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Salvador López Arnal
Iñaki Vázquez Álvarez editores
Fundación de Investigaciones Marxistas FIM

El legado de un maestro Manuel Sacristán Luzón

Jueves 11 de marzo de 2010, por Redacción

Manuel Sacristán Luzón (1925-1985) estudió Filosofía y Derecho en la Universidad de
Barcelona y realizó cursos de postgrado durante cuatro semestres, entre 1954 y 1956, en el
Instituto de Lógica Matemática y Fundamentos de la Ciencia de la Universidad de Münster,
en Westfalia. En 1959 se doctoró en Filosofía con una tesis sobre Las ideas gnoseológicas de
Heidegger y en 1964 publicó Introducción a la lógica y al análisis formal, uno de los volúmenes
que más contribuyeron a la introducción y consolidación de los estudios de lógica en
nuestro país.
Fue además Sacristán uno de los trabajadores intelectuales más comprometidos con su
tiempo, con la sociedad en la que le tocó vivir, con los grupos sociales más desfavorecidos. Militó
durante más de veinte años en las filas del PSUC-PCE e intervino activamente en numerosas
acciones de la resistencia antifranquista no silenciosa: en la protesta contra el asesinato de
Julián Grimau, en la constitución del SDEUB, en el encierro-protesta de Montserrat contra
los Consejos de Guerra de Burgos ... Su tenacidad, junto con la de Giulia Adinolfi y otros amigos
y compañeros, fue decisiva en la fundación de la Federación de Enseñanza de CC.OO. Fue
miembro del consejo de redacción, y director en algún caso, de revistas tan esenciales para la
cultura barcelonesa, catalana y española como Qvadrante, Laye, Horitzons, Nous Horitzons,
Nuestra Bandera, Materiales y mientras tanto. Sus aportaciones y activismo en los ámbitos del
ecosocialismo, del pacifismo antiotánico, de la lucha antinuclear y, en general, de los entonces
llamados “nuevos movimientos sociales”, fueron decisivos en la historia reciente de nuestro país
y han dejado profunda huella en muy diversos colectivos.
Durante el curso 1982-1983 impartió dos seminarios de postgrado en la UNAM mexicana
sobre “Inducción y dialéctica” y “Karl Marx como sociólogo de la ciencia”, y se casó en segundas nupcias con Mª Ángeles Lizón. Dos años más tarde, Sacristán fallecía en Barcelona el
27 de agosto de 1985, a los 59 años de edad.
Una parte sustantiva de su obra fue editada por la editorial Icaria en los cuatro volúmenes
que componen Panfletos y materiales y en Pacifismo, ecologismo y política alternativa, edición a
cargo de Juan-Ramón Capella, publicaciones a las que habría que sumar El orden y el tiempo,
editado por Albert Domingo Curto en Trotta, Lógica elemental, edición de Vera Sacristán Adinolfi
en Vicens Vives, M.A.R.X. Máximas, aforismos y reflexiones con algunas variables libres, Escritos
sobre El Capital (y textos afines) y, con prólogo de Francisco Fernández Buey y epílogo de
Manuel Monereo, Seis conferencias. Sobre la tradición marxista y los nuevos problemas, estos tres
últimos volúmenes editados por El Viejo Topo. Reseñas, presentaciones y escritos inéditos de
lógica pueden verse igualmente en Donde no habita el olvido (Montesinos, Barcelona, 2005) y
clásicos y otros textos inéditos de Sacristán en las Lecturas de filosofía moderna y contemporánea,
editadas recientemente por Trotta, cuya edición y presentación ha estado a cargo de Albert Domingo
Curto.
La Fundación de Investigaciones Marxistas (FIM) y la Associació Catalana d’Investigacions
Marxistes (ACIM)
, recogiendo el sentir de profesores y trabajadores intelectuales, de activistas
de la izquierda alternativa y de diversos sectores ciudadanos, organizaron en noviembre de
2005, en el vigésimo aniversario de su fallecimiento, un homenaje conmemorativo, con el decisivo
apoyo de las universidades públicas barcelonesas, de la Universidad de Barcelona, donde
Sacristán impartió clases, de la Universidad Autónoma de Barcelona, de la Universidad Pompeu
Fabra y de la Universidad Politécnica de Cataluña, en el que también colaboraron estrechamente
las revistas El Viejo Topo y mientras tanto, y al que se sumaron amigos, fundaciones,
revistas electrónicas, editoriales, fuerzas políticas (EUiA, PCE, PSUC-viu) y un largo etcétera
de organizaciones alternativas. El trabajo del comité científico asesor, del que formaron parte
profesores, amigos y discípulos de Sacristán como Francisco Fernández Buey, Juan-Ramón Capella,
Rafael Grasa, Guillermo Lusa, Miguel Candel y Joaquim Sempere, al igual que Javier
Navascués, representante de la FIM y de ACIM, fue decisivo para llevar a buen puerto el proyecto.
Con notable asistencia de público, no estrictamente universitario, el homenaje se celebró
los días 23, 24 y 25 de noviembre de 2005 en el Paraninfo y en la Facultad de Económicas de
la UB. En el acto inaugural, conducido por el doctor Ramón Franquesa, intervinieron representantes
de las citadas universidades barcelonesas, el Sr. Navascués de la FIM, y Gabriel Vargas
Lozano, Víctor Ríos y la gran hispanista, y amiga íntima de Sacristán y Giulia Adinolfi, Rosa
Rossi.
