Portada del sitio > Documentos > Cuadernos de Ruedo Ibérico números 1, 2 y 3

Editions Ruedo Ibérico
París 1965

Cuadernos de Ruedo Ibérico números 1, 2 y 3

Domingo 24 de octubre de 2010, por Redacción

Comenzamos con los tres primeros números, editados en 1965, la reprodución de Cuadernos de Ruedo Ibérico (1965-1979), publicación periódica de ’Editions Ruedo Ibérico’, proyecto editorial puesto en marcha en 1961, en París, por cinco refugiados huídos del terror franquista y de adscripción política no precisamente coincidente: "Convencidos de que había que combatir por todos los medios la dictadura franquista que se asentaba cada vez más, apoyada en una propaganda de intoxicación que iba en aumento. Restablecer la verdad histórica sobre la guerra civil, deformada por el régimen, y crear una plataforma de reflexión y de discusión sobre el presente, independiente de toda influencia partidista, les pareció importante" [1]. En tan sólo 4 años Ruedo Ibérico se constituye en referente inexcusable de la lucha ideológico-política contra el fascismo español, y es entonces cuando cobra cuerpo la publicación de una revista antifranquista, proyecto al que se unen los recién expulsados del PCE (Partido Comunista de España) Fernando Claudín y Jorge Semprún. En el verano de 1965 se publica el primer número de Cuadernos de Ruedo Ibérico, con el anarquista José Martínez Guerricabeitia (1921-1986) y Fernando Claudín (1915-1990), comunista, como redactores jefe.

Presentación Cuadernos de Ruedo ibérico

Una revista más, podrá decirse. Y se dirá, sin duda.

Cuando la hora de España -la histórica, es decir, la que está sonando al nivel de las estructuras reales- exige la unificación, o reunificación, de fuerzas, la convergencia de las empresas políticas y culturales, una revista más en el paisaje ya abigarrado, incluso atomizado, de la oposición intelectual de dentro y de fuera.

¿No hay suficientes tribunas de expresión? ¿ No podría el esfuerzo del equipo de Ruedo ibérico volcarse en el marco de algo ya existente?

La cuestión es que se trata de un esfuerzo radical; es decir, que se propone acometer las cosas en su raíz; es decir, comenzar desde la raíz. Esa fundamental radicalidad proyectada trae consigo sus exigencias específicas. En primer lugar, la de autonomía. Sólo se puede ser radical hoy por hoy, y en el cuadro peculiar de nuestras circunstancias españolas; no se dé, por tanto, a esta afirmación, valor universal ni ahistórico al margen de los esquemas preestablecidos, de los subjeti­vismos de grupo o de partido, de las tradiciones operantes, por su propia dinámica rutinaria. En segundo lugar, la del rigor. Es éste un postulado de toda empresa intelectual, bien es sabido. Pero también, bien poco cumplido. Rigor quiere decir, modestamente, en nuestro caso, atenerse a la realidad, para proyectar sobre ella los esquemas teóricos de su posible transformación, dentro de las normas metodológicas del pluralismo científico: polo opuesto de toda ortodoxia mineralizada, de todo pensamiento dogmático.

Autonomía y rigor son exigencias multívocas, que entrañan el contraste, acaso el choque, de opiniones. Pero no son, forzosamente, exigencias amorfas, de yuxtaposición ecléctica de lo blanco, lo gris y lo negro: de la cal y la arena. Ese contraste que nos proponemos se configura en torno a dos ejes maestros.

Por un lado, el que se ve constituido por el criterio de la práctica. Entiéndase aquí, dado el carácter de una empresa intelectual como la nuestra, la práctica teórica, no la política, en su sentido funcional estricto. Lo cual implica una voluntad decidida de ajuste progresivo y de hecho inagotable a la aprehensión de la realidad española y mundial.

Por otro lado, el eje de un común proyecto revolucionario global: el de la necesaria transformación socialista de la sociedad. Proyecto común que admite y presupone enfoques diversificados, contraste entre éstos, elaboración de convergencias dialécticas, siempre rebasadas por el proceso mismo de la historia. El pluralismo socialista es un hecho innegable, e incluso, en alguno de sus aspectos, aguda y dolorosamente antagónico. Se trata de darle un órgano de expresión y de elaboración que permita, dentro de los límites impuestos por la dispersión de fuerzas, ir superando sus aspectos negativos, en un libre y riguroso contraste de opiniones.

Radicalmente libre y radicalmente riguroso: nada más, pero nada menos.

José Martínez

Jorge Semprún

Índice nº 1, junio/julio 1965

Juan Triguero. La generación de Fraga y su destino

Manuel Martínez. Algunos aspectos de la coyuntura económica española

Cur. Dibujos

José Angel Valente. 4 poemas

Juan Claridad. Madrid: 25 notas sobre una agitada primavera

Francisco Fernández-Santos. Julián Marías y el "liberalismo"

Jordi Blanc. Asturias: minas, huelgas y comisiones obreras

Angel Olmo. Trabajadores españoles en el extranjero

Ruedo ibérico. Diálogo con Enrique Tierno Galván

Notas

Las ruinas de la muralla (Jorge Semprún); Sobre una reciente edición de Antonio Machado (Robert Marrast);

Un nuevo filósofo marxista (Francisco Fernández-Santos); Franco, ese hombre (Rafael Lozano); ¿Quién mató al comendador? (José Corrales Egea); Realismo y formalismo (Joan Roig); Cemento (Iñaki Goitia)

