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Indymedia Rosario - Indymedia Argentina
La Granate de Suteba en Quilmes
20 abril 2011
Argentina : Movilizaciones por la desaparición de Víctor Martínez, único testigo del asesinato durante la dictadura, en accidente simulado en julio de 1977, del obispo Carlos Ponce de León
Acusó directamente al que era jefe del Batallón de San Nicolás, Manuel Fernando Saint Amant, ex teniente coronel procesado -pero en libertad- en numerosas causas de desaparición de personas
jeudi 21 avril 2011, par
Organismos de derechos humanos, sindicatos y organizaciones políticas y estudiantiles, junto a testigos, querellantes y abogados en las causas seguidas en Rosario por crímenes de lesa humanidad se manifestaron ayer, y seguirán haciéndolo, frente a los Tribunales Federales y ante el Episcopado local, para reclamar la aparición con vida de Víctor Martínez, único testigo del asesinato del obispo de San Nicolás, Carlos Horacio Ponce de León, el 11 de julio de 1977. Según denuncia de sus familiares, que presentaron un hábeas corpus, desde el pasado lunes 18 se encuentra “desaparecido” Víctor Martínez, testigo clave ---único acompañante del obispo cuando sufrió el accidente, inmediatamente después secuestrado en la Prefectura Naval donde cumplía el servicio militar y posteriormente amenazado de muerte--- en la causa que investiga el asesinato en accidente simulado del obispo de la diócesis de San Nicolás Ponce de León, quien había acompañado a los trabajadores de Villa Constitución perseguidos por el terrorismo de Estado e intercedido por varios desaparecidos. Su muerte conmocionó a la zona por su similitud con la del obispo de La Rioja, Enrique Angelelli, ocurrida un año antes. La investigación del asesinato de Ponce de León fue reabierta, plagada de continuos obstáculos, luego de la anulación de las leyes de impunidad. El principal investigado es el « ex teniente coronel Manuel Fernando Saint Amant », jefe de la represión en la zona, hoy procesado (pero en libertad) en numerosas causas de desaparición de personas.
Víctor Martínez está desaparecido desde el lunes. Sus familiares presentaron un hábeas corpus. Es un testigo clave en el caso del obispo Carlos Ponce de León.
Víctor Martínez, testigo en la causa en la que se investiga la muerte del obispo Carlos Horacio Ponce de León, asesinado durante la dictadura en un accidente simulado, se encuentra desaparecido desde el lunes. Así lo denunciaron sus familiares, que presentaron un hábeas corpus. En el pedido de intervención a la Justicia advirtieron que Martínez había tenido años atrás amenazas de muerte. A las dos de la tarde del lunes salió de su casa, en la ciudad de Buenos Aires, para ir a una escribanía ubicada en el microcentro, a la que nunca llegó.
“Tenía después un turno con su terapeuta a las 17.30 y tampoco fue. Estamos preocupados”, relató anoche la abogada Gabriela Scopel. Vestía camisa blanca, pantalón y zapatos negros y un pulóver oscuro. La letrada agregó que en los hospitales de la ciudad, tanto como en el SAME y en la Policía Federal dijeron no tener rastros de él.
Martínez era el único acompañante de Ponce de León cuando el 11 de julio de 1977 el obispo sufrió el accidente que le causó la muerte. Tenía entonces 19 años –hoy tiene 52– y estaba haciendo el servicio militar en la Prefectura Naval, donde estuvo secuestrado después del accidente.
Como obispo de la diócesis de San Nicolás, Ponce de León había acompañado a los trabajadores de Villa Constitución perseguidos por el terrorismo de Estado e intercedió por varios desaparecidos. Su muerte conmocionó a la zona por su similitud con la del obispo de La Rioja, Enrique Angelelli, que había ocurrido un año antes.
La investigación del asesinato fue reabierta luego de la anulación de las leyes de impunidad, pero se topó con continuos obstáculos en su avance. El principal investigado es el « ex teniente coronel Manuel Fernando Saint Amant », jefe de la represión en la zona, hoy procesado (pero en libertad) en numerosas causas de desaparición de personas.
En el año 2008, el fiscal federal Juan Patricio Murray tuvo un fuerte cruce con el juez de la causa, « Carlos Villafuerte Ruzo », cuando tras enterarse de que el cadáver del obispo había sido sacado de su tumba en la Catedral, pidió un análisis de ADN para certificar que el cuerpo dentro del ataúd no hubiera sido suplantado, pero se topó con una orden del juez suspendiendo la exhumación.
Martínez declaró en el expediente y fue acusado por falso testimonio y procesado. Por esto, inició una querella contra Villafuerte Ruzo. “A fines de diciembre presentamos una demanda por persecución religiosa contra el juez, en enero hicimos una presentación de juicio político en el Consejo de la Magistratura y el 24 de marzo, en el acto en la Plaza de Mayo, hubo un grupo que colgó una bandera con la consigna ‘juicio político al juez Villafuerte Ruzo’”, reseñó la abogada Scopel.
El hábeas corpus fue presentado “en atención a las causas penales que lo tienen como víctima, testigo, denunciante y querellante”, que son “eminentemente procesos en los que se investigan violaciones a los derechos humanos”.
El testigo estaba recibiendo atención psicológica por estrés post traumático, después de la reapertura de las causas de San Nicolás. Sus familiares contaron que sufre de alta presión, pero controlada con medicamentos, y que también suele usar bastón por problemas en su columna.
Por las amenazas de muerte que recibió fue abierta una investigación en el juzgado federal de Norberto Oyarbide, aunque el expediente fue cerrado el año pasado por falta de pruebas.
Fuente : La Granate de Suteba en Quilmes
(imagen Movilización a Tribunales Federales Indymedia Rosario - Indymedia Argentina [1]).
(21 de abril de 2011)