En las sesiones de trabajo de los días 24 y 25 de noviembre, celebradas en la Facultad de
Económicas de la UB donde un aula lleva su nombre, se dictaron dos conferencias centrales
por parte de Juan-Ramón Capella y Francisco Fernández Buey, y se organizaron cuatro
concurridas sesiones en torno a “Ciencia, lógica, filosofía”, mesa presentada por Albert Domingo
Curto, “Literatura y traducción”, conducida por Jordi Gracia, “Marx y marxismo”,
presentada por Francisco Fernández Buey y, finalmente, “Compromiso político y acción
social”, que tuvo en Joan Pallisé un original maestro de ceremonias. En total, una treintena
de ponentes. Mª Dolores Albiac, Gonzalo Pontón, José María Ripalda, Félix Ovejero, Laureano Bonet, Miguel Candel, Manuel Monereo, Enric Tello, Álvaro Ceballos, Enric Tello,
Joaquim Sempere Jaume Botey o Joaquín Miras fueron algunos de los participantes.
El acto de clausura, magnífico broche final, estuvo en las sabias manos y expertos cerebros
de Alfons Barceló y Antoni Domènech.
Durante las jornadas se presentaron además tres películas –“Sacristán filósofo”, “Sacristán
marxista” y “Sacristán maestro”, esta última en la Filmoteca barcelonesa– que forman parte de
“Integral Sacristán”, un total de ocho documentales, con una duración total de más de 13 horas,
dirigidos por Xavier Juncosa, editados a finales de 2006 por El Viejo Topo, y en cuyo guión
y génesis ha participado de forma decisiva el profesor y discípulo de Manuel Sacristán, Joan
Benach. Jordi Dauder ha puesto su magnífica y generosa voz en la narración inicial de todos
los documentales tanto en su versión castellana como en la catalana. Todos los documentales
cuentan, además, con una cuidada subtitulación inglesa para cuya consecución el excelente trabajo
de Mary Fons ha sido decisivo.
El legado de un maestro recoge, sustancialmente, los trabajos presentados durante estas
jornadas. En el primer capítulo se han incorporado las intervenciones en el acto inaugural de Víctor
Ríos y Gabriel Vargas, y en el segundo, se recogen las dos conferencias centrales de Juan-Ramón
Capella y Francisco Fernández Buey. Los cuatro apartados siguientes contienen la totalidad
de las comunicaciones presentadas, además de un magnífico ensayo de Carlos Piera, ausente por
enfermedad en los actos de homenaje, de una documentada aportación de Albert Corominas,
igualmente ausente de las jornadas de Barcelona, sobre Sacristán y la universidad, y un hermoso
texto que Montserrat Galcerán preparó para un homenaje a Sacristán en el Círculo de Bellas
Artes de Madrid, en diciembre de 2005, organizado por César Rendueles y Carolina del Olmo,
como representantes del Círculo, y por la sin duda infatigable Fundación de Investigaciones
Marxistas, a quien los editores quieren agradecer explícitamente su generosa ayuda y predisposición.
En el último capítulo del volumen, finalmente, se recogen las intervenciones de Barceló y
Domènech que, como dijimos, cerraron las jornadas de homenaje, y una carta de Gumersindo
Ruiz, antiguo compañero de Sacristán en la Facultad de Económicas, que incluimos como
anexo, y un hermosísimo texto del recordado Víctor Sánchez de Zavala, autor de unas interesantes
observaciones a Introducción a la lógica y al análisis formal que pueden hoy consultarse
en Reserva de la Universidad de Barcelona, cierran el volumen. No es fácil imaginar un final
más consistente.
En la carta que envió al comité organizador de las jornadas, recordaba Gumersindo Ruiz
que “las relaciones entre fines y medios, la visión compleja de los temas económicos, las relaciones
entre micro y macroeconomía, el cuestionamiento de las relaciones simplistas de causalidad”,
se inferían claramente del pensamiento metodológico de Sacristán, de manera que, en su
caso, esas enseñanzas le hacían tener siempre presentes las limitaciones y el alcance de las conclusiones
a las que llegaba, señalando que creía “que esta forma de pensamiento caló en generaciones
de economistas, independientemente de la mayor o menor orientación hacia la formalización
matemática, que para Sacristán no era una distinción ideológica, como algunos han
pretendido hacer luego con la formalización en economía”.
Acaso sea lícito generalizar en esta ocasión y, por ello, cabe afirmar que el estilo de pensamiento de Sacristán, la variedad de sus intereses, su rigor, su compromiso por la razón pública,
su veracidad, su permanente interés intelectual y político, calaron profundamente en varios
generaciones de ciudadanos y que su enorme huella no sólo no ha sido borrada sino que puede
crecer o brotar en las jóvenes y futuras generaciones como debe ocurrir con los clásicos del pensamiento
y de la acción. Que Sacristán lo es, es una verdad que el tiempo no deja de ratificar.
Creemos, de hecho, que este mismo volumen es ante todo indicio de que su huella no sólo
permanece sino que va ampliándose. Que ni el resto ha sido silencio ni la vigencia de un pensamiento
de tanto calado y de una obra tan rigurosa puede ser silenciada. Salvador López Arnal e Iñaki Vázquez Álvarez

