiento político de masas de la clase obrera contra el sistema capitalista, que es el que permite a unos pocos como individuos como Bezos acumular vastas riquezas explotando el trabajo colectivo de la clase obrera.

Animamos a todos los trabajadores de Amazon a ponerse en contacto con World Socialist Web Site hoy. Haremos todo lo que esté a nuestro alcance para ayudar a los trabajadores a establecer líneas de comunicación entre los trabajadores de Amazon en los Estados Unidos e internacionalmente, para construir Comités de Base y elaborar una estrategia de lucha para defender sus intereses.

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amazon

Spain’s Amazon workers call first ever strike at Madrid hub

By Alejandro López World Socialist Web Site 19 March 2018

Amazon workers in Spain’s capital, Madrid, are set to strike on Wednesday and Thursday against planned cuts to pay and reduced allowances for overtime. It is the first strike to hit Amazon in Spain.

Support for the planned 48-hour strike is overwhelming. Seventy-five percent of the workforce voted last week for strike action to maintain current rights. This follows similar action by Amazon workers in Italy, Germany and France during November’s Black Friday sales.

The 77,000-square-meter warehouse in San Fernando de Henares is the oldest and largest Amazon facility in Spain. It employs 1,100 permanent staff, 900 temporary workers and holds 165 million products.

Amazon dominates the country’s e-commerce market, which is worth an estimated €22 billion annually. Launched in Spain in 2011, the company invested €240 million there in 2016 alone.

For more than a year, Amazon has been negotiating with the unions—CGT, CCOO, UGT and CSIT—to impose the Provincial Collective Agreement of Logistics and Packing of the Madrid Region, which would replace the previous warehouse agreement and drastically reduce workers’ rights.

Currently, workers earn on average around €20,000 to €21,000 annually ($24,800 to $26,000) but the collective agreement would reduce this to €19,000. Amazon’s CEO, Jeff Bezos, the world’s richest person, has a personal fortune estimated at more than $100 billion, while Amazon’s market capitalization stands at almost $700 billion.

The new agreement at San Fernando de Henares would mean:

• Lower wage increases, with wages falling below the inflation rate

• No more pay increases based on seniority

• A 25 percent reduction in sick pay

• A two-tier wage system, with new hires earning €3,000-5,000 less than current inventory workers

• Cuts to overtime for working “extraordinary hours,” including holiday and night shifts

In Toledo, Amazon is set to open another logistical centre of about 100,000 square metres, equivalent to 12 soccer pitches. Amazon has another four warehouses throughout Spain, one in Madrid and three in Barcelona.

The recently opened warehouse in El Prat de Llobregat in Barcelona, covers an area of over 63,000 square meters, has the capacity to store 25 million products and employs 700 workers—set to rise to 1,500 over the next three years. It is to become the new hub for the whole of Southern Europe, a result of the regional Catalan government’s participation in a global bidding war to lure Amazon. As former Catalan regional premier Carlos Puigdemont said last year, “We have a series of well-prepared territorial resources: the port of Barcelona, the airport, the sectors of economic activity in the Llobregat delta”.

The attack on workers at San Fernando de Henares is part of a European-wide and global strategy by Amazon. The company offers cut-price goods delivered through sweatshop conditions, with its globally integrated half-a-million-strong workforce subjected to relentless speed-ups, total surveillance, back-breaking quotas, and minimal toilet and meal breaks.

These conditions cost the lives of three workers in the US at the end of last year.

Workers from San Fernando de Henares, or any other Amazon warehouse, cannot defeat transnational corporations like Amazon without a unified international fight. This was proven by the words of Fred Pattje, Amazon’s General Manager of Operations in Spain and Portugal, who made it clear the company was in advanced stages of efforts to break the strike by using its national and international logistical hubs.

