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Atilio Boron - politólogo y sociólogo argentino
4 julio 2010

EEUU de república ’lockeana’ a centro imperial. Recordando el ’Cordobazo’: Agustín Tosco

Lunes 5 de julio de 2010, por Redacción

Estados Unidos, de república ’lockeana’ a centro imperial. Ante un nuevo aniversario de la independencia de Estados Unidos: “Un pueblo que oprime a otro pueblo no puede ser libre” (F. Engels). Mucho se ha hablado y escrito sobre el papel que en los años fundacionales de la república norteamericana desempeñó el pensamiento de John Locke. Un papel sin duda fundamental porque las ideas del pensador inglés, sobre todo las que expusiera en su célebre Segundo Ensayo sobre el Gobierno Civil, aportaban la justificación política (y, aún más, ¡teológica!) para tranquilizar la conciencia de las buenas almas que sistemáticamente se iban apropiando de las tierras pertenecientes a los pueblos originarios y aniquilando a sus integrantes. Pero con el paso del tiempo esa república se convirtió en un imperio, y en la medida en que éste se expandió, se convirtió en su indispensable e irreemplazable centro; en la clave de bóveda que sostiene todo el edificio imperial. La bandera con que abrimos esta nota (una creación de Mark Twain) denuncia con extraordinaria elocuencia esta transición de la república al imperio.

Es que, a pesar de lo que digan los ideólogos y los confundidos, el imperio tiene un centro, irreemplazable, que es Estados Unidos. Sin su estratégica contribución el imperialismo se derrumbaría como un castillo de naipes. Sería aquel “tigre de papel” del que hablaba Mao. Propongo hacer un simple ejercicio mental: eliminemos a los Estados Unidos del tablero mundial y veamos: ¿de qué manera se sostendría una situación como la de Medio Oriente, o el predominio militar de Israel?; ¿quién garantizaría, en última instancia, el sometimiento y la expropiación del pueblo palestino?; ¿quién podría asumir el papel del gendarme que reprime los movimientos emancipatorios (directamente o con la ayuda de sus clientes neocoloniales), o el inquisidor que barre de la escena pública las ideas “inconvenientes e incorrectas” que erosionan los fundamentos ideológicos de la dominación imperialista?; ¿quién podría ser el gran promotor de todas las políticas neoliberales en el Tercer Mundo, tanto a través de la diplomacia y del manejo sin contrapesos de instituciones supuestamente internacionales -como el FMI, el BM o la OMC, que según Zbigniev Brzezinski, son “meras extensiones de nuestro Departamento del Tesoro”- como de la fenomenal concentración de recursos militares, preparados para intervenir en cualquier rincón del planeta en menos de veinticuatro horas? ¿Quién domina a su antojo el Consejo de Seguridad de la ONU, provocando la permanente parálisis de la organización ante las violaciones sistemáticas a la legalidad internacional realizadas por los países ricos y sus aliados? ¿Quién si no los Estados Unidos podría ser, para usar la expresión de Samuel Huntington, el “sheriff solitario” del capitalismo mundial? Nadie.

El mundo actual: un complejo sistema imperialista signado por el predominio del gran capital financiero es impensable al margen de un estado-nación muy poderoso, que dispone de la mitad del gasto militar del planeta y que impone esas políticas a veces “por las buenas”, haciendo uso de su hegemonía ideológica y política y de su fabuloso arsenal mediático y si “por las buenas” no convence prevalece por la fuerza de las armas. Tanto el soft power como el hard power están en manos de los Estados Unidos. ¿Quién podría sustituirlo en tan crucial papel? ¿Alemania, Francia, Japón, China, Rusia? Ninguno de los nombrados tiene siquiera remotamente la capacidad para asumir esa tarea, no digamos a escala global sino tampoco a nivel regional.