No creemos equivocarnos al decir que por aquellos años Manuel Sacristán era sin duda la persona mejor preparada para desempeñar una cátedra de Lógica en la Universidad, pues unía a sus amplios conocimientos unas extraordinarias dotes como profesor y una gran dedicación a sus alumnos. Sin embargo, nada de eso se tuvo en cuenta cuando, en 1962, opositó a la cátedra de Lógica de la Universidad de Valencia para la que compitió con Manuel Garrido (n. 1925) y Jorge Pérez Ballestar (n. 1926), luego profesor de la Universidad del
Opus Dei en Navarra. Esta oposición será recordada como uno de los mayores escándalos y una de las más flagrantes injusticias cometidas nunca por un Tribunal de oposiciones, debido no solamente a la diferencia en número y calidad entre los trabajos de los opositores, a favor de Sacristán, sino también al abismo que separaba –por conocimientos, capacidad de exposición y brillantez en los ejercicios– a Sacristán de sus oponentes, que hasta entonces poco o nada se habían dedicado a la lógica ...

Alfredo Deaño (1984), El resto no es silencio

Quisiera dedicar dos palabras a mis profesores. En la Universidad de Barcelona tuve algunos de gran categoría. Podría hablar del Dr. Jordi Nadal (…) o de Fabián Estapé, recientemente retirado en loor de multitud. Pero lo haré del que ya no está entre nosotros, de Manuel Sacristán, una de las tres o cuatro personas que en diferentes etapas de mi vida han tenido mayor influencia intelectual sobre mí. Manuel Sacristán era hombre de extraordinaria inteligencia y cultura, sus convicciones eran profundas y su moralidad inquebrantable. Fue, entre otras muchas cosas, autor del primer libro de texto español sobre lógica formal. Su mente era aceradamente analítica y de él aprendí, precisamente, la confianza en el poder del análisis racional y la admiración por el método científico. En mis años por esos mundos he visto en acción a muchos maestros del pensamiento contemporáneo. Más de una vez he pensado que Sacristán no les era inferior, que su vida y su obra, con toda su brillantez pero también con toda su incompletud y accidentalidad, son un ejemplo de la enorme distorsión que aquellos años grises indujeron en la vida intelectual de nuestro país. Quede aquí constancia, por parte de uno que se fue a completar su educación a otras tierras, que fueron maestros como Sacristán los que nos dieron la motivación y la preparación indispensables para seguir adelante.