At a press conference, Pattje said that Amazon would use its immense logistical network to break the strike. “We work with a network of 46 centers in Europe and, through it, we can meet the demand of all of Europe,” he said. In Madrid’s facility “we can easily receive 18,000 or 20,000 packages … There will be delays, but I do not think they will go beyond a few days”.

If Pattje can boast of the company’s strike-breaking preparations, this is due to the role of the unions who act as facilitators for the exploitation imposed by Amazon.

The unions have isolated the strike, refusing to extend it to other Amazon warehouses throughout Spain, like those in Getafe, El Prat de Llobregat and Martorelles, or to workers at the dozens of sub-contractors used by Amazon to transport goods. The call for a consumer boycott a week ahead of the strike aims only to cover for this imposed isolation.

Marc Blanes, leader of the CGT at the warehouse, told eldiario.es that the boycott call was born as “another measure of pressure on the company” since they consider that the effect of the strike may be minimized by the network of logistics centers in other parts of the continent. “Amazon has an almost strike-breaking logistic network, with 46 centers in Europe”, he added.

In fact, the main strike-breakers have been the unions. During 17 months of negotiations with the company since the collective agreement expired, they have not even tried to coordinate actions with Amazon strikes in Europe.

On November 24, Black Friday, traditionally the busiest shopping day of the year, Amazon workers at distribution centers in Germany, France and Italy held a strike. The CGT, CSIT, CCOO and UGT not only rejected joining the strike, but played the role of strike-breakers. In the words of Blanes to eldiario.es, during the Black Friday strike, “We had to cover the demand from France, where they had a conflict, (and) they asked us to do extra hours and so on”.

The CGT is also giving leeway to Amazon to use temporary workers during the strike. The CGT told Business Insider that the temporary staff —almost 900 of the 2,000 people who work in the warehouse— also have the right to strike, but “we do not want to do the same level of pressure on them, some of them which may be about to renew their contracts”.

The despicable role being played by the anarcho-syndicalist CGT is another demonstration that workers need new organisations —rank-and-file workplace committees, independent of the unions, that they control democratically. The CGT, the third-largest union and promoted by various pseudo-left groups as a radical alternative to the social-democratic UGT and Stalinist CCOO unions, supports the same nationalist divisions as its counterparts. It plays a pernicious political role by sucking in workers disenchanted with the bigger union federations with radical and militant phraseology. When they are in dominant positions like they are in Amazon warehouses and in some sections of the auto industry and transport, they capitulate as quickly as their social democratic and Stalinist competitors.

The International Committee of the Fourth International and its sections internationally have established the International Amazon Workers Voice as a platform of opposition, aimed at developing independent workplace committees that can link workers in each plant with their brothers and sisters in a worldwide fight against exploitation and for social equality. The newsletter exposes dictatorial working conditions, introducing workers to socialism, and providing regular news and analysis of world politics from the World Socialist Web Site.

Amazon workers are encouraged to write to the International Amazon Workers Voice to share their stories and expose injustice at their workplace. The newsletter will respect the anonymity of all workers and will take steps to ensure they are not subject to retribution. For regular updates, subscribe to the newsletter, like our Facebook page, and share them with your co-workers.

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Amazon: condiciones laborales y luchas

Todo por Hacer julio 2016

Se venía gestando desde hace tiempo, pero hasta finales del mes pasado no se confirmó la noticia: en otoño de 2017 Amazon abrirá un nuevo centro logístico en el área metropolitana de Barcelona, más concretamente en El Prat de Llobregat. Miles de metros cuadrados construidos, augurios de inversiones millonarias y promesas de cuantiosos empleos dan forma, por ahora, al nuevo almacén planeado por la multinacional estadunidense del comercio de compra-venta online, con el que sumarán 29 en toda Europa (uno de ellos en la localidad madrileña de San Fernando de Henares).

