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João Pedro Stedile, Agencia Prensa Rural, 5 mayo 2016

Brasil: ¡Frente al golpe, la movilización popular!

Compilación ’Junto a Paraguay ¡América Latina Resiste!’, FEDAEPS, Quito, 2012

Sábado 7 de mayo de 2016, por Redacción

"(Ellos) pueden controlar las leyes y manipular las decisiones legislativas, pero no pueden producir la riqueza del país. Quien produce la riqueza son los trabajadores y nosotros podemos definir los rumbos del país". En las calles, y en la sociedad en general, ya hay un sentimiento claro, mayoritario, de que fue perpetrado un golpe legislativo-judicial al mejor estilo hondureño [1]-paraguayo [2], [3], para abrir camino para un modelo económico contra el pueblo.

El día 10 o 11 de mayo, el Senado apartará temporalmente a la presidenta Dilma de su mandato. Y, en la secuencia, en 48 horas ella debe refugiarse en el Palacio de Alvorada o en la Granja do Torto.

Así como en la Cámara de Diputados, nadie consigue presentar pruebas concretas de que la presidenta tenga cometido algún crimen. La acusación de las pedaleadas fiscales –realizadas por una abogada trastornada– es tan absurda que en la propia Cámara la mayoría de quienes la sostienen responden por procesos de corrupción y pueden ser casados por el Supremo Tribunal Federal. O sea, los votantes son los criminales.

Y ahora lo mismo vuelve a suceder en el Senado. Quien es relator del proceso, el senador Anastasia (PSDB), hizo uso de las pedaleadas como procedimiento administrativo para transferir miles de millones de reales a lo largo de su mandato, cuando fue gobernador de Minas Gerais. El proceso es tan absurdo y político, que son los acusadores los que cometieron los crímenes que se le implican a la presidenta.

Pero, en el fondo, el verdadero objetivo de la burguesía es utilizar esos lumpen-parlamentarios apenas para abrir camino a la recomposición del neoliberalismo en Brasil. Ellos precisan recomponer sus tasas de lucro y seguir la acumulación concentracionaria de rentas y riquezas. Y para eso, precisan de tres condiciones:

Disminuir el costo de mano de obra, con reducción de los salarios y derechos de los trabajadores conquistados a lo largo del siglo XX, y perpetuados en la CLT (Consolidación de Leyes Laborales) [4], [5].

Precisan tener libertad total para apoderarse privadamente de las enormes riquezas naturales de nuestro territorio, que según la Constitución pertenecen al pueblo. Así, precisan del pré-sal, del agua, de las hidroeléctricas, etc.

Precisan recolocar a nuestra economía, nuestro mercado, subordinados a los intereses de las empresas y del capital estadounidense. Para eso van a acabar con el Mercosur, fragilizar la Unasur y la articulación de los Brics, además de acelerar acuerdos de libre comercio.

No es por nada que el senador Aluísio Nunes corrió a Washington (EUA) para prestar cuentas al “patroncito”, mientras se consuma el golpe, y se anuncia al senador Jose Serra (PSDB) en el Ministerio de Relaciones Exteriores.

¿Qué hacer frente a tanta insalubridad de las élites?

En las calles, y en la sociedad en general, ya hay un sentimiento claro, mayoritario, de que fue perpetuado un golpe legislativo-judicial al mejor estilo hondureño-paraguayo, para abrir camino para un modelo económico contra el pueblo.

El gobierno de Dilma cometió muchos errores, muchos semejantes a la tradicional policía practicada por los “tucanos” (PSDB) en los gobiernos estaduales. Y, por lo tanto, no había motivos para apartarla. El motivo es tener el camino libre para ampliar la explotación contra los trabajadores.

Más de 350 manifiestos y firmas de apoyo fueron realizados de forma espontánea por los más diferentes sectores de la sociedad condenando el golpe: artistas, religiosos, intelectuales, estudiantes. ¡Todos contra el golpe! Ninguna figura expresiva y representativa de la sociedad apoya a los golpistas.

Entre la clase trabajadora no tenemos otra salida sino mejorar nuestra organización y seguir ampliando las movilizaciones de masa para denunciar y condenar a los golpistas, sean parlamentarios, empresarios o miembros del poder judicial.

Ampliar las denuncias y movilizaciones contra la Rede Globo, la verdadera dirección política de ese golpe. Por eso, los jóvenes y estudiantes marcaron para el día 5 de mayo escraches en todo el país contra Globo.

Además de eso, el momento es de seguir movilizándose en defensa de los derechos laborales y sociales. Para eso, las centrales sindicales marcaron, acertadamente, un paro nacional para el día 10 de mayo.