Ahora bien, cabría preguntarse: ¿cómo es que las políticas del imperio se imponen en nuestros países? La pregunta es muy pertinente, porque la operación del imperialismo pasa necesariamente por las estructuras nacionales de mediación. Nada más erróneo que suponer al imperialismo como un “factor externo”, que opera con independencia de las estructuras de poder de los países de la periferia. Lo que hay es una articulación entre las clases dominantes a nivel global, lo que hoy podríamos denominar como una “burguesía imperial” -es decir, una oligarquía financiera, petrolera e industrial que se articula y coordina trascendiendo las fronteras nacionales- que dicta sus condiciones a las clases dominantes locales en la periferia del sistema, socias menores de su festín, que viabilizan el accionar del imperialismo a cambio de coparticipar mínimamente de los beneficios y ventajas producidos por el pillaje. Pero más allá de la coincidencia de intereses entre los capitalistas locales y la “burguesía imperial” lo decisivo es que los primeros controlan al estado –independientemente de que estén o no en el gobierno- y es a través de ese control que garantizan las condiciones políticas que hacen posible el funcionamiento de los mecanismos de exacción y saqueo que caracteriza al imperialismo. Entre otros, el más importante, es garantizar el eficaz funcionamiento de los aparatos legales y represivos del estado para con los primeros someter a la fuerza de trabajo a las condiciones que requiere la super-explotación capitalista (precarización laboral, extensión de la jornada de trabajo, abolición de derechos sindicales, etc.) y, con el monopolio de la violencia, reprimir a los descontentos y los revoltosos y, de este modo, sostener el “orden social”.

Como es evidente a partir de estos razonamientos, la realidad del imperialismo contemporáneo nada tiene que ver con la imagen divulgada por los teóricos de la globalización (un nombre poco serio, recordaba John K. Galbraith, “que damos en los Estados Unidos a las políticas que favorecen la penetración de nuestras empresas en terceros países”) o la vaporosa concepción que del sistema imperialista desarrollan autores cuyos desvaríos los han llevado hasta los extremos del oxímoron: un “imperio sin imperialismo”, al decir de algunos autores que ante la escalada belicista norteamericana se baten en silenciosa retirada, como Toni Negri , Michael Hardt y Giuseppe Cocco . El imperio es más imperialista que antes, y tiene un centro, Estados Unidos, lugar donde se concentran los tres principales recursos de poder del mundo contemporáneo: Washington tiene las armas y el arsenal atómico más importante del planeta; New York el dinero; y Los Ángeles las imágenes y toda la fenomenal galaxia audiovisual, y los tres se mueven de consuno, obedeciendo a las líneas estratégicas generales dispuestas por su estado mayor.

Hardt y Negri tomaron nota de la existencia de esta tríada, pero víctimas de sus confusiones teóricas fueron incapaces de extraer las consecuencias pertinentes. ¿O es que la Casa Blanca no está siempre, invariablemente, detrás del mundo de los negocios, respaldando a cualquier precio a “sus” empresas, en cuyos directorios se produce una permanente y obscena circulación de funcionarios gubernamentales que reemplazan a gerentes corporativos mientras que éstos pasan a desempeñar altísimos cargos oficiales en Washington? ¿O alguien puede creer que Hollywood produce sus películas, series de televisión y toda clase de productos audiovisuales ignorando (para ni hablar de contradiciendo) las prioridades nacionales dictadas por la Casa Blanca y el Congreso y la identificación de los enemigos de turno (como los alemanes y japoneses en tiempos de la Segunda Guerra Mundial, los comunistas e izquierdistas en general durante la Guerra Fría, los árabes y musulmanes luego del 11-S y la “guerra contra el terrorismo”, los “hispanos” caracterizados como narcotraficantes, y así hasta el infinito) ? ¿O es que alguien puede ser tan inocente como para pensar que el complejo “militar-industrial” puede prosperar, como el sector económico crucial de Estados Unidos (no sólo por gravitación propia sino también por sus vínculos con el capital financiero y las empresas petroleras, automovilísticas y de aviación) sin que Washington promueva sin cesar conflictos y guerras en los cinco continentes, condición ésta de la bonanza de los negocios de aquél? El paso de la república al imperio no es gratuito. Tal como lo observara Friedrich Engels a propósito de la dominación del zarismo Ruso sobre Polonia, “ un pueblo que oprime a otro pueblo no puede ser libre ”. Y en ninguna otra parte del mundo este aforismo del amigo de Marx es más cierto que en los Estados Unidos de nuestros días.