Cierto es que la idea de este artículo no es nueva. Hace bastante que nos veníamos encontrando con noticias aquí y allá sobre las duras condiciones laborales de los centros de trabajo de Amazon o sobre huelgas en las plantas alemanas. Pero sin duda, lo que más nos llamó la atención fue una iniciativa que comenzó la pasada primavera (y que ya se ha repetido en otras dos ocasiones) por la cual trabajadores/as de varios almacenes de Alemania y Polonia se han estado reuniendo para aunar esfuerzos y estrategias de cara a potenciar sus respectivas luchas por mejores condiciones laborales. Un proyecto muy interesante, pues mientras que el capital no reconoce fronteras y se desplaza libremente (uno de los grandes catecismos del libre mercado), nosotros/as, más ilusos/as, no solemos ser capaces de hacer lo mismo. Y así, llevamos varios meses con este texto en el tintero. Ahora, la noticia de la próxima apertura de un nuevo almacén de Amazon en nuestro entorno cercano nos parece acicate suficiente como para compartir con vosotros/as estas líneas. Por si nos sirven de algo.

Entrando en materia

Lo que naciera en 1994 como una modesta empresa de Seattle de venta de libros online, se ha convertido con el tiempo en una de las más grandes multinacionales de todo tipo de comercio por la red. En 1997 Amazon dio el salto al mercado de valores, para tres años después abrir su primer gran centro de trabajo en Europa y cinco más tarde comenzar su expansión a Asia. Actualmente, la empresa cuenta con más de 180.000 trabajadores/as y alrededor de 200 grandes centros logísticos de distribución.

A pesar de todo esto, Amazon apenas ha declarado beneficios desde sus comienzos como empresa (lo comenzó a hacer a partir de Julio de 2015). Para ser una multinacional de enormes dimensiones, sus beneficios parecen no corresponderse. Esto se debe, en gran medida, a su estrategia a largo plazo de ocupar una posición de monopolio en el sector (y no sólo en Occidente, sino también en inmensos mercados como el indio), para lo que invierte un enorme capital anual en la construcción de centros logísticos, la creación de nuevas líneas de productos y el desarrollo de nuevas aplicaciones tecnológicas. Todo ello destinado a convertirse en un completo servicio de entrega de productos, lo que le requerirá de almacenes cercanos a todas las grandes ciudades.

Pero aquí terminan las rarezas de esta empresa. En materia laboral, Amazon sigue la misma máxima que el resto, cuanto más puedas explotar a tus trabajadores/as (sin que se te revolucionen, claro está), mayores serán tus márgenes de beneficio. En este sentido, la plantilla de Amazon está compuesta tanto por trabajadores/as fijos/as como temporales (subcontratados/as éstos/as últimos/as a través de agencias de colocación), variando su configuración dependiendo de los picos de trabajo (aunque suele estar en torno al 50%). De este modo, se genera una primera división dentro de la empresa, ya sea por el hecho de que muchos de estos/as temporales no estarán más que semanas o pocos meses en el almacén, o debido a que, a pesar de empezar con sueldos similares, no todos/as pueden acceder a los mismos pluses. La siguiente división, ante todo en plantas como las alemanas o las británicas, deriva de la gran cantidad de empleados/as migrantes contratados/as, lo que la empresa aprovecha para sectorizar más si cabe a la plantilla. Por último, como todas las empresas del sector, existe una división muy clara entre los departamentos de entradas (que incluyen descargar los camiones, desempaquetar los productos, escanearlos y almacenarlos) y los de salidas (que se encargan de recoger los productos según las peticiones de los/as clientes, y del empaquetado y envío de los mismos), lo que en muchos casos supone una diferenciación tal que no existe un contacto entre el personal de cada departamento.