Andreu Mas-Colell (1989)

Desde que conocí a Manuel Sacristán, hace cerca de 30 años, mi sentimiento dominante hacia él fue el respeto. Aunque éramos de la misma edad y aún jóvenes, yo me sentía intimidado por su rigurosa honradez, vital e intelectual –que podía llegar a disimular su gran afectuosidad–. Sacristán queda para mí como uno de los pocos amigos incómodos que me ha hecho ver más claro y me han planteado así una exigencia de ser y pensar mejor ... Ahora ya puedo escribirlo: Manuel Sacristán, aun poco dado a las confidencias íntimas, una vez creyó oportuno aclararme su sentir más radical, contándome cómo, en cierto peligro de muerte, sintió que podía entregarse confiado al Ser, al Ser a cuyo favor siempre había estado él, encomendando su vida a lo que diera
sentido y razón al mundo (...) Pero acaso debo acabar estas líneas, precipitadas y agitadas, volviendo al plano de antes: aun a riesgo de disonar en un contexto de homenaje que cabe prever más bien cultural y político, querría probar a hablar en cristiano para decir que Manuel Sacristán, en mi memoria, queda como un santo: uno entre ese género de santos que, sin formular el nombre de Dios, lo aman y lo sirven en el prójimo, pudiendo así afrontar confiadamente el juicio último, el del Juez que dice a los buenos “Venid los benditos de mi Padre, ... porque tuve hambre y me distéis de comer, tuve sed y me distéis de beber ...”. Y cuando los justos, sorprendidos,
pregunten cuando hicieron tal cosa, el Rey les contestará: “En cuanto lo hicisteis a uno de mis hermanos más pequeños, a mí me lo hicisteis”.

José Mª Valverde (1985), Memoria personal

Índice

Presentación: Las razones de un homenaje. Salvador López Arnal e Iñaki Vázquez Álvarez

Acto inaugural

1. El filosofar crítico de Manuel Sacristán. Gabriel Vargas Lozano

2. El compromiso de Manuel Sacristán. Víctor Ríos

Conferencias

1. Juan-Ramón Capella: Manuel Sacristán: esbozo de una biografía política

2. Francisco Fernández Buey: Manuel Sacristán en el mundo de las ideas

Ciencia, Lógica y Filosofía

1. La empresa de la razón y la libertad de la conciencia: a vueltas con el
legado escrito de Manuel Sacristán. Albert Domingo Curto

2. La labor socrático-lectora de Manuel Sacristán. Salvador López Arnal y Joan Benach

3. Glosando una encrucijada: de la filosofía de la ciencia a la política de la ciencia. Guillermo Lusa

4. Manuel Sacristán: un marxista socrático. Félix Ovejero Lucas

5. Un pensador incómodo. José Mª Ripalda

6. Lógica y filosofía de la lógica en la obra de Manuel Sacristán. Luis Vega Reñón

Literatura y Traducción

1. En el cuarto de estar: leer y hablar con Manuel Sacristán. Mª Dolores Albiac Blanco

2. El pensamiento literario del joven Manuel Sacristán: Laye, 1954. Una hipótesis. Laureano Bonet

3. La veracidad de la literatura. Álvaro Ceballos

4. Para aprender a pensar. Jordi Gracia

5. Sobre la veracidad de Manuel Sacristán. Carlos Piera

6. Un trabajo incansable. Gonzalo Pontón

Marx y marxismo

1. Dialéctica sin dogma. Miguel Candel

2. El lugar de la Universidad y el papel del intelectual. Montserrat Galcerán

3. Reflexiones de Sacristán sobre el Marx maduro. Francisco José Martínez

4. Economía ecológica y ecología política. Joan Martínez Alier

5. Iba en serio. Manuel Monereo

6. El intelectual y el partido. Notas sobre la trayectoria política de Manuel Sacristán en el PSUC. Giaime Pala

7. Una reflexión sobre las fuerzas productivas y el “sujeto revolucionario” y su “feminización”. Joaquim Sempere

Compromiso político y acción social

1. Sacristán en el debate cristiano-marxista y ante la militancia de cristianos
en partidos comunistas. Jaume Botey

2. Manuel Sacristán: política en la Universidad y política universitaria. Democracia, socialismo, división del trabajo y desmenuzamiento del saber. Albert Corominas

3. La lucha por la hegemonía en el frente intelectual. La práctica política de Manuel Sacristán Luzón. Joaquín Miras Albarrán

7. En torno a mi maestro. Joan Pallisé

8. Manuel Sacristán (1925-1985): ¿El primer marxista ecológico post-estalinista? Enric Tello

Clausura

1. Un “extremista discreto” para Manuel Sacristán. Alfons Barceló

2. Manuel Sacristán: el antifilisteísmo en acción. Antoni Doménech

Anexo: Una carta de Gumersindo Ruiz

Víctor Sánchez de Zavala: “En memoria de Manuel Sacristán”

(11 de marzo de 2010)