Antonio Saura. Viñetas

Tribuna libre

Luis Ramírez. ¿Dialogar? La anteúltima maniobra

Índice nº 2, agosto/septiembre 1965

Jorge Semprún: Notas sobre izquierdismo y reformismo

Francisco Fernández-Santos: Marxismo como filosofía

Antonio Saura: 7 dibujos

León Felipe: Palomas

Juan Goytisolo: Café español

Luciano F. Rincón: El fin del progresismo católico

J. A. M. García: La crisis de la agricultura española

Charles Bettelheim: La construcción del socialismo en China

Notas

Enseñanzas de la acción sindical estudiantil en Barcelona (Andreu Burriel); Los cambios ministeriales de julio (Carlos Envalira); Visión financiera de un cambio de gobierno (M. García); De nuevo hacia la inflación (Macrinó Suárez); El Plan de desarrollo y la industria siderúrgica (Pedro Rodríguez); Morir en España (Rafael Lozano); Año Santo compostelano (Luis Ramírez); La p con la a, pa (Iñaki Goitia) El extraño caso del escultor Alberto Sánchez (Joan Roig); Trotsky, nuestro contemporáneo (Francisco Fernández-Santos).

Tribuna libre

José Bergamín: Herrera, cardenal de España

Índice nº 3, octubre/noviembre 1965

Francisco Fernández-Santos: Marxismo como filosofía (conclusión)

Adolfo Sánchez Vázquez: El marxismo contemporáneo y el arte

Una encuesta: Ortega, hoy: Pedro Altares, José Aumente, José María Castellet, Carlos Castilla del Pino, Francisco Fernández-Santos, Alfonso Sastre y Jorge Semprún

Libertad de crítica:

Juan Goytisolo: La herencia del Noventa y Ocho o la literatura considerada como una promoción social

Fernando Claudín: "La tarea de Engels en el Anti-Dühring" y nuestra tarea hoy

Daniel Artigues: Una anatomía del parlamentarismo español. Las crónicas políticas de Wenceslao Fernández Flórez

Manuel Millares: 7 dibujos

Max Aub: El baile

Conversación con Jean-Paul Sartre (Transcripción de Jorge Semprún)

Eugenio Nieto: Introducción al Opus Dei

Notas:

El movimiento obrero en Madrid: los metalúrgicos (Enrique García); ¿Una nueva mentalidad? Jóvenes patronos españoles (Juan Relayo); La libertad individual y el derecho a reventar (Luis Ramírez); Universidad "desarrollista" o Universidad democrática (Lázaro Rosso); La universidad con minúscula (Antonio Linares); El gato de papel (Iñaki Goitia); Destrucción de un orden (Máximo Arrieta); La "guerra de las naranjas" (Macrino Suárez); Banca y Opus Dei (Carlos Envalira); Consejeros a perpetuidad (M. García).

Tribuna libre:

Josep Pallach: Los problemas de la sucesión y las izquierdas españolas

Correo del lector

Viñetas de Vicente Rojo

(24 de octubre de 2010)

- CUADERNOS DE RUEDO IBÉRICO 1, junio-julio 1965

- CUADERNOS DE RUEDO IBÉRICO 2, agosto-setiembre 1965

- CUADERNOS DE RUEDO IBÉRICO 3, octubre-noviembre 1965

(29 de enero de 2011)


[1Editions Ruedo ibérico se fundó en 1961 en París, por cinco refugiados españoles provenientes de horizontes políticos diversos, pero unidos en el convencimiento de que había que combatir por todos los medios la dictadura franquista que se asentaba cada vez más, apoyada en una propaganda de intoxicación que iba en aumento. Restablecer la verdad histórica sobre la guerra civil, deformada por el régimen, y crear una plataforma de reflexión y de discusión sobre el presente, independiente de toda influencia partidista, les pareció importante.

Veinticinco años más tarde los libros y la revista publicados entre 1962 y 1980, que en tiempos del franquismo no circulaban más que clandestinamente en España, siguen ignorados por la gran mayoría.

Luchar contra este silencio fue pues la idea que impulsó un grupo de amigos -otra vez- a sacar a la luz la obra de Editions Ruedo ibérico, que tanto influyó en la historiografía por ser una de las pocas fuentes fiables sobre esta época.

Nuestro trabajo se basa esencialmente en el archivo de Marianne Brull, quien estuvo vinculada muy estrechamente a la empresa Ruedo ibérico desde su creación en 1961 hasta su desaparición en 1982. Por ello es una de las pocas personas que dispone de la colección completa tanto de los libros publicados por la editorial como de su revista Cuadernos de Ruedo ibérico, un material inestimable que pensamos debería poder circular. Además, su vinculación y trabajo la llevó a conocer la mayoría de las personas que rodeaban la editorial. Es pues testigo directo y fuente fiable. Es ella quien ha escogido, escaneado y corregido lo que le parecía importante para nuestro propósito, con el rigor y espíritu crítico que caracterizó la línea editorial de Ruedo ibérico a lo largo de su existencia.

Así nació esta aventura que hoy presentamos, aunque todavía incompleta y en vías de extensión, a todos aquellos que quieran saber más sobre esta singular editorial.

Y como este proyecto fue y es llevado a cabo únicamente por nuestros propios medios y sin ayuda exterior -siguiendo en esto la tradición y el espíritu de Editions Ruedo ibérico- pedimos indulgencia para fallos y errores involuntarios. Toda crítica a este respecto será bienvenida y será tenida en cuenta en la medida de lo posible.

El equipo está compuesto por:

Marianne Brull, editora y coordinadora

Xaime Serra, webmaster y coordinador

Elvira Aleixandre Baeza, consejera técnica

Aranzázu Sarría Buil, historiadora, consejera redaccional

Luis Villareyes, diseño gráfico

y toda una serie de personas que intervinieron, en una etapa u otra, en la aventura, con ilusión y entusiasmo.

Qué es Editions Ruedo ibérico.