Así mismo, Amazon pone el acento sobre la productividad. Aunque en este ámbito su actuación puede llegar a ser considerada enfermiza. Cada departamento de cada planta tiene una serie de cuotas productivas, al mismo tiempo que estas cuotas también existen para cada trabajador/a individual. Dichas cuotas se establecen según el criterio de la empresa, aumentándolas en épocas puntales. El incumplimiento de las mismas conlleva sanciones, del mismo modo que muchos de los pluses se basan en la competencia por la productividad entre los/as trabajadores/as. Para el control productivo, los/as empleados/as llevan una serie de escáneres que les avisan de los pedidos y van marcando cuántas órdenes cumplen. Las paradas para ir al baño también son cuantificadas. Incluso hay veces en que en el escáner aparece el mensaje de “trabaja más rápido”.

Luchas concretas

“(…) Es bastante erróneo representar a los trabajadores de Amazon como pobres víctimas y semi-robots (esto es, desafortunadamente, lo que gran parte de los sindicatos y campañas hacen). Amazon no paga menos que otros almacenes, las condiciones laborales no son mucho peores que en otros almacenes … ¡No pretendemos dar lástima! La diferencia es que dado el tamaño y la concentración de los centros de trabajo de Amazon, los trabajadores allí tienen potencialmente más influencia. Ellos pueden crear el poder inicial del que muchos de nosotros carecemos”.

Queda patente que el propio modelo de negocio de Amazon deviene en su mayor problema a nivel interno. Al juntar a miles de trabajadores/as en un mismo almacén, presionarlos en sus ritmos de trabajo y pagarles unos sueldos no muy elevados, las posibilidades de que se den conflictos son muy alta. Para evitar estas situaciones, la empresa tiene sus mecanismos de organización interna (como ya vimos en párrafos anteriores), a lo que se suman otros factores como la gran capacidad que ha tenido Amazon de cerrar las puertas a la entrada de sindicatos en sus centros de trabajo o la posibilidad de una importante movilidad interna del personal.

Pero, sin duda, la mayor amenaza que pende sobre la plantilla de una planta es la recolocación completa del trabajo en un nuevo centro, aprovechando las diferencias regionales. En este sentido, cabe destacar que tras varios conflictos laborales en los nueve almacenes que Amazon posee en Alemania, se han abierto cuatro plantas muy cerca de su frontera, tres en el oeste de Polonia y otra en Praga (República Checa). Teniendo en cuenta que el sueldo medio de un/a empleado/a checo/a puede llegar a equipararse a un cuarto del sueldo de un/a trabajador/a alemán, gana enteros la descabellada idea de trasladar un producto desde Alemania a Praga, empaquetarlo y clasificarlo allí, para después volver a enviarlo a un/a cliente alemán/a.

Es aquí donde entra en juego la capacidad que tengamos los/as trabajadores/as para organizarnos más allá de las fronteras que nos separan. En este caso, esta barrera ha sido sobrepasada por un numeroso grupo de empleados/as alemanes y polacos/as de Amazon.

Para entender algo mejor esta situación, habría que situarnos en el contexto de las plantas de ambos países. En el caso de Alemania, las nueve plantas que posee Amazon emplean a unos 9.000 trabajadores/as fijos/as y otros 10.000 (o más, en épocas como la navidad) temporales. La principal reivindicación del sindicato Verdi (gran sindicato del sector servicios alemán, no muy combativo), que copa la afiliación de la plantilla de Amazon, es el cambio en el convenio colectivo que se les aplica a los/as trabajadores/as de la multinacional, pasando del de logística al de correos, lo que supondría una serie de aumentos salariales. Más allá de esto, durante estos años se han abierto numerosos frentes ante problemas como la enorme presión por las cuotas productivas de la empresa, la falta de descansos en el horario laboral o la situación de los/as trabajadores/as temporales, lo que se ha traducido tanto en conflictos colectivos, paros y huelgas varias, como en consecuencias individuales, como el hecho de tener un muy alto porcentaje de absentismo laboral (en torno al 20%).