- Fuente: Atilio Borón

Atilio Borón [1] 30 mayo 2010

Recordando el "Cordobazo"

En el día de ayer el diario digital Le Haine reprodujo un documento de excepcional importancia: las reflexiones de Agustín Tosco, uno de las más importantes dirigentes gremiales de la Argentina, sobre un acontecimiento de trascendental importancia, el "Cordobazo." Esta verdadera insurrección popular, en donde obreros y estudiantes lucharon codo a codo contra la dictadura, tuvo lugar en la ciudad de Córdoba, Argentina, el 29 de Mayo de 1969 y fue decisiva en marcar el comienzo del fin de la dictadura militar presidida por Juan C. Onganía, hijo putativo de la «Escuela de las Américas» y el «Opus Dei», y cuyo proyecto era instaurar una copia del franquismo en la Argentina.

El "gringo" Tosco, así apodado por ser hijo de una familia de italianos, fue el principal líder de este movimiento: dirigente del Sindicato de Luz y Fuerza de la provincia de Córdoba (por error, se lo asocia a veces a los sindicatos de la industria automovilística que lo acompañaron en su epopeya insurreccional), en él se combinaban una genuina lealtad y total entrega hacia los intereses de la clase trabajadora, una vida de una integridad personal excepcional y una extraordinaria clarividencia para situar al movimiento obrero en el lugar correcto en la turbulenta argentina de finales de los sesentas y comienzos de los setentas. Intransigentemente antiimperialista, anticapitalista y antiburocrático, su formación marxista lo dotó de una sensibilidad popular y, a la vez, de un instrumental de análisis que le hizo sobresalir fácilmente por encima de los demás líderes populares de su tiempo. Su polémica con el dirigente peronista José Ignacio Rucci, representante del sindicalismo corrupto y apatronado, siempre dispuesto a ceder posiciones a favor de los empresarios a cambio de recompensas materiales y otros favores, es ilustrativo del contraste entre el emergente y combativo sindicalismo cordobés y la descomposición del sindicalismo peronista tradicional que, huelga decirlo, continúa hasta nuestros días.

El movimiento duró varios días, hasta que finalmente fue aplastado por el ejército. Un tribunal militar condenó a Tosco a ocho años de cárcel, pero fue puesto en libertad una vez cumplidos un año y medio de su condena. Con el triunfo del peronismo en las elecciones de 1973, Tosco comienza una vez más a sufrir todo tipo de amenazas y persecuciones, lo que lo llevó a que poco después, en 1974, el "gringo" tuviera que pasar a la clandestinidad cuando su sindicato fue intervenido por las nuevas autoridades nacionales. Gravemente enfermo, y sin poder recibir asistencia médica por las amenazas de muerte que pendian sobre él desde la «Alianza Anticomunista Argentina» (el grupo paramilitar organizado por José López Rega, Ministro de Bienestar Social del gobierno de Perón e Isabel) y que lo obligaron a permanecer en la clandestinidad, muere el 5 de Noviembre de 1975 a la edad de 45 años. La Argentina y, en general, el movimiento de liberación de América Latina perdió, de ese modo, a uno de sus mejores hombres. Esos que, como recordaba Bertolt Brecht, luchan todos los días y por eso son imprescindibles. A continuación, las reflexiones del "gringo" Tosco sobre el "Cordobazo."

- Fuente: Atilio Borón

Atilio Borón 24 junio 2010

El doble standard del "periodismo independiente" y la" prensa libre".