La acción servirá como alerta a los golpistas de que la lucha sigue. Y servirá como advertencia a los senadores: ustedes pueden controlar las leyes y manipular las decisiones legislativas, pero no pueden producir la riqueza del país. Quien produce la riqueza son los trabajadores y nosotros podemos definir los rumbos del país.

Si las movilizaciones en ese periodo fueran creciendo podemos, entonces, en un periodo posterior al golpe, inviabilizar y barrer el programa neoliberal de la dupla Temer-Cunha; sensibilizar para que existan por lo menos 28 senadores dispuestos a frenar el golpe en la votación final y devolver el mandato a los 54 millones de brasileños que eligieron a la presidenta Dilma Rousseff.

Y si el golpe se consolida, podremos retomar con fuerza la presión para que haya un plebiscito que devuelva al pueblo el derecho a decidir sobre los rumbos políticos, para que de hecho se pueda hacer una reforma política en este país –por medio de una asamblea constituyente–, y reconstruir un sistema político en que el pueblo pueda realmente ejercer su poder como está en la Constitución.

Caso contrario, seguirnos un largo periodo de intensas luchas, de crisis económica, política, social y ambiental.

Nuestra lumpenburguesía se elude con gobiernos. Pero no son ellos que producen las riquezas y que organizan la vida social. El futuro depende de cómo el pueblo y la clase trabajadora va a movilizarse.

(7 de mayo de 2016)

(Actualización 11 de mayo de 2016)


[1Honduras en Papeles de Sociedad.

[2Las mentiras paraguayas de las elites de Brasil

Joao Pedro Stedile, fedaeps, 18-07-2012

Apenas había terminado el golpe de Estado contra el presidente Fernando Lugo y flamantes voceros de la burguesía brasileña en el coro salieron a defender el golpe de Estado.

Sus argumentos eran los mismos de la corrupta oligarquía del Paraguay, repetido también en forma articulada con otros derechistas de todo el continente. El juicio político, aunque tan rápido, había estado bien. No importa si los motivos alegados eran verdaderos o justos.

Fueron repetidos argumentos paranoicos de la guerra fría: “El Paraguay se salvó de la guerra civil” o “Paraguay se salvó del terrorismo de los sin tierra”. Si la sociedad paraguaya estuviese dividida y armada, ciertamente los defensores del Presidente Lugo no aceptarían pacíficamente el golpe de Estado.

Curuguaty, que costó la vida a siete oficiales y 11 sin tierra, asesinados, no fue un conflicto de tierras tradicional. Sin que ninguno de los dos bandos estuviese dispuesto, hubo una masacre indiscriminada, claramente diseñado para crear una conmoción nacional. Hay indicios de que se trató de una emboscada de la derecha paraguaya para culpar al gobierno.

El conflicto fue el principal argumento utilizado para deponer al presidente. Si este criterio se utiliza en todos los países de América Latina, Fernando Henrique Cardoso será depuesto por la masacre de Carajás. O el gobernador de Sao Paulo, Alckmin, por el desalojo de Pinheirinho.

Paraguay es el país de mayor concentración de la tierra en el mundo. De sus 40 millones de hectáreas, 31,086,893 de hectáreas son de propiedad privada. Los otros 9 millones siguen siendo tierras públicas en la región del Chaco de baja fertilidad y la incidencia del agua. Sólo el 2% de los propietarios son dueños del 85% de todo el país. Entre los grandes terratenientes o propietarios de la tierra en el Paraguay, los hacendados extranjeros poseen 7,889,128 hectáreas, el 25% de las haciendas. No hay paralelismo en el mundo: un país que ha “renunciado” pacíficamente a los extranjeros el 25% de su territorio cultivable!. De esa área total en manos de extranjeros, 4.8 millones de hectáreas pertenecen a brasileños.

En la base de estructura minifundiaria hay 350,000 familias, pequeños campesinos y terratenientes medianos. Alrededor de cien mil familias sin tierra. El gobierno reconoce que desde la dictadura de Stroessner (1954-1989) fueron entregados a los agricultores locales y extranjeros en torno a 10 millones de hectáreas de tierras públicas de manera ilegal y corrupta. Es en estas tierras que los movimientos campesinos en Paraguay reclaman una revisión.

Según el censo de Paraguay, en 2002 había 120,000 brasileños en el país sin la ciudadanía. De éstos, 2,000 propietarios controlan áreas superiores a un millar de hectáreas y están dedicadas a la producción de soja y algodón para las empresas transnacionales como Monsanto, Syngenta, Dupont, Cargill, Bunge … Todavía hay un sector importante de los propietarios medianos y un gran número de brasileños sin tierra viven allí como trabajadores. Estos son los brasileños pobres que la prensa y la sociología rural han denominado “brasiguayos”.