Por otro lado, las tres plantas polacas se abrieron en 2014 al hilo de una serie de protestas en los almacenes alemanes, dos de ellas en la ciudad de Wroclaw y otra en las cercanías de Poznan. Es esta última planta la que más nos interesa, donde se empelan unos 3.000 trabajadores/as, entre personal fijo y temporal, en una serie de turnos que permiten mantener el almacén constantemente abierto. Tras varios conflictos en torno a las pagas y las condiciones de trabajo, un pequeño grupo de la plantilla pasa a crear una sección del sindicato de base Iniciativa Obrera (IP). Con el tiempo, la afiliación ha ido creciendo hasta más de 300 trabajadores/as. Por el contrario, las dos sedes de Wroclaw están copadas por el sindicato mayoritario de Polonia, Solidarnosc, que no ha planteado batalla en la empresa.

En este contexto, la iniciativa de las reuniones internacionales partió de los/as trabajadores/as de IP, que se pusieron en contacto con las diferentes plantas alemanas hasta dar con una serie de empleados/as activos/as con un mayor grado de autonomía respecto de la central Verdi (que como ya hemos dicho, es un sindicato altamente institucionalizado, al mismo tiempo que aliado de Solidarnosc). Tras varios contactos, en marzo del año pasado tuvo lugar el primer encuentro de trabajadores/as de Amazon (siendo organizado al margen de los respectivos sindicatos), que volvió a repetirse en septiembre de ese mismo año y en este último febrero. A dichas conversaciones acudieron trabajadores/as tanto de Poznan como de varias plantas alemanas, aunque también están en contacto con empleados/as de Amazon Italia. En cuanto al resultado de dichos encuentros, destacamos las palabras de la resolución final del encuentro:

Este intercambio de impresiones nos reveló que los trabajadores de Amazon en los distintos países se enfrentan a los mismos problemas (bajos salarios, reglamento, una presión en el trabajo que lleva a problemas de salud, prácticas típicas de Amazon como la de contratar y despedir, etc.). Cuando tiene que hacer frente a las reivindicaciones obreras, Amazon emplea estrategias similares en todos los países, como amenazar a los obreros con el despido, presionar a los activistas sindicales, negociar sin voluntad de ceder, etc.”.

Así, una de las primeras consecuencias de estas reuniones entre trabajadores/as de distintas plantas pudo verse en junio del año pasado. En respuesta de una huelga organizada por Verdi en las plantas alemanas, la dirección de los almacenes polacos intentó que sus trabajadores/as realizaran durante un tiempo indeterminado varias horas extra al día. En Poznan, la sección de IP denunció la estratagema de la empresa, lo que unido a las tensiones que se habían acumulado en el centro en los últimos meses, degeneró en una serie de acciones destinadas a entorpecer el normal funcionamiento de la planta. Algunas tan básicas como tirar toda la basura a la misma papelera hasta saturarla y tener que parar la cadena de producción (una idea entre muchas), produjeron una disminución muy sustancial del ritmo de trabajo. Y ello se consiguió pues numerosos empleados/as participaron de las acciones, muchos de más de los/as organizados/as en torno a IP. Al día siguiente, la noticia había corrido como la pólvora a ambos lados de la frontera. Los/as trabajadores/as de IP trataron de extender la lucha con una serie de reclamaciones de aumentos salariales, lo que de primeras fue contestado con negativas por parte de la empresa (que por principios se niega a todo diálogo con los sindicatos, tratando de convertir todo conflicto colectivo en varios conflictos individuales), aunque unas semanas más tarde se acabaron produciendo pequeños aumentos en el precio de las horas trabajadas así como en los bonus cobrados por los/as empelados/as. Del mismo modo, dos trabajadores/as fueron despedidos/as a consecuencia de este conflicto.