Es un tema remanido, y los ejemplos sobran cada día. Pero éste vale la pena. Es una reflexión de Andrés Sal.lari, aparecida días pasados en Rebelión. Va acompañada por un breve video que vale la pena ver y estudiar cuidadosamente. Apenas una mención al pasar en alguna prensa. Por lo general, un piadoso manto de olvido, o la publicación de la noticia como una amena "nota de color" y totalmente desvinculada de cualquier reflexión ética o política. Así funciona la prensa del imperio, y la de sus súbditos en los países neocoloniales. Confirma lo que hace tantos años dijera Noam Chomsky, al definir a los medios de comunicación de masas del sistema como "medios de confusión de masas", cuya misión no es decir la verdad o informar sino engañar y desinformar. Pruebas al canto.

( imagen : Atilio Borón)

EEUU tiene su propio campo de concentración

Un ciudadano colombiano en busca de mejores perspectivas económicas cruza la zona desértica de la Guajira para internarse ilegalmente en Venezuela, allí es capturado por la policía venezolana, trasladado a un campamento y apresado sin juicio.

Las autoridades lo visten con un traje a rayas igual al utilizado en los campos de concentración de Adolfo Hitler y le obligan a vestirse con ropa interior rosa para asegurar su denigración como ser humano.

Adicionalmente las barracas en las que dormirá con otros ciudadanos de su misma condición lucen exactamente igual a las que estamos acostumbrados a ver en las películas sobre el nazismo.

¿Será esta una noticia escandalosa para los medios de prensa internacionales?

¿Merecerá algún párrafo en los famosos informes sobre las violaciones a los Derechos Humanos elaborados desde Washington por el Departamento de Estado?

¿Servirá como excusa para lanzar una batería de sanciones contra el gobierno de Hugo Chávez por la violación a los Derechos Humanos que implica?

¿Será uno de los temas de discusión de los principales analistas mediáticos de la prensa hegemónica durante meses?

¿Lo usarán los caricaturistas más conocidos para equiparar las figuras de Chávez y Hitler?

¿Evidenciará que Washington hace lo correcto al financiar con millones de dólares a los opositores de Chávez que buscan reinstalar la democracia en Venezuela?

Tal vez sí, o tal vez no -diría Atahualpa Yupanqui-; lo que sí es cierto es que esto es lo que ocurre en el estado de Arizona, en Estados Unidos, y que esto no es noticia para nadie, excepto para una enviada de la «Televisión Española» (aunque por supuesto el enfoque que le va a dar a la noticia no es el que le hemos dado aquí).

Véalo Ud. misma/o y luego me cuenta si le parece exagerado:

mexaido | 21 de junio de 2010: Campo de Concentración en EEUU.avi

- Fuente: Atilio Borón

Otros escritos de Atilio Borón en Géminis Papeles de Salud

# Atilio Boron: Socialismo del siglo XXI - El fetichismo democrático en América Latina - A Importância das Ciências Sociais - Crisis financiera internacional - Democracia y otros conceptos

# A propósito de la criminalización y persecución a la Organización Tupac Amaru. ¿Quiénes son los clientes?

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- "Una profunda reflexión del Che sobre el Bicentenario" 26-05-2010

- "Europa en el espejo argentino" 18-05-2010

- "Sepan lo que es el capitalismo" 12-05-2010

- "El FMI: ¿cambio de receta?" 10-05-2010

- "Intervención de Atilio A Boron en el Acto de Solidaridad con Cuba" 28-04-2010

- "La Internet no es el reino de la libertad, como muchos creen. Una nota sobre el ’cretinismo internético’" 20-04-2010

- "Vietnam en mi corazón. ¡Buen día, Vietnam!" 16-04-2010

(4 de julio de 2008)


[1- Otros escritos de Atilio Borón:

*¡Más sobre los asesinatos de periodistas en Honduras! 05-04-2010

*¡Mate periodistas, la SIP mira para otro lado 01-04-2010

*Putrefacción moral en la Casa Blanca 03-11-2008

*Discurso en la Plaza de la Revolución de La Habana (09-09-2008) 01-05-2005

*La IV Flota destruyó a ’Imperio’ el libro de Hardt y Negri 25-08-2008

*Debate sobre ’gobierno’ versus ’el campo’ I: 29-04-2008, II: 20-05-2008, III: 25-07-2008.