El conflicto principal de la sociedad paraguaya y de los campesinos paraguayos es para recuperar los 4,8 millones de hectáreas usurpadas por los agricultores brasileños. De ahí la solidaridad de clase de los ruralistas brasileños que se manifestaron inmediatamente contra el gobierno de Lugo y a favor de sus colegas usurpadores.

P.-S.

El artículo forma parte de la compilación Junto a Paraguay ¡América Latina Resiste!, FEDAEPS, Quito, 2012:

1. Análisis del golpe en Paraguay

¡No a la violencia del régimen ilegítimo y golpista! Por Fernando Lugo

Paraguay, democracia falsificada. Por Frei Betto

Las mentiras paraguayas de las elites de Brasil. Por Joao Pedro Stedile

Franco, el nuevo Stroessner. Por Ricardo Canese

Los nuevos golpes del siglo XXI. Por Marco Consolo

Golpe yanqui en Paraguay. Por Carlos Cáceres y Jorge Zárate

El golpe parlamentario en el Paraguay. Por Juan Díaz Bordenave

Un golpe total. Por Luis Ortiz Sandoval

¿Qué pasó en Paraguay? Por César Romero

Franco, el presidente de un grupo de conjurados. Por Ariel Zak

Lugo: “El laboratorio de todo esto fue Honduras haces tres años, y aquí en Paraguay fue perfeccionado”. Rel-UITA entrevista a Fernando Lugo

Error de coyuntura en el cerco oligárquico. Por Aristides Ortiz

“Lo que se juega en Paraguay son las conquistas sociales que benefician a los más humildes”. Sergio Ferrari entrevista a Paí Oliva

Antecedentes del Juicio Político a Fernando Lugo. Por India Juliana

Sobre el “juicio político” al presidente Fernando Lugo Méndez. Por Luis Lezcano Claude

Lugo: "Aquí hubo un golpe de Estado parlamentario". RT entrevista a Fernando Lugo

2. Transnacionales y el golpe en Paraguay

Paraguay: la transnacional Rio Tinto Alcán y el Golpe de Estado (I parte). Por Silvio Núñez

La transnacional Rio Tinto Alcán y el Golpe de Estado en Paraguay (II parte). Por Silvio Núñez

La transnacional Rio Tinto Alcán y el Golpe de Estado en Paraguay (III parte). Por Silvio Núñez

Nuevo gobierno acelera trámites para que transnacionales operen en Paraguay. Por E’a

Que el gobierno de Franco hable de cobrar Rio 60US$ mgw/w a Río Tinto es sólo para frenar críticas. Por Jorge González

Soberanía golpista. Por Gustavo Torres Grossling

3. Comunicación y Resistencia

¡Comunicar, organizar, resistir! Alba TV entrevista a Guillermo Verón y Marco Martinessi

Campaña mediática contra dirigentes de resistencia civil. Por ALAI

En Paraguay denuncian censura informativa. Por Washington Uranga

Caza de brujas. Por Rubén Ayala

Yo estuve allí. Por Augusto dos Santos

4. El golpe en Paraguay en el contexto regional

Golpe de Estado en Paraguay: ¿quién ganó qué? Por Immanuel Wallerstein

Golpes de Estado 2.0 en las Américas. Por Gonzalo Fernández

El legado del golpe hondureño aún amenaza la democracia en América Latina.Por Mark Weisbrot

Tsumani geopolítico en el Cono Sur. Raúl Zibechi

De un golpe de Estado a otro. Por Eric Toussaint

Un golpe dirigido a la región a través de Paraguay. Por Abel Irala

Una barrera contra el golpismo. Por Ernesto Espeche

Sin cocteles ni democracia. Por Natalia Brite

Segunda advertencia a América Latina. Por Frida Modak

Contragolpe de UNASUR. Por América XXI

Otro golpe de Estado en América Latina. Por Marco A. Gandásegui

Brasil y Paraguay. Por Isaac Bigio

El golpe parlamentario contra el presidente Fernando Lugo. Por Alejandro Torres Rivera

5. Pronunciamientos y Documentos

Foro Social Américas: Carta abierta al Presidente Fernando Lugo

MMM: Llamado de acción de la Marcha Mundial de las Mujeres en solidaridad a Paraguay

CONAMURI ante el quiebre democrático de Paraguay

Movimientos Sociales hacia el ALBA: Apoyamos el ingreso de Venezuela al Mercosur y el desconocimiento al gobierno golpista del Paraguay

Países del ALBA rechazan maniobra de juicio político contra el Presidente del Paraguay Fernando Lugo

UNASUR suspende a Paraguay

Declaración de parlamentarios europeos sobre Paraguay

[3Paraguay en Papeles de Sociedad.

[5- 70 años de consolidación de las leyes del trabajo brasileñas, Márcio Túlio Viana (Traducción: Ana Corina Salas Correa), 2012.