Para ir acabando …

Esto no son más que unos pocos ejemplos de nuestra fuerza cuando nos organizamos en los centros de trabajo. Las posibilidades de futuro de la lucha en Amazon son inmensas, si bien son muchos los problemas que tienen que ir resolviendo, ya sea la lejanía en muchos de los conflictos entre trabajadores/as fijos/as y temporales, las dificultades para encontrarse que ofrece un centro de trabajo con turnos ininterrumpidos y departamentos muy parcelados, el cómo hacer frente a la represión de la empresa … Habrá que ver cómo se desenvuelven los acontecimientos en Amazon de aquí en adelante.

Para más información sobre las luchas que se están llevando a cabo en los diferentes centros de trabajo de Amazon en Europa os recomendamos un par de webs: la que han abierto algunos/as de los/as propios/as trabajadores/as de la empresa que están participando de las reuniones internacionales, Amazing Workers (está en varios idiomas, aunque no en castellano), y Lib, donde podréis encontrar varios artículos de interés de la gente de Angry Workers of the World sobre las condiciones laborales en Amazon tanto en Europa como en la India, así como actualizaciones sobre los conflictos laborales abiertos. También queremos destacar un artículo sobre los conflictos en la planta de Poznan de la revista norteamericana Jacobin, Confronting Amazon.

“Según las características de este tipo de trabajo, las evidencias muestran un aumento del riesgo de enfermedad mental y de enfermedades físicas”.

Esta frase forma parte de las conclusiones de una investigación realizada en 2013 por la cadena británica BBC sobre el trabajo en un almacén de Amazon. Para dicha investigación, contaron con un reportero encubierto que fue contratado a través de una empresa externa para reforzar el centro que la multinacional posee en la localidad galesa de Swansea. Pasó varios meses empleado como mozo de almacén, encargado del tratamiento de órdenes de recogida de productos, mientras llevaba encima una cámara oculta con la que inmortalizaba su día a día. Por un auricular le iban comunicando qué producto debía de recoger y transportar en su carretilla, a la vez que un escáner registraba el tiempo que empleaba en llevar a cabo cada orden de pedido y pitaba si se equivocaba en algo. El rendimiento de resolución de órdenes del reportero se enviaba directamente a sus superiores/as, y si éstos/as consideraban que la producción era baja, podía conllevar acciones disciplinarias en su contra. Las palabras del reportero son bastante clarificadoras en este sentido: “Somos máquinas, somos robots, encendemos nuestro escáner, lo llevamos encima, pero bien podrían conectárnoslo a nosotros mismos”.

Parte de este tiempo, el reportero lo pasó en el turno de noche, donde realizaba jornadas de diez horas y media con un descanso de 1 hora durante 4 días a la semana. Llegó a contabilizar que en una de dichas jornadas nocturnas recorrió andando 11 millas.

Con todos estos datos obtenidos a lo largo de varios meses, la BBC consultó con diversos/as especialistas en el estudio del estrés (y sus consecuencias) en el trabajo, y las conclusiones fueron las esperadas, que si bien este tipo de trabajos son ya per se duros, las altas exigencias a nivel de productividad de Amazon atacan más si cabe la salud personal y el bienestar de sus empleados/as. Del mismo modo, los turnos nocturnos tan largos para un trabajo con una carga física pesada y una importante tensión mental, podrían llegar a ser ilegales según las normativas británicas en materia laboral.

La respuesta de Amazon a la publicación del artículo fue asegurar que las condiciones laborales de sus centros de trabajo están acordes a las leyes del Reino Unido, que los objetivos de productividad se realizan en función de anteriores rendimientos alcanzados por sus trabajadores/as y que siempre informan a los/as nuevos/as empleados/as de que ciertos puestos suponen unos esfuerzos físicos elevados. Nada nuevo bajo el sol, sus beneficios aumentan pasando por encima de nuestra salud.

Para leer el artículo completo, éste es el enlace de la BBC

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Amazon: condiciones laborales y luchas julio 2016 - Enlaces:

Amazon workers face ’increased risk of mental illness’ BBC 25 November 2013

’Confronting Amazon’ Jacobin 03.31.2016

(22 de marzo de 2018)